Alain Dehaze, CEO del Grupo Adecco

"Si España sube los salarios perderá competitividad"

El líder mundial del Grupo Adecco cree que España debe simplificar el Estatuto de los Trabajadores, pero no necesariamente debe abaratar el despido

Alain Dehaze, en un momento de la entrevista con Cinco Días
Alain Dehaze, en un momento de la entrevista con Cinco Días

Alain Dehaze (Tournai, Bélgica, 1963) ha sido uno de los hombres más entrevistados en la antesala de la cumbre mundial de Davos (Suiza) que acaba de cerrar sus puertas. Al Grupo Adecco le gusta presentar, el día previo al inicio de esta cumbre, su Índice de Competitividad del Talento Global, que hace un ranking de países y ciudades según su gestión del talento. Este año, Suiza --donde Adecco tiene su sede mundial-- ha desbancado a Singapur como país que mejor gestiona el talento. Dehaze está al frente del Grupo Adecco en todo el mundo desde septiembre de 2015 y es un entusiasta de lo que el llama la “conectividad”: que el Gobierno, las empresas y el sistema educativo trabajen juntos para optimizar los mercados laborales.

Pregunta. Según el informe de Adecco, los países y las ciudades deben mirar más allá de las ofertas de rebajas de impuestos y suelo barato para atraer a las empresas ¿qué deben ofrecer entonces?

Respuesta. Depende del punto del que se parta. Si nos fijamos en España, por ejemplo, Madrid o Barcelona tienen muy buenos sistemas educativos y eso es clave a la hora de captar y retener el talento en una ciudad. La calidad de vida es algo también muy importante que ofrecer, tanto para el país como para las ciudades; especialmente importante para las nuevas generaciones más comprometidas con las reformas medioambientales.

Dicho esto si se mira los cinco países que mejor gestionan el talento en todo el mundo, tienen muy buenos sistemas educativos en general pero también, especialmente, muy buenos sistemas de formación profesional. Esto significa que los sistemas de aprendizaje de formación dual conectan muy bien con las necesidades de las empresas y éstas reciben personal joven y bien preparado.

P. ¿Y más barato?

R. No siempre. Estos aprendices no tienen por qué ser tan baratos. En Suiza o Singapur, no son baratos, y pueden empezar a trabar inmediatamente con las competencias requeridas por la empresa. La existencia de un sistema fuerte de formación profesional dual sería muy beneficioso para España porque atraería a multinacionales y les animaría a quedarse y que el talento permaneciera en el país. Esto existe en los países más exitosos en materia de talento.

P. ¿Quién debe encargarse de que el sistema de FP dual sea un éxito?

R. Es lo que llamamos conectividad. Es muy importante que el Gobierno, las empresas y el sistema educativo trabajen juntos para buscar soluciones. Es imprescindible que las empresas comuniquen a los centros formativos sus necesidades en capacidades y habilidades, pero también los Gobiernos deben hacerse cargo de la parte financiera del sistema.

En Suiza, los aprendices estudian cuatro años entre los 16 y los 20 años, y el primer mes ganan 700 francos al mes y al final ganan casi el doble, unos 1.300 euros al mes. Y los salarios están subsidiados en parte por el Gobierno. Tras cuatro años no resulta costoso, porque trabajan tres o cuatro días a la semana en las empresas y van uno o dos días al centro de formación.

P. En un contexto de inflación creciente, en España existe un debate sobre si ha llegado ya el momento de, superada la crisis, subir los salarios para recuperar poder adquisitivo y animar la demanda interna ¿Qué opina?

R. España ha hecho muchas y muy buenas reformas y no debería dar marcha atrás porque están generando mucha actividad. Pero cuando miramos sus indicadores del mercado laboral, en especial, el desempleo juvenil, está aún muy lejos de donde debería estar. Un 43% de jóvenes sin empleo es muchísimo.

Si hay inflación hay que gestionarla pero, con toda seguridad no subir los salarios, porque eso sería inflacionista y afectaría a la productividad. En cualquier caso nunca habría que subirlos por encima de la inflación. España compite en un mundo global y si sube los salarios, perderá competitividad porque incrementará sus costes. Eso es importante.

P. En el ranking del talento, España sale bastante mal parada en su facilidad para contratar, ¿qué debería hacerse para que fuera más fácil?

R. Sí, contratar en España es difícil. Sí. Es fundamental tener un mercado laboral flexible y fluido. Y para conseguir esto hay que ser muy pragmáticos. El Estatuto de los Trabajadores suizo tiene 36 páginas y el francés tiene 3.600 páginas. Es importante para España simplificar el Estatuto de los Trabajadores. Esto es clave porque facilita también el clima para hacer negocios; para que , surjan start up y para gestionar el talento.

P. ¿Debería incluir un abaratamiento del despido esa simplificación de las leyes laborales en España?

R. No es una cuestión de costes. Nuevamente, si se toma como ejemplo Suiza, el primer país del ranking, la indemnización por despido es de tres meses independientemente de la antigüedad del trabajador, pero al mismo tiempo, existe una potente red de políticas activas de empleo que se encarga de reciclarte y ayudarte eficiente a buscar rápidamente otro empleo. Es lo que llamamos flexiseguridad. Las empresas necesitan flexibilidad pero el Gobierno debe ofrecer seguridad al trabajador y buenos incentivos para encontrar un empleo.

"La tecnología también crea empleo"

Los expertos han advertido de la destrucción de empleo que viene, causada por la tecnología y la digitalización de la economía. Especialmente, los trabajadores menos cualificados y con empleos de menor valor añadido son los que corren más peligro de ser sustituidos por máquinas o robots.

Sin embargo, el líder mundial del Grupo Adecco, el belga Alain Dehaze, es optimista a este respecto:“la tecnología –que no son solo los robots, también está la automatización o la inteligencia artificial– no solo destruirá empleo, también generará nuevos y distintos puestos de trabajo”.

Si bien, en este punto alertó de que el reto, “de todos los países del mundo” será “formar a los trabajadores para que pasen de un empleo normal a uno tecnológico”.

Pero Dehaze hizo también hincapié en que en dichos procesos formativos o de reciclaje de los trabajadores “no solo hay que dotarles de las competencias técnicas necesarias, sino que también hay que enseñarles otras habilidades sociales como creatividad, inteligencia emocional o gestión de proyectos”. De hecho hizo un llamamiento a las empresas para que se encarguen de que sus empleados tengan esas habilidades;y consideró que el sistema educativo debería ser el primero en enseñarlas.

Preguntado por el auge del sector turístico español –susceptible según algunos expertos de estar generando una burbuja del empleo– Dehaze apuntó que “es bueno para España que el turismo le vaya bien”. Pero precisó que en el medio y largo plazo deberá “desarrollar todos los activos potenciales del sector”.

Finalmente, el líder de este gigante mundial de recursos humanos, se refirió a uno de los temas estrella de la pasada cumbre de Davos:el brexit. “Es aún muy difícil tener una visión clara del qué tipo de consecuencias tendrá. Pero el principal impacto se lo llevará el comercio con Europa”. Y ¿dónde irán las empresas británicas que se deslocalicen?“Eso será una batalla política pero también será cuestión de qué países serán más atractivos, como recoge el Índice de Competitividad del Talento Global”, dijo Dehaze.

Normas