Reestructuración bancaria

El FROB sondeará el interés de otros bancos por BMN

Bankia y la entidad liderada por la antigua Cajamurcia solo son redundantes en Valencia.

El banco que preside Goirigolzarri ya analiza la inclusión de esta compra en su plan estratégico

Oficinas de Bankia y BMN por comunidades autónomas Ampliar foto

La prevista fusión entre Bankia y BMN debe pasar aún por una serie de filtros, entre ellos el posible interés de otras entidades por su compra. El FROB así analizará el apetito de otros bancos por quedarse con la entidad liderada por la antigua Cajamurcia. El precio y el ajuste que deban realizar las posibles firmas interesadas se tendrán en cuenta y, a tenor de los datos, la complementariedad con Bankia es una baza a favor de su fusión.

La posible fusión entre la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri y BMN parece que no tiene vuelta atrás. Es un objetivo del Gobierno en funciones, que busca cumplir con el calendario fijado entre España y la Comisión Europea para la desinversión del Estado en la entidad que encabeza la antigua Cajamurcia. La fecha acordada fue diciembre de 2017, aunque es una ley española, que como va a ocurrir en el caso de Bankia podría ser retrasada (el futuro Gobierno ampliará el plazo para privatizar Bankia). Y parece que el reloj juega en contra de BMN y de los planes del Gobierno en funciones, razón por la que ha decidido poner en marcha ya todo el mecanismo para desprenderse de este banco.

La operación, además, cuenta con el apoyo de todos los partidos políticos. No así la privatización de Bankia.

Pese a que la fusión de Bankia y BMN parece que es la solución más factible para la entidad que preside Carlos Egea, el FROB debe, junto a los bancos de inversión que va a contratar en los próximos días, explorar otras alternativas, como ya anunció el pasado 28 de septiembre este organismo dependiente de Economía en su comunicado.

Entre ellas se encuentra sondear a otras entidades del sector para comprobar el posible apetito o no por hacerse con el control de BMN, en la que el Estado controla el 65% de su capital, lo mismo que en Bankia. De momento, solo BBVA se ha referido a esta operación públicamente, aunque sus declaraciones son anteriores al anuncio oficial del estudio de la fusión entre las dos entidades del Estado. “En el pasado hemos visto y conocido las consecuencias de las fusiones entre jugadores débiles”, declaró Carlos Torres en abril en relación a esta operación. E insinuó la posibilidad de que BBVA pudiera estar interesado en participar en una posible compra de BMN al afirmar: “Que el resto del sector tenga la oportunidad de ver si eso tiene sentido”.

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, también se refirió a esta operación en una entrevista con este periódico. “El problema (de esta fusión) es que el Gobierno sigue siendo el primer accionista de referencia de Bankia, y sería mucho más correcto, y no solo políticamente correcto, que esto ocurra cuando el Estado deje de ser su principal accionista, cuando las importantes ayudas recibidas hayan sido devueltas”, declaró.

En el caso de que aparezca otra entidad interesada en BMN, el precio sería un referente para adjudicar la entidad, pero también se tendrían en cuenta las sinergias de la operación, con el consiguiente plan de ajuste. Analistas del sector afirman que podría aparecer alguna firma interesada en BMN que aprovecharía la operación para realizar un drástico ajuste que, además, podría intentar realizarlo con alguna cobertura pública. Otra alternativa que ha analizado BMN, y que el FROB ya ha descartado por completo, es su salida a Bolsa, algo que ha sido totalmente descartado, dada la actual situación de los mercados, el deterioro de la entidad tras la debilidad del negocio bancario y de las posibles nuevas provisiones que deberá llevar a cabo el banco ante la entrada en vigor de la nueva circular contable.

La venta de un porcentaje a inversores institucionales es otra alternativa, pero también parece descartada, ya que el propio Carlos Egea ha intentado buscar accionistas privados para la entidad desde su nacionalización en 2012, pero la valoración de BMN que han hecho estos posibles interesados en los últimos dos años han estado muy por debajo de lo que el Estado esperaba obtener por este banco. Hay que tener en cuenta que BMN ha recibido ayudas públicas por 1.645 millones de euros, cuyo objetivo es devolver, aunque sea en parte.

N+1 calculó hace un mes aproximadamente que Bankia debería pagar 1.000 millones de euros por BMN, la mitad del valor en libros. Otros analistas consideran elevado este precio, y lo sitúan por debajo de los 700 millones de euros.

Unas 176 sucursales en Murcia

Las duplicidades entre Bankia y BMN son casi anecdóticas. La unión de ambas entidades darían lugar a un banco con 244.000 millones de euros en activos, 17.350 empleados y 2.500 oficinas. Pero esta red de sucursales le permitiría a Bankia entrar en mercados en los que prácticamente no tiene presencia, como consecuencia de los ajustes que tuvo que hacer por imperativo de Bruselas tras recibir 22.424 millones de euros en ayudas públicas. Bankia podría volver a tener una presencia significativa en Murcia, Granada y Baleares (en Menorca no tiene ninguna oficina). Ambas entidades financieras, de hecho, solo son redundantes en la Comunidad de Valencia, donde la firma que preside José Ignacio Goirigolzarri cuenta con 400 sucursales, mientras que BMN tienen 83.
La entidad que preside Carlos Egea, de hecho, ha ido cerrando oficinas en zonas que no consideraba estratégicas, y Valencia es una de ellas. Y dentro de esta comunidad autónoma, Alicante es la provincia donde más duplicidades tienen ambas, unas 60 cada una de ellas. BMN permitiría a Bankia contar con 177 sucursales (ahora tiene 22), en Murcia sumaría 176 (solo tiene 7), y en Andalucía sumaría 275, de las que algo menos de 170 estarían en Granada. La entidad que preside Goirigolzarri aún no ha cerrado su plan estratégico tras finalizar el pasado año el anterior. Pero prevé incluir ya la compra de BMN.

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