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Juan Rosell, presidente de la patronal CEOE en un momento de su entrevista con Cinco Días.

“Hay que pagar las pensiones, no perderemos el tiempo pidiendo menos cotizaciones”

El líder patronal se queja de la "absoluta inmovilidad de los Ministerios"

Cree que la presión fiscal a las empresas no bajará del 20%

Se nota que Juan Rosell (Barcelona, 1957) está satisfecho con su gestión al frente de la CEOE durante los últimos siete años. Considera que ha convertido a la patronal en un lobby empresarial, sin complejos. Si bien, sabe que la presión de las empresas no es suficiente para salvar la “total inmovilidad” de las tecnoestructuras de los Ministerios del Gobierno.

¿Por qué no se ha firmado el pacto salarial?

Se va a firmar, queda muy poco. Nuestra oferta para que los salarios suban entre un 1% y un 2% más medio punto ligado a productividad es suficiente. Nos hemos movido dos veces y ellos (los sindicatos), no. Pero los convenios grandes se están firmando sin esperar al acuerdo, como los seguros y la gran distribución. Y el incremento salarial medio que se está pactando es del 1,3%;al final de año solo subirá unas décimas más. Por eso, cada semana que no firmen se equivocan porque los números van por otro lado.

Entonces, ¿qué obstáculos hay?

Solo nos falta poner la guinda, pero para nosotros es muy difícil aceptar una cláusula de garantía salarial. La inflación es una cosa y los pactos salariales otra, aunque aceptemos que hay que tenerla en cuenta. Además, no parece posible que la inflación se descontrole por encima del 2,5% a final de año, al revés, lo más lógico es que baje.

En la reciente Asamblea General de CEOE, a la que asistió Mariano Rajoy, se le vio enfadado con el Gobierno por el tratamiento fiscal a los empresarios...

No nos pareció serio la modificación del Impuesto de Sociedades de diciembre del año pasado. Entendemos que políticamente el Gobierno tuviera que hacerlo para decirle a Europa que iba a cumplir con el déficit, pero había otras fórmulas técnicas mejores. Fue una improvisación;no podemos hacer estas cosas y luego quejarnos de otros países.

Dada la marcha de la economía ¿tienen alguna esperanza de que vayan a bajar los impuestos a las empresas?

Rebajas generalizadas, no. Quizás para las empresas de nueva creación o las más pequeñas. Pero la presión fiscal del entorno del 20% ó 25% está aquí para quedarse en toda Europa, por mucho que chillemos.

¿También renuncian a su siempre demandada rebaja de cotizaciones sociales?

La presión de las cuotas en España es, junto con la francesa, la más elevada en Europa. Eso es un desincentivo. Hace seis años el Gobierno prometió que iba a bajarlas y lo dijo en Europa. Pero la realidad es que tenemos un déficit en la Seguridad Social y nosotros no podemos poner encima de la mesa la reducción de las cotizaciones sociales. Deberían bajar porque es un impuesto al empleo, pero en estos momentos la alternativa no es esa, hay que pagar las pensiones, por eso no vamos a perder el tiempo en pedir cosas que van a ser imposibles.

Pero las reformas de pensiones de las que se habla pasan más por aumentar los ingresos que por contener los gasto...¿esperan que suban las cotizaciones?

Las bases imponibles ya han subido mucho. Además, el empresario paga ya el 35% del coste total del empleado en cuotas, si suben los tipos sería muy dañino para el empleo.

Otra posibilidad para conseguir ingresos para pagar pensiones es subir el IVA...

Este año hay una recuperación importante del IVA gracias a la afloración de la economía sumergida. Entre 2007 y 2009 las ventas de las empresas bajaron entre un 15% y 18% y la recaudación se desplomó un 30%. Ahora notamos la afloración por las nuevas regulaciones legales. Aunque sigue representando alrededor del 20% del PIB. Hay que seguir incentivando su regularización. Bajar diez puntos la economía sumergida supondría cuatro puntos de PIB.

En cualquier caso, CEOE negocia la reforma de pensiones con el Gobierno ¿qué pelean en esa mesa?

Vamos a estar siempre a favor de la reforma de las pensiones porque somos muy pragmáticos. Hay que proponer medidas que alivien los elevados porcentajes de crecimiento del gasto en pensiones.

¿Habría que acelerar las reformas de 2011 y 2013, como el retraso de la edad de jubilación, o el endurecimiento de acceso a la pensión?

Sí, no queda otra. En qué intensidad, cómo y de que manera, habrá que verlo y entre todos podamos pactarlo. La soluciones de financiar la viudedad con impuestos es engañarnos. Hay que reformarla en serio, a fondo. Será muy complicado y no irá en favor de todos los pensionistas. Eso está claro.

El Gobierno está muy satisfecho con su reforma laboral, pero tiene una mesa de negociación abierta con empresarios y sindicatos ¿qué piensan conseguir ahí?

