Banca

Popular potencia la venta de inmuebles en su red especializada

El banco dicen que no va a "malvender" sus activos inmobiliarios.

La entidad ha fichado a un nuevo ejecutivo y a dos consejeros

Banco Popular
Emilio Saracho, presidente de Banco Popular

Popular ha decidido potenciar más la venta de activos inmobiliarios a través de la dirección general de negocio inmobiliario y transformación de activos (conocida como Nita). A la espera del futuro de Sunrise el banco ha acelerado ahora la venta de carteras de inmuebles y suelo a través de Nita. Sus clientes tendrán gestores especializados. “En ningún caso vamos a malvender”, aseguran en la entidad.

Emilio Saracho última la hoja de ruta de Banco Popular que presentará en la próxima junta de accionistas de la entidad, que al final se celebrará la segunda semana de abril en vez de mayo como estaba previsto hasta hace unos días. En esta reunión Saracho no detallará el nuevo plan de negocio que aplicará en los próximos años, aunque sí esbozará y lanzará algunos importantes proyectos y mensajes sobre el futuro del banco. Pretende dar respuesta a las principales cuestiones que planteen los pequeños accionistas. Además, el banco ha fichado a un nuevo directivo y nombrará a consejeros tras la salida de Roberto Higuera y previsiblemente de Helena Revoredo.

De momento, uno de sus principales objetivos, como es obvio, es librar al banco del lastre del ladrillo en su balance, además de mejorar su solvencia. Ante las dudas que presenta el proyecto de Sunrise, vehículo en el que el banco quería traspasar 6.000 millones de euros para desconsolidar esta cifra del balance, Popular impulsará más los objetivos de venta a través de la dirección general de negocio inmobiliario y transformación de activos.

Hasta enero el proyecto inicial pasaba por desprenderse de unos 15.000 millones de euros en activos vinculados al ladrillo hasta 2018, el 45% de su lastre, de los que unos 9.000 millones se venderían a través de la dirección inmobiliaria. Pero ahora los números variarán. La idea, de hecho, es potenciar la venta, pero también las recuperaciones.

Una parte de la red inmobiliaria tiene como fin la reducción de las entradas en morosidad. El banco, además, contará con la colaboración para este fin de la sociedad de recobros EOS para los incumplimientos y de Aliseda, en la que controla el 49%, y que aún no ha desechado la posible comprar el 51% que vendió a Värde Partners y Kennedy Wilson, aunque en la actual situación del banco y las dudas que existen sobre Sunrise pueda que incluso suceda al revés.

La red inmobiliaria está formada por 40 oficinas y una plantilla de 400 empleados. Su responsable es Francisco Sancha, quien se encarga de toda la dirección inmobiliaria. Remigio Iglesias y Roberto Rey, presidente y consejero delegado, respectivamente el proyecto Sunrise, están pendientes de la transformación de esta sociedad, y mientras se están encargando de negociar la venta de carteras inmobiliarias empaquetadas por segmentos de negocio a los fondos de inversión. De momento, parece que tiene muy avanzada la venta de un paquete de inmuebles vinculados a hoteles y ocio. Ayer se anunció la venta de su sede en en el paseo de Gràcia 17 de Barcelona a la inmobiliaria estadounidense Hines por más de 90 millones. El inmueble era propiedad de una sociedad gestionada por Popular Banca Privada.

De no lograr desprenderse de sus activos improductivos y mejorar su solvencia con la venta de ladrillo y participadas no estratégicas para hacer plusvalías y liberar capital, el banco se vería abocado a su venta. En ningún momento abriría la posibilidad de llevar a cabo una nueva ampliación de capital, como piden los analistas, ya que el banco y su cúpula podría enfrentarse a un sinfín de demandas por incumplimiento de los objetivos comprometidos para abordar una nueva ampliación, aseguran varias fuentes consultadas. En la junta extraordinaria del pasado 20 de febrero, donde se aprobó el nombramiento de Saracho como consejero, los pequeños accionistas ya plantearon esta posibilidad.

Varias fuentes aseguran que, de momento, la posibilidad de vender Wizink, banco especializado en tarjetas de crédito, en el que Popular cuenta con el 49% de su capital y el 51% está en manos de Värde Partners, es alta, lo mismo que la enajenación de TotalBank, su filial en EE UU.

Los responsables de Nita han comentado a su plantilla que en estos años “hemos estado vendiendo sin destruir precios y vamos a seguir en esa línea. En ningún caso vamos a entrar a competir con ventas a pérdidas. No vamos a malvender”. Esta unidad, además, va a carterizar a todos los clientes estén al corriente de pago o sean morosos. Así, cada cliente tendrá un gestor especializado, explican en el banco.

Normas