Colocaciones

Las cinco claves para hacer pleno en una salida a Bolsa

Ganar dinero con la puesta de largo de una compañía se ha convertido en una cuestión peliaguda. Los fracasos de Telepizza y Talgo han noqueado a Telxius

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A la hora de efectuar una sali­da a Bolsa es importante planear con cuidado una serie de detalles que marcarán la diferencia entre el fracaso o el éxito. Conseguir la armonía entre las tres partes involucradas en el proceso –empresa, vendedor e inversores–, en el que cada una de ellas aspira a conseguir objetivos diferentes y tiene sus propios intereses, es la parte más complicada.

Los compradores están concienciados de los riesgos. Los hundimientos de Talgo y Telepizza han ahuyentado a los fondos extranjeros, que exigen descuentos agresivos para entrar. Telxius, filial de Telefónica, ni siquiera logró la demanda suficiente para debutar la semana pasada.  Descubre a través de estas cinco claves cómo sacar beneficio de una salida a Bolsa y los factores que hacen que la colocación haga pleno y derribe todas las barreras que se le presenten.

 1 Fijación del precio 

El precio con el que una empresa sale a Bolsa es el factor  más determinante del desempeño que habrá de tener desde el día en el que empiece a cotizar hasta un periodo de tiempo que varía en cada caso.

Las empresas que preparan el debut

A pesar de la difícil situación en las anteriores colocaciones y el contexto de inestabilidad postbrexit, las empresas siguen planeando salidas a Bolsa confiando en tener mejor suerte.

Unicaja
La entidad tiene una fecha límite: 28 de marzo de 2017. Saliendo a los mercados para entonces, la entidad cumpliría su acuerdo con Bruselas. El problema es la situación actual de las Bolsas. El método para la operación será el listing, renunciando a una ampliación de capital. Unicaja lleva retrasando la operación desde 2015, año en el que contrató los servicios de Rotschild para que gestionara la colocación.

Aernnova
La compañía vasca, que se dedica al diseño y a la fabricación de aeroestructuras, como alas, estabilizadores y fuselajes de los aviones, tenía el plan de salir a Bolsa este año. Fundada en 1999, poco antes de que Gamesa debutara en mayo de 2000, está controlada en un 47% por el fondo de capital riesgo Springwater, que tiene el 47%, el mismo porcentaje que los directivos. Su valoración va de los 1.000 a los 1.400 millones.

Prosegur cash
La filial de Prosegur de gestión y transporte de dinero en efectivo tiene prevista su salida en el primer semestre de 2017. Prosegur Cash es la segunda mayor compañía de su tipo en el mundo en cuanto a facturación.

Globalia
El grupo turístico, que tiene como emblema la aerolínea Air Europa, siempre ha estado en las quinielas de estrenos. La llegada de Javier Hidalgo como consejero delegado facilitará su futura salida a Bolsa.

“Es necesario creerse la valoración, y el mercado no se ha creído por ejemplo la de Telxius. Es complicado que se paguen primas ahora mismo por un valor teóricamente en crecimiento. Como dijo Antonio Machado, solo un necio confunde valor y precio”, resume Araceli de frutos, directora de la eafi 107, que asesora el fondo Alhaja, que avanza un 3,2% en 2016 frente a la caída del 9,6% del Ibex.

Juan Gómez Bada, director de inversiones de Avantage Fund, explica que “si una colocación empieza muy cara, aunque sea una muy buena compañía, se hundirá en Bolsa”.

Las empresas que se estrenan y las entidades financieras que se encargan de ejecutar las operaciones quieren establecer un precio de venta lo más elevado posible para sacar los mayores beneficios y conseguir las mayores comisiones posibles, que son un porcentaje del precio, respectivamente. En el otro lado están los inversores, que buscan comprar lo más barato posible. 

“Hay muchas veces que el vendedor tiene mayores expectativas de venta que el mercado, como en el caso de Telxius”, afirma Gómez Bada. Para él, la salida a Bolsa de una sociedad es comparable con la puesta en venta de una vivienda: “Como en el mercado inmobiliario, hay diferentes expectativas en el lado del comprador y en el del vendedor, y pueden llegar a un acuerdo, o no”. Enrique Aguado, corresponsable de banca de inversión de JB Capital Markets – entidad que coordinó la salida a Bolsa de Dominion, la única compañía que ha debutado en Bolsa este año y que sube respecto a su precio de salida–, pone el énfasis en la importancia del papel de las entidades que venden las acciones.

