Mercado laboral

UGT quiere romper la moderación salarial con alzas del 4%

Josep María Álvarez, secretario general de UGT.
Josep María Álvarez, secretario general de UGT.

"Los tiempos de la moderación salarial han pasado”, aseguró el viernes a CincoDías el secretario de Política Sindical de UGT, Gonzalo Pino. Este planteamiento es la prueba más palpable de que algo ha cambiado en este sindicato desde la marcha de su anterior secretario general, Cándido Méndez, y su sustitución por Josep Maria Álvarez. La paz social reinante en los últimos años entre patronal y sindicatos podría tener los días contados.

Los máximos representantes patronales y sindicales tienen previsto empezar a reunirse en breve para discutir cuáles serán sus consejos para negociar en los convenios las subidas salariales de 2017. Así está previsto en el III Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva vigente en la actualidad. Dicho pacto indica que “para determinar el aumento a aplicar a los salarios negociados en los convenios colectivos para el año 2017, las organizaciones firmantes tomarán como referencia la evolución del PIBen 2016 y el cuadro macroeconómico para 2017;y lo concretarán en los tres meses siguientes a la publicación de este último”.

Ante este pacto, firmado por CC OO, UGT y CEOE-Cepyme, la nueva dirección ugetista se aferra al fuerte crecimiento del PIB del 3,2% para este año y el citado cuadro macro para defender que los sindicatos deben “cambiar el paso” y terminar con la moderación salarial que ha llevado a que los sueldos crezcan por debajo del 1% en los últimos cuatro años. Además, según los cálculos de UGT, entre 2010 y 2014, el sueldo medio aumentó un 0,3% en términos nominales; lo que se tradujo en una pérdida de poder adquisitivo, por el efecto de la inflación, del 6,2%.

Ante esta situación, Pino indicó que “los trabajadores estamos ante una situación límite; tenemos que recuperar el poder de compra perdido y no podemos sentarnos en una mesa con la patronal a seguir negociando con las mismas pautas de moderación”.

Por ello, UGTpretende dar un puñetazo en la mesa y presentarse en esta negociación con una propuesta de máximos: que los salarios suban el próximo año un 4%. “La patronal debe pensar que los beneficios hay que repartirlos”, argumentó también el número dos de UGT, quien recordó que la participación de las rentas del trabajo en la renta nacional experimentó una caída de unos 39.000 millones de euros entre 2009 y 2015, al tiempo que los beneficios empresariales aumentaron en 5.000 millones de euros.

Sin embargo, desde CC OO, aunque comparten esta necesidad de que los trabajadores recuperen el poder adquisitivo perdido y las rentas salariales trasvasadas a las empresas, no coinciden en que deba romperse en este momento la moderación salarial. Fuentes del sindicato precisaron que son partidarios de que el próximo año los convenios colectivos recojan incrementos del 1,5%, si hay mejoras del empleo, y que estas subidas puedan llegar hasta el 2% en las empresas y sectores donde su productividad se lo pueda permitir.

No obstante, tanto en UGT como en CC OO aseguran que pese a esta diferencia de inicio, ambos deben acudir a la reunión con la patronal con una posición conjunta, según explicaron fuentes de las dos centrales sindicales. De hecho, el próximo lunes van a comparecer sendas delegaciones de CC OO y UGT para hablar sobre la situación política y dar a conocer las prioridades del movimiento sindical para los próximos meses. Y la idea es que en esa comparecencia los responsables de ambos sindicatos antepongan la unidad de acción sindical de cara a la negociación con la patronal y, para ello, no hablarán de dígitos concretos.

Entretanto, el director del departamento de relaciones laborales de CEOE, Jordi García Viña, ya ha respondido a la petición que le hicieron por carta CC OO y UGT para reunirse e iniciar las negociaciones salariales. En su respuesta, ha pedido que sean los sindicatos quienes fijen fecha para ese encuentro, según fuentes sindicales.

Distintos dirigentes patronales ya han manifestado durante este verano que los empresarios partirán también en esta negociación de su propia propuesta de máximos: que los salarios suban un 1% el próximo año.

Se justifican asegurando que la recuperación aún no ha llegado a todas las empresas y, sobre todo, argumentan que en la actualidad las empresas y los trabajadores están pactando alzas del 1%, sin aprovechar siquiera el margen del 1,5% recomendado por la propia cúpula empresarial.

 

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