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Estado de las obras, durante el mes de septiembre, del nuevo estadio del Atlético de Madrid, conocido como la Peineta.

Una Liga en construcción

Los estadios de Primera se adaptan a las exigencias del negocio del fútbol. Solo uno, el Atlético, mudará su sede

Durante esta temporada, los seguidores habituales de la Liga española de fútbol habrán podido observar la proliferación de grandes lonas que cubren parte de algunos de los estadios de la competición. En otros casos, un acercamiento de las primeras filas o, cuando no, una remodelación de sus asientos o de sus fachadas. Ha llegado el momento de las obras en el fútbol español.

Las nuevas exigencias de este negocio, y también de la patronal de los clubes españoles, LaLiga, están conduciendo a una renovación forzosa de unos estadios que, de media, alcanzan los 60 años de edad. En la actualidad, Eibar, Celta de Vigo, Betis, y U. D. Las Palmas acometen reformas visibles en sus graderíos. Real Madrid, Barcelona y Real Sociedad tienen trazados planes de reformas integrales en sus actuales estadios, y Sevilla, Valencia, Deportivo, Málaga, Alavés y Leganés han dado un lavado de cara a sus recintos. Solo un club, el Atlético de Madrid, ha optado por tirar su recinto actual, el Vicente Calderón, en lugar de reformarlo. La mudanza a su nuevo estadio está prevista para 2017. El Valencia, por su parte, no tiene planeado acabar las obras de su nuevo campo, paralizadas desde 2009, a corto plazo. Casos aparte son los del Athletic, que estrenó su nuevo estadio en 2013, y el Espanyol, que hizo lo propio en 2009.

Contando obras en ejecución y proyectadas, el fútbol español invertirá en su infraestructuras cerca de 1.400 millones, aunque con diferencias: de los 600 que costará el nuevo Camp Nou, o los 400 de la reforma del Santiago Bernabéu, a los 200 del nuevo estadio del Atlético de Madrid o los 32 de la renovación de Balaídos, casa del Celta de Vigo.

Recreación del Nou Camp Nou.
Recreación del Nou Camp Nou.

  • Más recursos

La intensificación de las reformas en casi todos los estadios de la Liga no es casual.Después de haber reducido la deuda con Hacienda en un 65% en tres años, alcanzando los 230 millones, y estabilizados los balances a través de las reglas de control económico, los mayores ingresos televisivos pueden destinarse a otras partidas, más allá del pago de la deuda. También ayuda el mayor margen de las administraciones públicas, presentes en buena parte de los proyectos. Desde LaLiga, la renovación de las infraestructuras es, después de la estabilización de la deuda y el aumento de los ingresos, una fase necesaria dentro del plan que acomete para alcanzar a la Premier League inglesa.

Dentro de ese proceso, LaLiga ha puesto algunas exigencias a los clubes para mejorar la imagen de sus estadios, como, por ejemplo, que los colores de sus asientos reflejen la identidad corporativa del club, o que las vallas publicitarias fijas compartan esos mismos colores.
El objetivo que se ha puesto LaLiga es que los estadios de los clubes españoles sean, en sí mismos, una fuente más de negocio, y permitan unos recursos que reduzcan la dependencia de la aportación de las televisiones. Según el informe económico publicado por la patronal de los clubes, estos generaron durante la temporada 2014/2015 unos ingresos de 587,3 millones de euros, un 3,7% menos que en el ejercicio anterior.

De esa cifra, los estadios de Real Madrid y Barcelona suponen el 55% del total, mientras que los otros 18 estadios apenas generaron 263,9 millones. Los estadios ingleses, en esa misma temporada, generaron 768 millones de euros.

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