Datos macro

La escasez de vivienda nueva explica el repunte de precios

El INE constata que las casas se revalorizaron un 3,9% en el segundo trimestre

El mercado acumula ya nueve trimestres seguidos con los precios al alza

En la imagen, varios edificios en construcción
En la imagen, varios edificios en construcción EFE

Por más que algunos la emprendan contra la estadísticas, lo cierto es que los indicadores del mercado inmobiliario siguen demostrando dos cosas: que no son contradictorios entre ellos aunque algunos meses puedan apuntar tendencias en apariencia distintas y que la recuperación sigue firme su curso, aunque sea de manera desigual.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) constató hoy que los precios de las casas en España continúan subiendo, si bien a un ritmo inferior al detectado a comienzos de este año. Así, con los datos obtenidos de los notarios, el INE publicó que la variación anual del índice de precios de vivienda (IPV) se incrementó un 3,9% anual en el segundo trimestre de este año, 2,4 puntos menos que tres meses antes, cuando la revalorización media sorprendió a todos con un flamante 6,3%.

Las cifras siguen mostrando dos claras tendencias: que poco tiene que ver lo que está ocurriendo en el mercado de la vivienda nueva, comparado con la usada; y que la mejora va por barrios o como en este caso, por comunidades autónomas.

Como también demuestran las distintas estadísticas, la promoción de nuevos desarrollos urbanísticos lleva ya dos años con cifras en positivo, y aunque las grúas han vuelto al paisaje de las grandes ciudades, su volumen nada tiene que ver con los niveles alcanzados durante el boom. Además, hay que recordar que la construcción de vivienda se prolonga un promedio de entre 18 y 24 meses. Es decir, que allí donde se está volviendo a edificar es porque la oferta de vivienda usada no respondía a las expectativas de la demanda y todo apunta a que en esas zonas la necesidad de casas de nueva construcción es más elevada que la oferta disponible, lo que eleva los precios.

Eso explica que los pisos a estrenar se encarecieran durante el segundo trimestre a un promedio del 8,4% anual, la única tipología que acelera su incremento de precios (el trimestre anterior el avance fue del 6,1% anual). Todo lo contrario de lo que sucede en el mercado de las viviendas de segunda mano.

Con una oferta mucho más abundante, a la que habría que sumar todavía en muchos enclaves aquella procedente del stock heredado de la burbuja, los precios de las casas usadas también se moderaron de abril a junio respecto al comienzo de año. Estos inmuebles se encarecieron un 3,2% anual frente al 6,4% anterior. En conclusión, los expertos reconocen que como la oferta de vivienda nueva es todavía escasa, los precios muestran tensiones al alza, mientras que en el caso del mercado de segunda mano, el mayor volumen de inmuebles disponibles hace que las revalorizaciones estén siendo más suaves. No obstante, a unas y otras les siguen beneficiando las mejores condiciones de financiación y el buen comportamiento del mercado laboral.

Disparidad por territorios

Después de nueve trimestres consecutivos de incrementos en los precios inmobiliarios, lo cierto es que la recuperación parece haber llegado a todas las comunidades autónomas, aunque no con la misma intensidad. Mientras algunas de las regiones más ricas o aquellas donde se concentra mayor actividad económica y se crea más empleo protagonizan aumentos de los precios de las casas superiores al 4% (es el caso de Madrid, Cataluña o Baleares), en otras las alzas apenas alcanzan el 1% anual: Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Asturias. Se trata, por lo tanto, de una recuperación a dos velocidades, como les gusta definir a los analistas.

Desde los grandes portales inmobiliarios, uno de los principales termómetros del sector, se advierte que en los próximos meses seguirán publicándose oscilaciones en los precios propias de un mercado que camina hacia la normalización. De hecho, las mismas fuentes subrayan que hoy se vende una tercera parte de lo que se registraba hace 10 años. Y buena parte de esas transacciones se concentra en muy pocas localidades, lo que provoca que en otros lugares si se parte de cifras muy bajas, cualquier movimiento genere incrementos aparentemente espectaculares. Son los reajustes propios de un sector que va camino de consolidar su recuperación.

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