Automoción

VW solo ha arreglado el 10% de los coches diésel manipulados

En España, ha completado la revisión del modelo Amarok.

Solo han pasado por taller los vehículos con motor 2.0 litros

Madrid / Wolfsburg
El presidente del grupo Volkswagen, Mathias Mueller
El presidente del grupo Volkswagen, Mathias Mueller AFP

La automovilística Volkswagen ha reparado, un año después de estallar el escándalo por la manipulación de los vehículos con motores diésel, menos del 10% de los 8,5 millones de coches que llevan instalado el software responsable de que las emisiones de gases contaminantes que se miden en laboratorio sean considerablemente inferiores a las que emiten en su uso en carretera.

Así lo explica Manfred Bort, responsable ejecutivo a cargo de los arreglos de los vehículos en el grupo Volkswagen en una publicación interna de la automovilística de la que se hace eco Reuters. La compañía no ha confirmado oficialmente esta cifra.

“La KBA, la autoridad alemana responsable de la homologación de los vehículos, es la encargada de aprobar los procedimientos de arreglo de los automóviles para que sean conforme a la legalidad. Este organismo solo ha aprobado las reparaciones para 5,1 millones de automóviles de los 11 millones de afectados. De estos, 8,5 millones están en circulación en Europa”, señala Bort en la revista interna. “Alrededor del 10% ya han sido arreglados con éxito”, señala.

En España, solo se han completado los arreglos para los propietarios del modelo Amarok, una camioneta con ventas pequeñas que fue la primera en ser llamada a revisión. En el país, hay 638.000 automóviles afectados de los que solo se han llamado a revisión los equipados con motores 2.0, por ser los únicos con arreglos homologados por la KBA. Están pasando por el taller los Audi A3, A4, A5, A6 y Q6; los Volkswagen Passat, CC, Tiguan, Golf, Jetta, Scirocco, Touran y Caddy; los Skoda Superb y Octavia y los Seat Exeo, Ibiza, León y Altea.

La KBA aprobó la solución para los motores 1.2 el pasado mes de agosto. En este momento, según fuentes de la empresa, “están filtrando los vehículos afectados para enviar a la DGT los datos, de tal modo que los contraste y envíe las cartas a los propietarios”. La empresa y la DGT envian a cada dueño una carta conjunta aconsejandoles que lleven sus coches a revisión. Las primeras misivas llegarán a partir de finales de mes.

Los modelos del grupo Volkswagen equipados con motores diésel 1.2 litros y 2.0 litros solo necesitan una modificación de la centralita que deje inactivo el software que limita las emisiones de gases contaminantes cuando están pasando un examen en laboratorio. Sin embargo, alrededor de tres millones de automóviles equipados con motores 1.6 litros necesitan la instalación de un estabilizador de flujo de admisión junto a los filtros de aire, reparación que aun no ha logrado la homologación alemana.

Bort asegura en la publicación que la compañía está acelerando el desarrollo y testeo de las soluciones para arreglar los coches. “Haremos todo lo posible” para asegurar la aprobación de los arreglos para el mes de noviembre. La automovilística se ha comprometido a que “todos los vehículos tengan una solución técnica homologada y disponible a finales de año”.

Además, la mayoría de los vehículos afectados estarán reparados para finales de este año”, si bien un número indeterminado de ellos tendrán que esperar a 2017. “Nuestro objetivo es que todos los consumidores afectados en Alemania tengan claro a finales de año que la solución técnica para su vehículo está disponible”, afirmó.

Tres sentencias favorables a la empresa en España

Cumplido un año del escándalo por la manipulación de los motores diésel, el fabricante alemán ya tiene en su haber este año tres sentencias favorables en España en relación con el escándalo. La primera de ellas se dictó el pasado mes de mayo, cuando un juzgado de Torrelavega se pronunció a favor del grupo al rechazar anular la venta de un vehículo con el motor trucado. Entre los motivos del fallo, estaba que el comprador no demuestra tener una conciencia ecológica especial y que la reparación del vehículo que tiene el software malintencionado puede hacerse “en términos razonables”.
Al mes siguiente, un juzgado de Zaragoza desestimó la demanda de un cliente contra la financiera de la compañía y el concesionario que le vendió el coche, a los que reclamaba la nulidad o la resolución del contrato de compraventa. El juez argumentó que no se ha probado que los demandados fueran conscientes de la manipulación de los motores y que, en todo caso, tampoco se puede mantener que el coche en cuestión “represente mayor peligro para el medioambiente que otros similares” incluso en lo que se refiere a las emisiones de NOx que están en el origen del trucaje.
Este mismo mes de septiembre, el fabricante alemán ha logrado su tercera sentencia favorable de parte de un juzgado de Valencia, que desestimó una demanda interpuesta contra un concesionario del grupo y contra la aseguradora de la compañía, Volkswagen Insurance Services.
La jueza alegó que la parte demandante no presentó pruebas de que cuando se firmó el contrato de compraventa del coche, la compañía tuviera conocimiento de que el vehículo tuviera dicho software. Además, existe un error por parte del comprador sobre el correcto comportamiento del fabricante.

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