Estamos siempre intentando cambiar las cosas. La legislación laboral tendría que ser mucho más dinámica y desgraciadamente es muy estática, no cambia. Desde las estructuras del Ministerio de Empleo no hay ninguna voluntad de evolucionar, y no es porque esté funcionando la reforma. No quieren ni reformar el servicio público de empleo (SEPE), que no funciona ni a la de tres.

¿Qué hay que hacer con las oficinas de empleo?

Hay más de 20.000 funcionarios y solo colocan al 1,7%. No funciona ni a nivel estatal ni en los ámbitos autonómicos. Hemos propuesto reformarlas de arriba abajo. Si se cerraran durante tres años y se empleara ese tiempo en formar como orientadores a todos los funcionarios, no pasaría nada salvo que el 50% de ellos podrían readaptarse a otra función distinta a la de ahora, que es poner sellos. La inmovilidad en los ministerios es total. Pero es un problema europeo, no es solo de España. En este sentido nos preocupa mucho que se nos vayan los ingleses de la patronal europea, porque son los abanderados en este asuntos.

¿Se han terminado ya los problemas de financiación de las empresas?

No. Ahora tenemos una financiación muy aceptables para empresas buenas, con buen balance y sin ningún problema. Pero sigue habiendo dificultades de financiación para empresas en números rojos, porque los propios bancos con la nueva regulación bancaria que existe en Europa, casi no pueden financiar a empresas en pérdidas. Y en España dos tercios de las que facturan menos de un millón de euros están en pérdidas.

Los políticos corruptos están empezando a ir a la cárcel, pero ¿qué pasa con los empresarios que pagan a los políticos?

Lo que está pasando con la corrupción es terrible. Nosotros ya hemos tomado medidas, con el código ético: para nosotros corrupción cero. Estamos absolutamente a favor de que quien la hace la paga. Y desgraciadamente van a seguir saliendo casos. En el sector privado no existe tanto problema porque como es tu dinero hay más controles. Hay que buscar fórmulas para que los controles sean simples y fáciles. Pero creo que la corrupción tendría que penalizar a quienes han corrompido.

¿Es partidario entonces de penalizar a las empresas que no controlen a sus directivos corruptos, por ejemplo?

Sí, me refiero a todo el mundo inmerso en un proceso de corrupción. Alguna penalización tienen que tener. Ha que buscar cómo aplicar esta penalización técnicamente. Que corromper, mucho o poco, no salga gratis.

A finales de 2018 termina su segundo mandato y no se puede volver a presentar, a no ser que cambie los estatutos...

Se acaba mi mandato y punto. Y me voy. Yo soy serio. Vine aquí a hacer una cosa, la he hecho y cuando se acabe se ha acabado. En CEOE hay gente que me dice que debería cambiar los estatutos para poder volverme a presentar; pero yo vine aquí par ocho años y después se ha terminado. No puedo predicar una cosa y hacer lo contrario.

Parece que ya hay movimientos internos ¿quién le gustaría que le sustituyese?

Ya se apañarán. En eso yo no intervendré absolutamente en nada. La situación interna es plácida. Vamos todos a una y eso se ve en los órganos de Gobierno. Aquí no hay camarillas, lo hablamos todo. Y pensamos que hay que hablar con los partidos políticos no desde la discreción sino en acción de lobby y lo decimos descaradamente.

¿Y no hay conflictos internos en CEOE con actores como Uber, Cabify o Airbnb?

No hay conflicto pero empiezan a estar en las patronales y habrá que convivir con ellos, como convive el pequeño comercio, los hiper y los grandes almacenes. No podemos decir que no existen. Pero habrá que poner reglas de juego simples y claras para que no haya competencia desleal. No nos queda más remedio.

 

 

 

Otros asuntos

Formación. Rosell no da aún por perdida la batalla con el Gobierno para reformar el sistema de formación de los trabajadores. “Nuestra apuesta es simple: lo paga la empresa, decide la formación la empresa”, asegura. Es más, dice que “si las patronales deben dar un paso a un lado para que decidan las empresas, lo daremos”. Confía en el Parlamento para que cambie el sistema con el reglamento o con una nueva ley.

Sindicatos. Admite que “los sindicatos lo han tenido más difícil, porque se les cortó la financiación pública de manera brutal y sin avisar y no han tenido las agallas suficientes para hacer una reestructuración más empresarial, como la nuestra”. Se conforma con la financiación por cuotas de CEOE y reconoce que “habría que buscar alguna fórmula para financiar a los sindicatos”.

Radicalización de la izquierda. No teme que Pedro Sánchez pueda radicalizar al PSOE, porque “las figuras fiscales o laborales no pueden cambiarse de la noche a la mañana”. Si bien no duda en que, igual que la patronal francesa apoyó a Macron, “si aquí llegara el caso ya diríamos lo que tuviéramos que decir”.

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