Rescate del grupo de ingeniería

Los Benjumea aprueban su dilución para el rescate de Abengoa

Los accionistas no dan luz verde a la unificación de las acciones A y B

Abengoa
Planta solar de Abengoa.

Los actuales accionistas han aprobado su dilución. Los pequeños se quedarán con poco más del 4,2% del capital e Inversión Corporativa, controlada por los Benjumea, se quedará con menos del 0,8%. El grupo recibirá 1.170 millones de euros y capitalizará deuda para recomponer sus fondos propios negativos en 4.683 millones.

Los accionistas de Abengoa han votado ya la metamorfosis del que fuera uno de los grandes grupos de energía renovable del planeta. Los Benjumea y otras familias andaluzas, agrupadas en Inversión Corporativa, han dado su bendición a todos los acuerdos del plan de reestructuración, que ya ha sido homologado judicialmente tras recibir el visto bueno de dueños del 86% del pasivo financiero.

Los alrededor de 50.000 particulares que forman parte del capital de Abengoa se quedarán con un 4,2% de las acciones, mientras que Inversión Corporativa conservará algo menos del 0,8%. Si dentro de ocho años el grupo de ingeniería logra pagar toda la deuda, tanto la nueva de hasta 1.170 millones de euros como la antigua por alrededor de 2.700 millones de euros, estos accionistas doblarán su participación.

El vehículo de los Benjumea dispone ahora del 50,5% de los derechos de voto, debido a que controlan el 55% de las acciones A, con 100 derechos de voto cada una, aunque solo cuenta con el 12,6% de los títulos totales. Han sido aprobados todos los puntos del orden del día de la junta con la excepción de la unificación de las dos clases de acciones, los títulos A y B. Una propuesta que ya se preveía que no saliera adelante pero que podría realizarse en la junta siguiente, una vez los nuevos dueños se hayan hecho con el control, y que el grupo ha recordado que su no aprobación no afectaba a la ejecución del plan de reestructuración.

ABENGOA 0,02 56,31%
ABENGOA B 0,01 63,16%

Santander, CaixaBank, Bankia, Popular y Crédit Agricole tendrán en un principio entre el 23,4% y el 28,4%, en función de si se utilizan 30 millones de euros de una eventual inyección adicional. Los 10 hedge funds que han entrado en el plan de viabilidad –Abrams Capital, The Baupost, Canyon, Centerbridge, D.E. Shaw, Elliott, Hayfin, KKR, Oaktree y Värde– aportarán hasta 839 millones y se quedarán con un 26,6%.

Los bancos aportarán avales por 307 millones de euros que servirán para un máximo de nueve meses. Como publicó CincoDías el pasado 6 de agosto, está previsto que la agencia de crédito para la exportación Cesce, participada en más de un 50% por el Estado, apoye el rescate para que parte de los avales que emitan los bancos cuenten con su garantía. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) también ha dado su plácet al plan.

Los acreedores antiguos tendrán un 40% del capital siempre que opten por capitalizar su deuda. Se les entregarán acciones equivalentes al 70% del valor nominal de su deuda, y mantendrán el 30% en deuda que les será devuelta en un plazo de ocho años, con una rentabilidad del 0,25% de entrada, que puede subir al 1,5% en caso de que sea posible (PIYC, en ingles pay if you can). Los dueños que han optado por no adherirse al plan sufrirán una quita del 97% sobre la deuda inicial y recibirán el 3%que les quedará a los 10 años sin ningún tipo de remuneración.

Está por ver el precio de emisión de las nuevas acciones, pero este ha de ser suficiente para cubrir el quebranto del patrimonio neto, que se situaba a cierre de septiembre en –4.683 millones. La compañía emitirá 19.400 millones de acciones nuevas, con el objetivo de capitalizar deuda por unos 6.500 millones de euros e inyectar el dinero nuevo.

La sociedad creará una nueva estructura para constituir garantías para los nuevos acreedores. Así, transmitirá a una filial específica para el proyecto mexicano A3T, que necesita financiación adicional. Con la nueva estructura se blindan estos activos para que sean garantía de dicha financiación. También se crean dos filiales con todos los activos y participaciones de la firma para poder implementar garantías a los acreedores.

 

La avalancha de papel que llegará a la acción

El número actual de acciones de Abengoa se sitúa en 941,8 millones de acciones, de las que 858,7 millones son B, con un derecho de voto, y otros 83,1 millones son A, con 100. La capitalización del grupo de ingeniería asciende a unos 200 millones de euros. Está por ver cómo afectará la avalancha de acciones nuevas, por más de 19.300 millones de títulos. Una vez completada la macroampliación, el número de acciones de Abengoa quedará en más de 20.240 millones. La ampliación se realizará sin derecho de suscripción preferente y, en una operación similar como la realizada por Bankia, el número de acciones actual de Abengoa se multiplicará por cerca de 22. Si se tomara como precio el actual de las acciones B, en torno a los 0,2 euros por título, la capitalización de Abengoa ascendería a nada menos que unos 4.000 millones de euros. Esto sería una aberración de mercado para una empresa que ha sufrido un fuerte deterioro, de forma que lo previsible es una caída de las acciones. La compañía perdió 5.413 millones de euros entre enero y septiembre, debido al deterioro de determinados activos, a los efectos de la ralentización del negocio y a un mayor gasto de ejecución de avales.

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