Banca

Botín: Los tipos bajos solo ayudan a la economía si crece el crédito

Asegura que cuando cumplen su función y los clientes confían en ellas “todos ganamos”.

Pide acabar con el “debate” sobre el capital de los bancos para que funcione la “transmisión” de la política monetaria "ultralaxa del BCE".

Ana Botín, presidenta de Banco Santander
Ana Botín, presidenta de Banco Santander

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha sido también muy crítica –como poco después lo fuera el ministro de Economía, Luis de Guindos– con la política de bajos tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE). La banquera ha advertido de que los tipos de interés bajos (e incluso negativos en la actualidad) solo pueden ayudar a la reactivación económica si aumentan los volúmenes de créditos, y ha pedido acabar con el “debate” sobre el capital de los bancos para que funcione la “transmisión” de la política monetaria ultralaxa del BCE.

“Los tipos de interés importan, pero importan más los volúmenes de crédito”, ha afirmado Botín durante su intervención en las jornadas Santander International Banking Conference. La banquera ha subrayado que los bancos europeos han reforzado su capital en 600.000 millones de euros desde el inicio de la crisis (2007), al tiempo que ha reivindicado que la banca se erige como la principal fuente de financiación de las pymes europeas y la segunda para las grandes empresas.

Recordó, para reforzar sus argumentos, que la financiación bancaria supone el 70% del total en Europa frente al 30% en Estados Unidos. “Europa no es EE.UU”, proclamó, para después pedir “flexibilidad” en la adaptación de las normas globales. “Un sistema financiero global requiere por supuesto de reglas globales, pero para ser justas deben tener flexibilidad en su adaptación”, insistió.

Para Botín, los bancos dedican “demasiado tiempo” a temas internos, con reuniones con reguladores en Basilea, Washington y Francfort. “Discutimos sobre regulación y resiliencia, temas importantes e ineludibles. Pero bancos y reguladores tenemos sobre todo una responsabilidad compartida: la de apoyar el crecimiento sostenible e inclusivo”, ha explicado. Pese a todo, Botín ha valorado el papel “muy importante” que ha desempeñado el BCE con su programa de expansión cuantitativa y el Mecanismo de Supervisión Único.

La banquera también quiso enfatizar en un asunto en el que todo el sector lleva tiempo (desde la crisis financiera) insistiendo en sus diferentes intervenciones para intentar que el mensaje cale y así devolver la confianza de los españoles hacia la banca. Botín afirmó que las entidades financieras son “arterias de la economía” y que cuando cumplen su función y los clientes confían en ellas “todos ganamos”.

Indicó que tanto los bancos como los reguladores tienen una responsabilidad compartida, la de apoyar el crecimiento sostenible e inclusivo. “La misión de Santander es contribuir al progreso de las personas y de las empresas”, aseguró Botín, para subrayar, además, que “la banca está basada en la confianza”.

Esta confianza, indicó, “se construía a través de las relaciones personales” y con el tiempo “se convirtió en un pilar básico en las sociedades modernas, que a la vez impulsaba instituciones públicas fuertes y un crecimiento económico sostenido mayor”. En este sentido, reconoció que esta confianza se ha visto “debilitada” en los últimos años y quiso dejar claro que recuperarla es “responsabilidad de todos”, de Gobiernos e instituciones privadas.

“Los bancos debemos contribuir a ello, antes que nada, recuperando la confianza de los clientes; y la manera de hacerlo es actuando de forma responsable”, indicó, para detallar que se trata de actuar con “más integridad y transparencia”, además de “eficiencia” para garantizar la solidez financiera. “Generar y mantener confianza requiere un esfuerzo diario y aún tenemos mucho por hacer, es una de nuestras tareas más importantes”, aseguró.

Aprovechó para hacer una reflexión: “A veces descubrimos que las cosas no funcionan como nos gustaría. Que nuestros productos son demasiado complicados o que para dar respuesta a un cliente que pide información, nuestros gestores tienen que pasar por ocho pantallas distintas”.

Botín también se refirió a la situación en Europa, para señalar que 2016 será recordado como un año de “grandes desafíos” para el continente, en el que “algunos de sus principios básicos han sido cuestionados”. “Estoy convencida de que superaremos nuestras diferencias”, aseguró, para añadir que “no hay que olvidar que la Unión Europea y sus instituciones han asegurado el periodo más largo de paz y prosperidad que ha conocido el continente”.

En todo caso, apuntó que “la mejora de la economía europea dependerá también de que se completen las reformas estructurales” y que si bien “es pronto para cantar victoria, los últimos datos sugieren que el esfuerzo de todos está teniendo efectos positivos”.

Las jornadas de Santander, que como siempre son a puerta cerrada, que se han dirigido a más de 1.000 representantes del sector financiero, pertenecientes a organismos públicos internacionales, gobiernos, bancos centrales, sector privado y think tanks, entre otros. Entre otros ponentes destacan, además de Luis de Guindos y Ana Botín, Frank D’Souza (CEO de Cognizant y miembro del consejo asesor internacional de Banco Santander), Andreas Dombret (consejero ejecutivo de Deutsche Bank), José María Roldán (presidente de la AEB), Christopher Woolard (Financial Conduct Authority, UK), Markus Kerber (Federation of German Industries –BDI–), Elileen Burbidge (Tesoro Británico), Verena Ross (European Securities and Markets Authority) y Silvia Marques (Banco Central de Brasil).

Normas