X
Privacidad y Cookies

Utilizamos Cookies propias y de terceros para ofrecer un mejor servicio y experiencia de usuario.

¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?

Colocaciones »

Las cinco claves para hacer pleno en una salida a Bolsa

Ganar dinero con la puesta de largo de una compañía se ha convertido en una cuestión peliaguda. Los fracasos de Telepizza y Talgo han noqueado a Telxius

A la hora de efectuar una sali­da a Bolsa es importante planear con cuidado una serie de detalles que marcarán la diferencia entre el fracaso o el éxito. Conseguir la armonía entre las tres partes involucradas en el proceso –empresa, vendedor e inversores–, en el que cada una de ellas aspira a conseguir objetivos diferentes y tiene sus propios intereses, es la parte más complicada.

Los compradores están concienciados de los riesgos. Los hundimientos de Talgo y Telepizza han ahuyentado a los fondos extranjeros, que exigen descuentos agresivos para entrar. Telxius, filial de Telefónica, ni siquiera logró la demanda suficiente para debutar la semana pasada.  Descubre a través de estas cinco claves cómo sacar beneficio de una salida a Bolsa y los factores que hacen que la colocación haga pleno y derribe todas las barreras que se le presenten.

 1 Fijación del precio 

El precio con el que una empresa sale a Bolsa es el factor  más determinante del desempeño que habrá de tener desde el día en el que empiece a cotizar hasta un periodo de tiempo que varía en cada caso.

“Es necesario creerse la valoración, y el mercado no se ha creído por ejemplo la de Telxius. Es complicado que se paguen primas ahora mismo por un valor teóricamente en crecimiento. Como dijo Antonio Machado, solo un necio confunde valor y precio”, resume Araceli de frutos, directora de la eafi 107, que asesora el fondo Alhaja, que avanza un 3,2% en 2016 frente a la caída del 9,6% del Ibex.

Juan Gómez Bada, director de inversiones de Avantage Fund, explica que “si una colocación empieza muy cara, aunque sea una muy buena compañía, se hundirá en Bolsa”.

Las empresas que se estrenan y las entidades financieras que se encargan de ejecutar las operaciones quieren establecer un precio de venta lo más elevado posible para sacar los mayores beneficios y conseguir las mayores comisiones posibles, que son un porcentaje del precio, respectivamente. En el otro lado están los inversores, que buscan comprar lo más barato posible. 

“Hay muchas veces que el vendedor tiene mayores expectativas de venta que el mercado, como en el caso de Telxius”, afirma Gómez Bada. Para él, la salida a Bolsa de una sociedad es comparable con la puesta en venta de una vivienda: “Como en el mercado inmobiliario, hay diferentes expectativas en el lado del comprador y en el del vendedor, y pueden llegar a un acuerdo, o no”. Enrique Aguado, corresponsable de banca de inversión de JB Capital Markets – entidad que coordinó la salida a Bolsa de Dominion, la única compañía que ha debutado en Bolsa este año y que sube respecto a su precio de salida–, pone el énfasis en la importancia del papel de las entidades que venden las acciones.

“Los bancos colocadores deben tener muy clara la capacidad de revalorización de la compañía, y para ello se necesita que en la presentación a los analistas previa a que se dé el pistoletazo de salida a la colocación (el investor education, en la jerga) se aporte una visión clara para que los expertos conozcan a fondo de qué están hablando”, asegura Aguado.

También la tipología de los propietarios de la empresa interesada en debutar influye en el precio: “Cuando entre el accionariado se encuentra el capital riesgo (private equity), las valoraciones son muy exigentes, se fijan precios elevados con el objetivo de hacer la mayor caja posible”, señala un directivo de banca de inversión.

Pero a pesar de la enorme importancia del precio de salida, Gómez Bada recuerda que “con el paso de tiempo, el factor de influencia va cambiando”. Otros baremos empiezan a cobrar importancia, como puede ser la evolución general del sector, los resultados o las noticias concernientes a la cotizada.

2 Preparar a la cúpula

Los directivos de la empresa que se estrena en el mercado tienen una importante responsabilidad y un trabajo muy relevante que, según Enrique Aguado, “en muchos casos se deja en un segundo plano”. Para el corresponsable de banca de inversión de JB Capital Markets, “la cúpula –el presidente y el consejero delegado y también los principales ejecutivos– debe estar preparada para contar el proyecto a los inversores”. Mucho tienen que ver en el proceso de preparación de la cúpula los bancos asesores. “Deben hacer una labor insistente de que los directivos sepan explicar bien el proyecto ya que las presentaciones (road show, en la jerga) ante los fondos de inversión y otros inversores institucionales son en última instancia las que determinarán el éxito de la operación”, afirma Aguado.

