Datos del CIS

La confianza del consumidor se desploma por noveno mes seguido

El deterioro de la confianza del consumidor Ampliar foto

La confianza del consumidor ha ido cayendo en sentido inverso al fortalecimiento de la economía española. En diciembre de 2015, cuando se celebraron las penúltimas elecciones generales, este indicador alcanzó los 107,4 puntos; en junio, coincidiendo con los segundos comicios, bajó a 96,3 puntos y en septiembre, con un panorama incierto en lo político y en lo económico, prosiguió el descenso hasta los 91 puntos, un descenso anual del 14,3%. Supone el noveno mes consecutivo de retroceso y volver a los niveles de principios de 2015. Este indicador evidencia la brecha entre la evolución de los indicadores macroeconómicos y la realidad que viven las familias españolas. En los tres trimestres de 2016, la economía española ha seguido creciendo a tasas anuales del 3% y el paro se ha reducido hasta el 20% de la población activa. En el otro lado, el índice que realiza el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela el gran deterioro en la situación actual y las perspectivas de los consumidores.

Este último, que llegó a 119,6 puntos en diciembre de 2015 se ha desplomado a 98,1 puntos (un ajuste de 21,5 puntos y del 14,7% en tasa anual), mientras que el que valora la situación actual ha pasado de 95,2 a 83,8 (un descenso de 11,4 puntos y 13,8%). Dos tercios de los entrevistados entre el 15 y el 20 de septiembre reconocen dificultades para llegar a fin de mes. De ellos, el 44% confiesa que llega justo, el 12,6% que le resulta difícil “porque han tenido que echar mano de ahorros” y el 6,3% “porque han tenido que contraer nuevas deudas”. A la pregunta de si considera si la situación económica actual es mejor que la de hace seis meses, el 65% cree que es igual, el 21,9% que es peor y tan solo el 12,7% la tilda de mejor.

El factor que más determina la opinión de los entrevistados es la posibilidad de perder el puesto de trabajo, con un 24,2% de las respuestas. A la pregunta de si considera que la situación laboral es mejor o peor que hace seis meses, el 37,9% considera que es igual, otro 37,9% dice que es peor y solo el 20,9% dice que es mejor.

Unos porcentajes que son aún peores en las preguntas a largo plazo y que revelan las escasas expectativas en el mercado de trabajo, pese a que el empleo crezca a tasas anuales del 3% y se mantenga la previsión de crear medio millón de puestos de trabajo al año. El 34% considera que la situación es mejor para los próximos seis meses y el 38,9% la tilda de peor.

Y todo ello condiciona la capacidad de ahorrar de las familias en los próximos meses. Es mayor el porcentaje de los que piensan (25,9%) que serán menores que los que consideran que serán mayores (12,6%). Con peores expectativas en el mercado laboral y en el futuro de la economía española, la consecuencia directa es un menor consumo, ilustrado con las previsiones de compra de vivienda. El 94,8% de los encuestados manifiesta que adquirir una casa no está dentro de sus prioridades y tan solo un 4,8% confiesa que sí tiene intención de hacerlo.

Nuevo veredicto del FMI sobre el futuro de España

El FMI revisa el martes sus previsiones de crecimiento para la economía mundial, con sesgos negativos para la gran mayoría de los países. En el último informe de abril, el organismo dirigido por Christine Lagarde limitó el avance del PIBmundial al 3,1% para este año y al 3,4% para 2017, una décima menos para cada uno de los ejercicios que en sus anteriores proyecciones de octubre.

Los malos indicios de abril probablemente se materializarán en este informe, ya que la información disponible de la última parte del año apunta a una desaceleración generalizada. Rusia y Brasil siguen en recesión, China crece al ritmo más bajo en años y los grandes países de la zona euro se asoman a la recesión (Francia) cuando no al estancamiento (Italia). En el caso de España, el FMI auguró en abril que crecería un 2,6% y un 2,1%, muy por debajo de las actuales previsiones del Ejecutivo en funciones o del Banco de España, que coinciden en un crecimiento del 3,2% para este año y del 2,3% para el siguiente ejercicio.

En el apartado en el que no están de acuerdo es en el cumplimiento del déficit:el Banco de España cree que no se cumplirá ninguno de los próximos tres años, lo que requerirá ajustes, y el Gobierno en funciones que se bajará del 3% en 2018.

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