Política monetaria

La hora de la verdad para los bancos centrales: ¿qué medidas tomarán?

Gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney.
Gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney. REUTERS

Oleada de bancos centrales. Después del triunfo del brexit en el referéndum de Reino Unido, ahora los efectos de la decisión de los británicos compartirán el protagonismo con las autoridades encargadas de la política monetaria. Llega el turno de que estas instituciones tomen el mando para intentar reflotar unos mercados que en las últimas sesiones han apostado por las compras.

Banco de Inglaterra

El encargado de dar el pistoletazo de salida a las reuniones previstas para este mes sobre política monetaria es el Banco de Inglaterra. Desde la victoria de los secesionista en el referéndum celebrado del 23 junio, las declaraciones de Mark Carney se han seguido de cerca por los mercados. Medio mes después de la cita, mañana, saldremos de dudas con la primera reunión del organismo para evaluar las consecuencias del brexit. Día a día la probabilidad de que el BoE recorte en 25 puntos básicos los tipos de interés aumenta. De hecho, el consenso de Bloomberg otorga una probabilidad del 80% a esta medida. No obstante, como recuerda Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, los más osados llegan a apostar por un recorte de las tasas en 50 puntos básicos. Para esta alternativa, la probabilidad cae al 20%. Teniendo en cuenta que en agosto también celebrarán un encuentro en el que dispondrá de encuestas sobre el sentimiento de los consumidores e inversores, los expertos aplazan las medidas adicionales para entonces. Entre ellas, Marian Fernández, responsable de estrategia de Andbank, señala la reactivación del programa de compra de activos, que permanece congelado en 375.000 millones de libras desde julio de 2012.

BCE

Una semana después, el 21 de julio, será el turno de Mario Draghi. Los expertos descartan estímulos adicionales este mes, pero, como señala Fernández, “todo apunta a que el BCE abrirá la puerta a introducir cambios en septiembre o el cuarto trimestre”. Las opciones que baraja la experta son varias. La primera de ellas pasa por una extensión del programa de compra de deuda seis meses más, hasta septiembre de 2017. La segunda, con la que también coincide Aguirre, es un cambio en el criterio de compra. Es decir, que se tenga en cuenta el peso de la deuda viva en lugar de la participación en la institución europea. Los grandes beneficiados por esta modificación serían Italia, Francia y España en detrimento de Alemania. No obstante, desde Andbank descartan esta opción porque su aprobación provocaría un conflicto político adicional. Otra alternativa pasa por eliminar los límites que impiden comprar más de un 25% de cada emisión o el 33% de la deuda de un solo emisor, en el caso de los bonos gubernamentales, y del 70%, si se habla de deuda corporativa. La cuarta alternativa supondría erradicar el límite del -0,4%, nivel en el que se encuentra la facilidad de depósito y que marca la rentabilidad mínima hasta la cual el BCE puede comprar deuda.

La medida que menos fuerza tiene entre los expertos es un recorte del precio del dinero, lo que supondría llevar los tipos de interés a terreno negativo. Como señala Marian Fernández, las últimas intervenciones delbanquero italiano apuntaban a mayor flexibilidad desde el punto de vista de las compras.

Por su parte, Aguirre cree que cuanto más relajado esté el mercado, menos probabilidades habrá de la introducción de cambios adicionales en la política monetaria de la eurozona. Asimismo, Estefanía Ponte, de BNP Paribas Investor, afirma que para imprimir tranquilidad a los inversores Draghi insistirá en la capacidad del BCE para cumplir con su objetivo mensual de compra de activos.

Reserva Federal

Concluida la ronda de banqueros centrales en el Viejo Continente, el 27 de julio Janet Yellen será la encargada de tomar el testigo. “Dado el momento actual de los mercados financieros, no cabe esperar que la Reserva Federal modifique su política monetaria”, señala Ponte. Además, en un reunión en la que no habrá rueda de prensa posterior, los analistas seguirán muy de cerca la combinación que haya entre perspectivas macro y riesgos internacionales.Es decir, cuál de los dos factores tendrá más peso en las decisiones que se adopten a finales de mes. Natalia Aguirre cree que para asistir a un nuevo repunte de las tasas habrá que esperar a que se despejen las incertidumbres a nivel internacional y a la celebración de las elecciones presidenciales en EE UU.Esto relega el alza de los tipos a diciembre. David Ardua, subdirector de gestión de Gesconsult, señala que el principal riesgo que implica el retraso de la subida de las tasas es el incremento de la inflación ante el repunte de la actividad económica.

Banco de Japón

La lista de citas la cierra dos días después el Banco de Japón. La fuerte revalorización acumulada por el yen está pasando factura a la economía nipona y, sesión a sesión, aumentan los rumores sobre la necesidad de que se adopten más estímulos. Sin embargo, los expertos creen que, después de la reforma fiscal emprendida por el Gobierno, tocará esperar para asistir a nuevos estímulos.Los adoptados hasta la fecha han evidenciado su escasa efectividad.

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