Por su parte, Juan Gómez Bada, de Avantage Fund, recomienda “tener cuidado con no perjudicar la credibilidad en el mercado, no afirmar nada que sea manifiestamente mentira o modificar deliberadamente las cuentas”. Bada comparte que lo habitual en una colocación por parte de una empresa es “tratar de venderse lo mejor posible, pero siempre deben de permanecer fieles a la verdad”.

3 Estructura sólida

Un consejo y una dirección claros, en los que no haya cambios bruscos, es una pieza fundamental. “Para salir a Bolsa se necesita disponer de un organigrama definido dentro de la empresa”, explica el corresponsable de banca de inversión de JB Capital Markets. Los movimientos  aquí suelen causar nerviosismo entre los inversores. Un ejemplo es Euskaltel que, tras la salida de Fernando Ojeda, el que era su director general, el 24 de mayo, comenzó a perder valor en Bolsa.

Las estructuras pueden generar más complicaciones y no solo a través de cambios en sus integrantes, sino a través de  cuestiones más de fondo. Así lo aseguran fuentes de la banca de inversión: muchos problemas derivan de compañías en la que no existe ningún tipo de control ni de seguimiento de las políticas de buen gobierno corporativo. Un directivo del sector afirma que “esto ocurre en la mayoría de las empresas familiares; la labor es ardua, se tiene que profesionalizar la gestión al máximo y también el consejo”.

4 Identificar el ‘target’

Nada tiene que ver una Operación de Venta Pública (OPV) en la que pueden comprar minoristas –la última fue la de Aena, después no se ha dejado participar a los pequeños inversores– y una colocación dirigida a institucionales. No solo varían los requisitos legales, la cantidad de documentación que deben presentar en la CNMV y la capacidad de negociación de los inversores de un tipo y otro, sino que también deben variar las estrategias a seguir por la sociedad que sale a la venta.

Cuando se trata de una OPV dirigida a pequeños inversores, la empresa debe tener en cuenta la importancia de una buena campaña publicitaria. Gómez Bada compara una operación de este tipo con las ventas de una pequeña superficie: “Es como vender un producto de consumo, cuanto mayor demanda mejor y para eso las empresas hacen cosas como salir después del año en que han conseguido los mejores resultados o tratar de vender con un argumentario de buenos motivos de compra de las acciones”. Enrique Aguado enfatiza en la necesidad de “conocer a los posibles compradores del valor, tener acceso a los inversores y gozar de su confianza”. Aguado advierte de que en caso de no existir compromiso de ambas partes “el libro de órdenes se puede construir con mandatos ficticios que pueden conllevar serios problemas el día del debut y los posteriores”.

 5 Medir los tiempos

No es lo mismo salir con la Bolsa cerca de los 16.000 puntos y una confianza ciega en el futuro de la economía, como ocurrió en 2007, cuando 10 empresas dieron el salto a la Bolsa española, que ahora. Entonces salieron Iberdrola Renovables,  Fluidra, Rovi, Codere, Renta 4, Criteria, Almirall, Solaria, Realia y Clínica Baviera. Solo una de ellas sube, Corporación Dermoestética ya no existe, Renovables fue absorbida a un precio inferior al de la salida a Bolsa y el holding de La Caixa se transformó en CaixaBank.

Hace nueve años, los inversores eran proclives a comprar sin mirar demasiado ni las perspectivas ni las cuentas. Ahora, ocurre todo lo contrario. Unicaja, por ejemplo, está apurando los plazos para el debut en Bolsa que le exige Bruselas. Sus comparables, Popular y Liberbank, cotizan con descuentos del 70% frente a sus valoraciones en libros.

Araceli de Frutos, directora de la eafi 107, que asesora el fondo Alhaja, sentencia que el “momento de mercado es muy complicado”. “Buscamos rentabilidad pero con el riesgo mínimo. Yo no acudí a ninguna de las salidas a Bolsa en España de 2015 ni tampoco a las de este ejercicio”, añade. La experta agrega que “la situación macroeconómica tiene mucho que decir en todo esto”. “La inestabilidad política que todavía sufre España, el resultado del referéndum en Reino Unido y desafíos como las elecciones presidenciales en Estados Unidos, con la posible elección de Trump el próximo noviembre, son factores que ralentizan este tipo de operaciones”, finaliza De Frutos.

Archivado en:

Y además:

Outbrain