Ojo, porque son mal llamados “garantizados”

¿Interesan los fondos garantizados? Luces y sombras para este producto

¿Interesan los fondos garantizados? Luces y sombras para este producto

Tiempos difíciles para un ahorrador que no quiera asumir riesgos: años atrás los depósitos pagaban una rentabilidad con la que se conformaban. Esto ya no era un buen síntoma: que la mayoría de los ahorros financieros de una familia española estuviera en depósitos mientras que en otros países fuera algo residual demuestra que algo falla.

Actualmente cuesta entender que no se pague rentabilidad por las inversiones sin riesgo (o con un riesgo muy bajo), a pesar de que los tipos y la inflación estén en negativos. Ahora se está buscando algo "que les dé más rentabilidad pero también sin riesgo".

Desgraciadamente aquí se juntan demasiados factores peligrosos: clientes mal informados, mercados con intereses reales negativos y necesidad por parte de las entidades de captar ahorros y cobrar comisiones. El resultado de la ecuación no es sorprendente: según datos de Inverco, hasta agosto de este año, el 34% de las suscripciones netas de fondos ha estado destinada a alguna modalidad de los mal llamados "fondos garantizados", alcanzando ya casi un 10% de todo el patrimonio de fondos de inversión domésticos.

Tal vez, mucho lector cuando ha leído "mal llamados fondos garantizados" habrá pensado que es cierto que no están garantizados si se rescata antes del vencimiento; sin embargo hay que ir más allá porque realmente no están garantizados en ningún momento.

  • ¿Cuál es su funcionamiento?

Para explicarlo hay que dar a entender correctamente el funcionamiento de estos fondos:

Por ejemplo, los "garantizados de rendimiento fijo" que ofrecen el 100% de capital más una remuneración a un vencimiento determinado, son realmente fondos de renta fija (normalmente con muy pocas emisiones) con un vencimiento muy similar al del fondo.

Por ejemplo, el fondo de más patrimonio de esta categoría vence en marzo de 2017; actualmente, según el último informe semestral, tiene cuatro activos, todos ellos con vencimiento 2017 (un bono de la comunidad de Madrid, unas Obligaciones del Tesoro, un depósito en un banco y unos bonos ICO).

¿Qué pasaría si alguna de estas emisiones quebrara o se le hicieran quitas? Se desprende del concepto "fondo garantizado" que no habría repercusión alguna para el cliente. Para comprobarlo habría que acudir al apartado de riesgos del folleto:

"Riesgo de crédito: Es el riesgo de que el emisor de los activos de renta fija no pueda hacer frente al pago del principal y del interés. Los presentes datos fundamentales para el inversor son exactos a 01/07/2016 Riesgo de contraparte: Cuando el valor liquidativo esté garantizado o dependa de uno o más contratos con una contraparte, existe el riesgo de que ésta incumpla con sus obligaciones de pago." Dicho de otra forma, existe el mismo riesgo que en un fondo de renta fija, pero con mucha menos diversificación.

  • Con mismo riesgo, toca valorar la rentabilidad

Visto que el riesgo es el mismo, hay que valorar la rentabilidad: Este fondo ha ofrecido, según Morningstar, un 4,83% en 2014; un 0,88% en 2015 y un -0,03% hasta el 14 de septiembre de 2016. Mientras las tres emisiones que tiene en cartera dan un cupón anual del 5,50%; 3,80% y 5,75%. La gran diferencia es debida a una serie de comisiones que el cliente no ve (compra de emisiones, custodias…).

También hay algunos fondos "garantizados" que ofrecen una rentabilidad variable en función de una cesta de acciones, lo cual no deja de ser una estructura similar al de un "bono estructurado" o la de un "depósito estructurado".

Por ejemplo, la cartera del fondo con mayor patrimonio de esta categoría, que vence en 2015, y que ofrece un porcentaje de la revalorización del Ibex, consta de tres emisiones de deuda pública y una call "OTC" sobre Ibex con el mismo vencimiento que al estar "apalancado" permite ofrecer una pequeña rentabilidad adicional. Realmente no se trata de una estructura muy sofisticada.

Es muy preocupante ver cómo pequeños ahorradores invierten su dinero en estos productos con el gancho de la palabra "garantizado", y el de unas rentabilidades superiores a la de los depósitos. Ésta prima es debido a la compra de deuda a largo plazo lo cual tiene un gran riesgo al hacerlo en plena "burbuja de deuda" del que no están exentos los partícipes.

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