Cuando es casi imposible seguir a los índices

Hay índices con mucha concentración sectorial y de empresas que cuando éstos o éstas tienen subidas significativas y el resto del mercado no les sigue o le sigue a duras penas, se hace imposible para un inversor conseguir la misma rentabilidad.

Marzo está siendo uno de esos meses en los que el sector bancario sube con mucha más fuerza que el resto de los sectores y hace muy difícil mantener el ritmo de revalorización con una cartera de empresas y sectores más diversificada.

El sector bancario pesa un 35% en el Ibex mientras que solo explican el 5% del PIB de España. Este es el principal motivo por el que el PIB de España lleva creciendo más de 2 años por encima del 3% (muy por encima de casi cualquier país desarrollado) y sin embargo el Ibex 35 lleva 2 años con caídas del 10% en su precio.

Es más, Santander o BBVA cuyo peso en el Ibex es superior al 15% y al 9% respectivamente es imposible para un fondo de gestión activa tener el mismo peso ya que está prohibido por normativa tener más de un 10% en un valor o empresa.

El sector bancario ha sido un destructor de valor en el pasado y ha tenido correcciones muy significativas en la última década que en algunos casos superan el 90% de pérdida del precio por acción para sus accionistas. También han tenido años en los que los ROE han sido superiores al 20% y se podía justificar de mejor manera que en la actualidad, ser accionista de los bancos por la rentabilidad que obtenían. Hoy en día, pocos son los bancos de países desarrollados q se pagan su coste de capital. Casi ninguno llega ni al 10% de ROE (retorno sobre los recursos propios).

Ahora bien, el mercado empieza a descontar subidas de los tipos de interés tanto en EEUU como en Europa, lo que favorecería al sector bancario para conseguir generar mayor margen de intereses y mayor beneficio. Si los tipos suben, los bancos van a ganar más dinero, eso creo que es evidente.

Para un inversor de largo plazo, creo que es más difícil justificar la inversión en el sector. Como decía Warren Buffet: "si no quieres ser inversor de una empresa los próximos 10 años, no valores estar invertido en ella ni tan solo 10 minutos." Creo que casi todos los inversores o conocedores de lo que acontece a la economía y al sector bancario y financiero en particular en el mundo, tiene dudas de cómo será el sector dentro de unos años. La disrupción en el sector está siendo muy amplia llegando a casi cualquier función bancaria: gestión de activos, medios de pagos, mercados de capitales como herramientas de financiación empresarial en lugar de préstamos bancarios, un mundo deflacionario y con tipos de interés bajos, mayores exigencias de capital por parte de los reguladores, mayor control regulatorio y político, etc.

En cualquier caso, el sector lo puede hacer muy bien durante unos meses o unos años. Durante ese tiempo será imposible para los inversores o gestores que inviertan en empresas por: sus perspectivas de negocio, visibilidad, calidad de activos, globalización, poder de fijación de precios, ventajas competitivas, crecimiento de los beneficios, etc. que puedan obtener mejores rentabilidades que aquellos índices de referencia con un peso excesivo del sector bancario.

Javier Galán. Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC

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