“Los bancos colocadores deben tener muy clara la capacidad de revalorización de la compañía, y para ello se necesita que en la presentación a los analistas previa a que se dé el pistoletazo de salida a la colocación (el investor education, en la jerga) se aporte una visión clara para que los expertos conozcan a fondo de qué están hablando”, asegura Aguado.

También la tipología de los propietarios de la empresa interesada en debutar influye en el precio: “Cuando entre el accionariado se encuentra el capital riesgo (private equity), las valoraciones son muy exigentes, se fijan precios elevados con el objetivo de hacer la mayor caja posible”, señala un directivo de banca de inversión.

Pero a pesar de la enorme importancia del precio de salida, Gómez Bada recuerda que “con el paso de tiempo, el factor de influencia va cambiando”. Otros baremos empiezan a cobrar importancia, como puede ser la evolución general del sector, los resultados o las noticias concernientes a la cotizada.

2 Preparar a la cúpula

Los directivos de la empresa que se estrena en el mercado tienen una importante responsabilidad y un trabajo muy relevante que, según Enrique Aguado, “en muchos casos se deja en un segundo plano”. Para el corresponsable de banca de inversión de JB Capital Markets, “la cúpula –el presidente y el consejero delegado y también los principales ejecutivos– debe estar preparada para contar el proyecto a los inversores”. Mucho tienen que ver en el proceso de preparación de la cúpula los bancos asesores. “Deben hacer una labor insistente de que los directivos sepan explicar bien el proyecto ya que las presentaciones (road show, en la jerga) ante los fondos de inversión y otros inversores institucionales son en última instancia las que determinarán el éxito de la operación”, afirma Aguado.

Por su parte, Juan Gómez Bada, de Avantage Fund, recomienda “tener cuidado con no perjudicar la credibilidad en el mercado, no afirmar nada que sea manifiestamente mentira o modificar deliberadamente las cuentas”. Bada comparte que lo habitual en una colocación por parte de una empresa es “tratar de venderse lo mejor posible, pero siempre deben de permanecer fieles a la verdad”.

3 Estructura sólida

Un consejo y una dirección claros, en los que no haya cambios bruscos, es una pieza fundamental. “Para salir a Bolsa se necesita disponer de un organigrama definido dentro de la empresa”, explica el corresponsable de banca de inversión de JB Capital Markets. Los movimientos  aquí suelen causar nerviosismo entre los inversores. Un ejemplo es Euskaltel que, tras la salida de Fernando Ojeda, el que era su director general, el 24 de mayo, comenzó a perder valor en Bolsa.

Las estructuras pueden generar más complicaciones y no solo a través de cambios en sus integrantes, sino a través de  cuestiones más de fondo. Así lo aseguran fuentes de la banca de inversión: muchos problemas derivan de compañías en la que no existe ningún tipo de control ni de seguimiento de las políticas de buen gobierno corporativo. Un directivo del sector afirma que “esto ocurre en la mayoría de las empresas familiares; la labor es ardua, se tiene que profesionalizar la gestión al máximo y también el consejo”.

4 Identificar el ‘target’

Nada tiene que ver una Operación de Venta Pública (OPV) en la que pueden comprar minoristas –la última fue la de Aena, después no se ha dejado participar a los pequeños inversores– y una colocación dirigida a institucionales. No solo varían los requisitos legales, la cantidad de documentación que deben presentar en la CNMV y la capacidad de negociación de los inversores de un tipo y otro, sino que también deben variar las estrategias a seguir por la sociedad que sale a la venta.

Cuando se trata de una OPV dirigida a pequeños inversores, la empresa debe tener en cuenta la importancia de una buena campaña publicitaria. Gómez Bada compara una operación de este tipo con las ventas de una pequeña superficie: “Es como vender un producto de consumo, cuanto mayor demanda mejor y para eso las empresas hacen cosas como salir después del año en que han conseguido los mejores resultados o tratar de vender con un argumentario de buenos motivos de compra de las acciones”. Enrique Aguado enfatiza en la necesidad de “conocer a los posibles compradores del valor, tener acceso a los inversores y gozar de su confianza”. Aguado advierte de que en caso de no existir compromiso de ambas partes “el libro de órdenes se puede construir con mandatos ficticios que pueden conllevar serios problemas el día del debut y los posteriores”.

