Telecomunicaciones

Telxius, fortalezas, debilidades y oportunidades ante la OPV

Telxius busca la oportunidad de crecer en el segmento de las torres

La empresa cree este segmento está por desarrollarse tanto en Europa como Latinoamérica

Telefónica
Operario trabajando en una torre de telefonía en Lezama, Vizcaya. Efe

Los inversores ya echan cuentas sobre cuál puede ser la evolución de Telxius, la filial de infraestructuras de Telefónica, que ultima su salida Bolsa, en el que será el mayor debut en los mercados financieros españoles en 2016. En este escenario, ¿cuáles son las principales oportunidades de crecimiento, los puntos fuertes y las debilidades de la compañía?

Según fuentes del mercado, entre las oportunidades de crecimiento figura la eclosión del negocio de datos. La demanda de datos móviles será en 2020 entre seis y diez veces a la actual, según las estimaciones de la consultora Arthur D. Little, que indica que las operadoras no tendrán más remedio que seguir invirtiendo en redes. Esta situación se convierte en una oportunidad para las compañías de infraestructuras, puesto que ofrecen un modelo de negocio atractivo para las telecos, al facilitar el despliegue reduciendo la inversión y el consumo de capital.

Con estas previsiones, Telxius busca la oportunidad de crecer en el segmento de las torres, que aún está por desarrollarse tanto en Europa como Latinoamérica.

La compañía podría aprovechar la presencia de Telefónica en distintos mercados para seguir creciendo. Telxius indica en su folleto de OPV que contempla posibles adquisiciones, tanto a Telefónica como a terceras empresas, de activos vinculados a sus negocios claves de torres y cables submarinos.

Con respecto a los cables submarinos, Telxius se va a ver favorecida también por el incremento de los datos (aumentaron un 49% en su red en 2015). La empresa, con proyectos en marcha como BRUSA, que unirá EE UU y Brasil, o MAREA, que enlazará EE UU y Europa (a través de España), la empresa se posiciona para avanzar hacia nuevas rutas en Europa del Este o África.

Dentro de las fortalezas que ofrece Telxius, los analistas destacan su relación con Telefónica, que asegura el 65% de los ingresos. Este nexo está basado en contratos a largo plazo que permite una expansión adicional en el negocio de torres y un aumento del volumen de negocio en los cables. De igual forma, esta posición hace que Telxius tenga una amplia recurrencia y visibilidad de ingresos y generación de caja.

Además, Telxius cuenta con un gran posicionamiento en la red submarina entre Latinoamérica y EE UU, al controlar el 40% del tráfico de datos. Su infraestructura, de igual forma, mantiene la condición de Tier-1 para la interconexión y el transporte de datos.

Esta posición otorga a Telxius una ventaja competitiva frente a sus competidores por su redundancia y a otras tecnologías como el satélite, por la velocidad y la latencia que ofrece. A su vez, los cables submarinos son un negocio con altas barreras de entrada para cualquier competidor por las amplias inversiones que se necesitan para desplegar las infraestructuras, así como las trabas regulatorias (se necesita conocer la normativa local y los trámites legales que imponen los gobiernos).

Ahora bien, Telxius también se enfrenta a distintas debilidades y amenazas sobre el futuro de sus negocios. Entre ellas destaca su posición como filial de Telefónica y no ser, por tanto, un operador puramente independiente. Fuentes del sector indican que algunas telecos podrían ser remisas a vender sus emplazamientos de red a Telxius, por su ligazón a Telefónica, y buscar operadores de infraestructuras independientes.

Además, la situación financiera de Telefónica, que está en pleno proceso de reducción de deuda con la propia OPV de Telxius y la posible venta de parte del capital de O2, podría limitar la capacidad de endeudamiento de Telxius y ralentizar su crecimiento inorgánico.

Al mismo tiempo, Telxius mantiene un ratio de capex recurrente frente a ventas, mayor que otras compañías que se mueven en el segmento de las torres de telefonía móvil.

Entre las posibles amenazas figura la entrada de los grupos de internet (OTT) en el segmento del transporte de datos. Un ejemplo es la irrupción de Microsoft y Facebook en el capital de MAREA. Estas empresas, por el momento, son clientes, pero dada la gran cantidad de datos que mueven, podrían optar por entrar en el negocio.

Además, Telxius se enfrenta al posible incremento de impuestos indirectos en Brasil, escenario que afectaría a la rentabilidad de esta división.

En cualquier caso, el proceso está en marcha. Las acciones de la empresa empezarán a cotizar en un rango de precios entre 12 y 15 euros por acción, que le otorgan una capitalización bursátil entre 3.000 y 3.750 millones de euros. Unas valoraciones que se sitúan por debajo de las estimaciones anteriores de los analistas, que llegaron a superar los 5.500 millones. Este escenario apunta a un posible debut al alza.

Para asegurar este estreno, igualmente, Telxius ofrece altos dividendos, con un pay out del 61% en 2017 y superior al 40% a partir de entonces.

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