Telecomunicaciones

Telefónica cambia de jefe en O2 y acelera su salida a Bolsa

Nombra consejero delegado de la filial británica a su actual director financiero

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

Mark Evans, director financiero de O2, será nombrado consejero delegado de Telefónica UK y se incorporará al comité ejecutivo de Telefónica. La teleco da así un paso decisivo para la salida a Bolsa de la filial. 

Evans es un directivo de la confianza de José María Álvarez-Pallete, desde la época en la que actual presidente de Telefónica estaba al frente de la división europea. Telefónica ha destacado que Mark Evans se incorporó a O2 en enero de 2012 como director financiero, y ha llevado a la compañía a obtener un rendimiento financiero sostenido y retener los clientes más importantes del sector incluso a pesar de las cambiantes condiciones del mercado.

 Ronan Dunne, consejero delegado de O2 desde el 1 de enero de 2008, ha confirmado la decisión ya anticipada el pasado septiembre de abandonar la compañía y cesar como consejero en Telefónica UK y como miembro del comité ejecutivo de Telefónica.

El nombramiento de Evans supone un aldabonazo para la salida a Bolsa de O2. De hecho, según fuentes del sector, Telefónica ha contratado como asesores para la operación a UBS y Morgan Stanley. Como asesores legales para la operación, la teleco cuenta con los despachos de abogados Ashurst y Herbert Smith Freehills.

El movimiento tiene un gran calado estratégico dado el actual proceso de desapalancamiento puesto en marcha por Telefónica, tras el veto de la Comisión Europea a la venta de O2 a Hutchison. Una transacción que habría proporcionado cerca de 13.000 millones de euros al grupo español, que habría destinado la mayor parte de estos fondos a reducir deuda. Al cierre del primer trimestre, la deuda financiera neta de la compañía rondaba los 50.300 millones de euros, con un ratio de apalancamiento de 3,02 veces. El mercado y las agencias de calificación reclaman a la operadora que afronte operaciones de calado para aligerar el balance y evitar así una bajada de rating. 

Según fuentes, del mercado, Telefónica podría colocar en Bolsa entre un 30% y un 40% del capital de O2. La operadora, que captaría entre 3.000 y 4.000 millones de euros, seguiría consolidando O2 por integración global, con lo que no tendría que reducir deuda en un volumen tan grande como si se vendiera totalidad del capital de la filial para cumplir con el ratio de deuda neta frente a ebitda. Los analistas de UBS cree que Telefónica, al sumar O2, puede asumir una deuda adicionar de 4.500 millones. El objetivo de la teleco es situar este ratio en 2,35 veces.

Además, si los mercados financieros lo permiten, Telefónica quiere acelerar la OPV de Telxius, filial de infraestructuras que engloba cables submarinos y torres de telefonía móvil. En este caso, el proceso estaba ya muy avanzado y solo el brexit y la sacudida provocada por los mercados financieros obligó a la empresa a frenar el ritmo. Telxius ya cuenta con consejo de administración, cúpula directiva, reglamento de junta de accionistas, además de haber notificado a la CNMV cambios relevantes para cotizar como la modificación de la naturaliza de los títulos. Fuentes del mercado apuntan a que Telefónica podría captar cerca de 2.000 millones de euros con la colocación de Telxius.

Asimismo, la compañía contempla la posibilidad de a emitir híbridos, con los que reforzaría su capital. Según Moody’s, la teleco tiene capacidad para colocar estos productos financieros por 5.000 millones de euros.

La empresa, en cualquier caso, ha empezado a moverse. El pasado domingo, Telefónica notificó la venta de un 1,5% del capital de China Unicom, por cerca de 322 millones de euros. La teleco contempla la desinversión de otros activos no estratégicos entre los que figuran sus participaciones en grupos como BBVA, Indra, Mediaset Premium o la cadena argentina de televisión Telefe.

 

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