Operaciones corporativas

Mutua Madrileña y Slim, accionistas de referencia de CaixaBank

La entidad madrileña se convertirá en el segundo accionista de Caixabank, después de la propia Criteria

Mutua ha invertido 280 millones en la compra, efectuada en la operación de venta de autocartera cerrada ayer

Mutua Madrileña
Gonzalo Gortazar, consejero delegado de Caixabank. REUTERS

CaixaBank ha sorteado una ampliación de capital, que habría tenido un impacto directo sobre sus actuales accionistas, con la venta del 9,9% de su autocartera. Lo ha hecho a través de una colocación acelerada que le ha permitido captar 1.322 millones de euros entre inversores institucionales y tras la que dará entrada en su capital a dos nuevos accionistas de referencia, Mutua Madrileña e Inbursa, la sociedad del millonario mexicano Carlos Slim. Por primera vez tendrá accionistas de cierto peso, además de Criteria, matriz del banco y sociedad controlada a su vez por la Fundación La Caixa, el vestigio que queda de la antigua caja de ahorros.

Mutua Madrileña ha suscrido acciones por valor de 280 millones de euros, con lo que adquiere el 2,13% del capital de CaixaBank. E Inbursa ha comprado títulos por otros 100 millones de euros, equivalentes a poco menos del 1% del accionariado. Con esta operación, CaixaBank estrecha aún más los lazos con dos socios con los que ya mantenía una significativa relación. Mutua Madrileña y CaixaBank mantienen una alianza en bancaseguros. En el verano de 2011, la aseguradora compró a la entidad bancaria el 50% de SegurCaixa Adeslas. La aseguradora defiende ahora que su entrada en el capital de CaixaBank es una apuesta a largo plazo con la que buscar una alternativa rentable a la inversión en renta fija, tradicional nicho para el sector de seguro y ahora minada por los tipos de interés a cero.

El vínculo con Carlos Slim se remonta a 2008, cuando Caixabank entró en el accionariado de Inbursa con la compra del 20% de su capital. El banco ha ido recortando esa participación y en 2015 traspasó a Criteria el 9% que todavía conservaba, dentro de la estrategia de ir reduciendo las participaciones financieras en balance con el fin de reducir el consumo de capital que le suponen. Criteria entregó a CaixaBank por aquel traspaso, junto al de la participación del 17,24% en The Bank of East Asia, 642 millones de euros y el 9,9% de acciones del banco, que pasaron a la autocartera y que el jueves se colocaron entre inversores institucionales. Carlos Slim, que llegó a forma parte del consejo de administración de La Caixa, es en la actualidad miembro del patronato de la Fundación La Caixa.

En definitiva, la entidad resuelve la premura de la búsqueda de capital que supone la opa por BPI con viejos conocidos y ya sin Isidro Fainé en la presidencia del banco. El veterano banquero, a requerimiento de Bruselas, optó por la presidencia de la fundación, desde la que controla el grupo y desde la que ha abordado la reciente reestructuración en el accionariado de Gas Natural, donde Criteria y Repsol han dado entrada al chino GIP y que ha pasado a estar presidida por Fainé.

La necesidad de reforzar capital ante la opa por la entidad portugues estaba sobre la mesa y cobró fuerza tras los test de estrés de finales de julio. De hecho, gracias a la venta de autocartera CaixaBank logra mantener el objetivo de su plan estratégico de tener un ratio de capital de máxima calidad superior al 11%. En el caso de que la aceptación de la oferta sea por el cien por cien, ese ratio quedará en el 10,8% en términos fully loaded, de acuerdo con la total aplicación de las exigencias regulatorias Basilea III, que no será obligatoria hasta 2019. Si la aceptación es del 70%, supuesto más probable, ese ratio quedará en el 11,2%.

CaixaBank queda ahora a la espera de que la CNMV portuguesa apruebe el folleto de la opa por BPI y, sobre todo, tiene pendiente el visto bueno del BCE a la reducción de los riesgos del banco portugués en Angola, para lo que ha dado un plazo de cuatro meses a partir del término de la operación. La entidad deberá además convencer a la comunidad inversora de su apuesta por Portugal en un momento difícil para la economía del país.

La acción de CaixaBank, mientras, ha vuelto a cotizar esta mañana, después de que ayer la CNMV suspendiese la cotización. Lo ha hecho con descensos de en torno al 3% en los primeros compases de la jornada. La acción se ajusta por tanto al precio al que CaixaBank ha realizado la venta de su autocartera, a 2,26 euros por título, lo que supone un descuento del 3,67% respecto al precio de cierre de ayer del valor.

Con la compra del 2,13% del capital de CaixaBank, Mutua retoma la toma de participaciones significativas en grandes empresas españolas, motivado por la búsqueda de rentabilidad que impone el entorno de tipos de interés a cero. La aseguradora estuvo años atrás en el accionariado de Santander, Sacyr y Repsol. La presencia en el consejo de administración de CaixaBank es una cuestión que no se ha planteado en este momento, señalan fuentes oficiales de la aseguradora. 

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