 5 Medir los tiempos

No es lo mismo salir con la Bolsa cerca de los 16.000 puntos y una confianza ciega en el futuro de la economía, como ocurrió en 2007, cuando 10 empresas dieron el salto a la Bolsa española, que ahora. Entonces salieron Iberdrola Renovables,  Fluidra, Rovi, Codere, Renta 4, Criteria, Almirall, Solaria, Realia y Clínica Baviera. Solo una de ellas sube, Corporación Dermoestética ya no existe, Renovables fue absorbida a un precio inferior al de la salida a Bolsa y el holding de La Caixa se transformó en CaixaBank.

Hace nueve años, los inversores eran proclives a comprar sin mirar demasiado ni las perspectivas ni las cuentas. Ahora, ocurre todo lo contrario. Unicaja, por ejemplo, está apurando los plazos para el debut en Bolsa que le exige Bruselas. Sus comparables, Popular y Liberbank, cotizan con descuentos del 70% frente a sus valoraciones en libros.

Araceli de Frutos, directora de la eafi 107, que asesora el fondo Alhaja, sentencia que el “momento de mercado es muy complicado”. “Buscamos rentabilidad pero con el riesgo mínimo. Yo no acudí a ninguna de las salidas a Bolsa en España de 2015 ni tampoco a las de este ejercicio”, añade. La experta agrega que “la situación macroeconómica tiene mucho que decir en todo esto”. “La inestabilidad política que todavía sufre España, el resultado del referéndum en Reino Unido y desafíos como las elecciones presidenciales en Estados Unidos, con la posible elección de Trump el próximo noviembre, son factores que ralentizan este tipo de operaciones”, finaliza De Frutos.

El 55% de los estrenos han fracasado

Durante los dos últimos años, salir a Bolsa ha demostrado ser un reto para las empresas españolas. Solo un 45% de ellas ha superado con éxito la prueba de fuego. Estas son las cotizadas que han debutado, y otra que lo ha intentado, desde 2015.

Aena
El gestor de aeropuertos es el valor que mejor comportamiento ha demostrado, al subir un 125,9% desde su precio de salida en febrero de 2015. Solidez en los márgenes, reducción de deuda y retribución al accionista son los pilares de Aena.

Cellnex
La cotizada se ha revalorizado un 10,8% desde mayo de 2015. Unos beneficios al alza y su expansiva política de compra de activos en Europa dentro de su apuesta por la diversidad geográfica gustan a los inversores.

Naturhouse
Desde abril de 2015 acumula un subida del 5,2%. Solidez en beneficios, dividendos de más de 0,2 euros por acción este año y su carácter defensivo agradan a los inversores. El consenso de Bloomberg fija su precio objetivo en los 5,75 euros y recomienda comprar de forma unánime.

Dominion
La filial de CIE Automotive sube un 1,1%, a 2,77 euros, respecto a los 2,74 euros a los que salió el pasado abril. El alza de sus beneficios del 62%, hasta ocho millones entre enero y junio, y la filosofía de mejorar los procesos productivos y de externalización han permitido que no haya sufrido las caídas del 7,6% que registra el Ibex desde que la compañía debutó. Es la única salida a Bolsa de este año que deja ganancias a los inversores.

Euskaltel
Registra una depreciación del 7,8% desde el precio de colocación del año pasado. Citi, que participó en la colocación, fija su precio objetivo en 13 euros por acción y aconseja comprar.

Saeta Yield
La filial de ACS se ha dejado desde su debut en febrero de 2015 un 15,7% de su valor. La compañía ofrece una elevada retribución al accionista estimada de más del 8% para 2016. La deuda neta de SaetaYield a finales del primer semestre era de 1.198 millones, 5,7 veces su ebitda, mientras que obtuvo 8,2 millones de beneficio neto.

Parques Reunidos
Un 17,5% es lo que se han depreciado las acciones desde el precio de su debut en abril. El grupo trata de crecer fuera y de renovar sus instalaciones.

Telepizza
De las salidas a Bolsa realizadas desde 2015 es la segunda peor con una caída del 47,1%. Un libro de órdenes de bajísima calidad hizo que se desplomara un 19% el día de su debut. La caída fue un récord histórico.

Talgo
Pese al abolengo de la marca, sus acciones se hunden un 53,3% desde el precio fijado en su debut de mayo de 2015. El alto precio de salida y las cancelaciones de proyectos son los culpables de esta evolución.
Telxius
La filial de Telefónica tuvo que anular su estreno el pasado 30 de septiembre debido a la falta de demanda. Telefónica pedía entre 12 y 15 euros por acción. “Los inversores veían bien el negocio pero no el precio”, resume un gestor de fondos.

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