La presión tecnológica acecha a la industria de la automoción

La inversión en tecnología es prioritaria, opina el sector

Las empresas son optimistas respecto al cierre de 2017

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Coches a su paso por la M-40 de MAdrid EFE

Los avances tecnológicos y cómo van a afectar a su negocio tradicional son una preocupación “creciente” entre los directivos de la industria el motor en España. Un informe de KPMG destaca que “el sector de automoción es muy consciente de la necesidad de su adaptación al nuevo ecosistema digital y por ello, el 64% de los directivos planea invertir en herramientas tecnológicas este año”.

Según el informe Perspectivas España 2017, elaborado por la consultora KPMG con la colaboración de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), las prioridades estratégicas del sector se dirigen hacia la mejora de procesos, el desarrollo de nuevos productos y la transformación digital, según el 53%, el 47% y el 45% de los directivos entrevistados, respectivamente.

En este punto de la transformación digital, el 78% de los directivos creen que, en 2025, los fabricantes de equipos “generarán más ingresos a través de modelos de negocio que sean capaces de monetizar los datos recogidos por los sensores de sus flotas de vehículos”, cuenta el informe. “El sector de automoción afronta un profundo cambio que le llevará a obtener más ingresos por el ecosistema digital generado por los vehículos que por la venta del propio coche”, señala Francisco Roger, socio responsable de Automoción de KPMG en España. “Este nuevo entorno abre un periodo muy esperanzador para los empresarios y directivos del sector que esperan incrementar sus plantillas y facturación para atender un nuevo nicho de mercado: el del vehículo digitalizado y conectado”, explica Roger.

El directivo señala, sin embargo, que el sector está “preocupado” porque se está adaptando “a remolque de los avances de la tecnología” “Hay nuevos competidores que introducen mucha presión, porque avanzan más rápido en tecnología”, destaca Roger.

Además, “los sectores industriales, no solo el motor sino todos a nivel global, están detectando una falta entre lo que las tecnologías pueden hacer o tienen potencialidad de conseguir y lo que los fabricantes pueden dominar. Falta formación en estas áreas para que se puedan implementar al máximo los avances”, asegura.

Optimismo este año

A corto plazo, sin embargo, los directivos del sector de la automoción en España miran con optimismo el ejercicio 2017 en cuanto a previsiones de crecimiento de los niveles de facturación y contratación.

Un 82% de los consultados espera incrementar sus ingresos este año frente a un 10% que prevé que disminuyan y un 68% de estos directivos tiene previsto incrementar su plantilla. A nivel sectorial, “se consolida esta percepción positiva de las expectativas económicas” de los empresarios y directivos de compañías de Automoción. Según detalla el informe, “son los segundos más optimistas de España, sólo superados por los del sector Turismo y Ocio”. Así, un 76% califica la situación actual de “buena” o “excelente” y a 12 meses vista cuatro de cada 10 espera que mejore, explican desde KPMG.

“El sector de la automoción tiene interés en invertir en España. Hay consultas por parte de grupos de Japón, China, India o incluso alguna empresa latinoamericana que no tienen presencia en Europa o que quieren reforzarla y están mirando con detalle las posibilidades del país”, asegura Roger.

Sin embargo, el directivo alerta de que “España no está en las quinielas de las empresas que quieren desinvertir en Reino Unido tras el brexit y tenemos que esforzarnos, jugando al máximo nuestras cartas, para estar mejor posicionados”,asegura. Las incertidumbres económicas son los principales escollos para este posicionamiento.

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