A fondo

Una operación de libro para Repsol y La Caixa

La venta del 20% de Gas Natural supondrá un salvavidas para las dos firmas en un ejercicio, 2016, bastante complicado

Sede de Caixabank en la avenida Diagonal de Barcelona. EFEArchivo
Sede de Caixabank en la avenida Diagonal de Barcelona. EFE/Archivo EFE

Sí, la operación conocida y confirmada ayer por Repsol y La Caixa sobre las negociaciones que mantienen ambas compañías con varios inversores para vender alrededor del 20% de Gas Natural Fenosa es de esas que los expertos califican de libro. Varias fuentes insisten en que la venta de esta participación (venderían un 10% cada una de estas firmar españolas) ha supuesto un salvavidas sobre todo para Repsol, compañía a la que este ejercicio le aprieta el zapato. Aunque a La Caixa tampoco le viene nada mal esta operación, ya que el fin de año se vaticina más complicado de lo que inicialmente se esperaba para su holding Criteria, tenedora de las acciones de Gas Natural y de CaixaBank, entre otras, según explican varios analistas consultados. Además, ni la petrolera ni la fundación bancaria que preside Isidro Fainé pierden el control de Gas Natural, aunque sí el control mayoritario, ya que entre ambos socios mantendrían un 44% de la firma energética –un 20% Repsol y un 24% Criteria–, algo que valoran los analistas.

También consideran positivas las importantes plusvalías que se apuntarían ambas compañías tras la venta, gran parte de los 2.000 millones que ingresarán, ya que sus participaciones en Gas Natural son históricas, provienen de finales de finales de los años 80 y principios de los 90. El paquete que se negocia para su venta del 20% está valorado en unos 3.800 millones de euros.

Se da la circunstancia de que el anuncio de las negociaciones para la posible compra del 20% de Gas Natural por el fondo estadounidense Global Infrastructure Partners (GIP) –aunque hay otros interesados como KKR–, se produce además, una semana antes de la visita prevista de Standard & Poor’s (S&P) a Repsol para emitir su calificación sobre la compañía. La posibilidad de una pronta entrada de unos 1.000 millones de euros en las arcas de la petrolera supone despejar algunas dudas que presionan a la compañía, como el futuro de sus resultados y mantenimiento de su dividendo, o la eliminación de su elevada deuda (destino que parece que tendrán las plusvalías de esta operación). Y seguro que S&P lo tendrá en cuenta positivamente en su informe y calificación de su deuda.

Para La Caixa, y sobre todo para Criteria, también puede ser un alivio para sus cuentas de final de año, pese a que la institución que preside Isidro Fainé no está obligada a vender porque lo haga Repsol, pese a los acuerdos parasociales que mantienen ambas firmas. Se da la circunstancia que Criteria está considerada un holding sometido a los controles del Banco Central Europeo (BCE) y por lo tanto cuenta con un ratio de solvencia como si fuera una entidad financiera, razón por la que las participaciones industriales le penalizan en su capital como a un banco, y esta operación le permite liberar capital en una cuantía, según explican fuentes financieras aún sin determinar. Además, las plusvalías de la venta de Gas Natural le permitirían también amortizar parte de su deuda, que se eleva a 8.700 millones de euros.

Criteria, además, adquirió el compromiso de vender una participación de casi el 9% en CaixaBank antes de noviembre de 2017 y reducir su peso por debajo del 40%. El problema es que en la actualidad la participación de Criteria en CaixaBank está en minusvalías, ya que el paquete de más del 50% del capital del banco que ahora preside Jordi Gual está valorado en libros en unos 14.000 millones de euros, casi lo mismo que la capitalización total de la entidad en Bolsa. De ahí, que algún analista especule con la posibilidad de que Criteria pueda hacer caja con Gas Natural –compañía que podría presidir en breve Isidro Fainé, que sustituiría a Salvador Gabarró–, para pagar el coste de la venta del 9% de CaixaBank. Las plusvalías también podrían emplearse para cubrir las nuevas provisiones derivadas de la circular contable del Banco de España sobre provisiones por pérdidas –la 4/2016, conocida como Anejo IX– que entrará en vigor en octubre. En el caso de CaixaBank supondrán unos 800 millones más, pero también afecta a Criteria, que controla Servihabitat, firma en la que tiene gran parte de sus adjudicados.

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