Telecomunicaciones

Telefónica reabre el cajón de activos: BBVA, Indra, Telefe, Mediaset Premium...

Analiza nuevas operaciones tras vender un 1,5% de China Unicom

La venta del 1,5% de Unicom es el primer paso del plan B de Telefónica, tras el veto a O2

Sede de Telefónica.
Sede de Telefónica.

Telefónica ha iniciado una nueva campaña de venta de activos. En la primera decisión de relevancia en este aspecto bajo la presidencia de José María Álvarez-Pallete, la teleco comunicó este fin de semana la venta de un 1,5% del capital China Unicom por 322 millones de euros. El objetivo final de la operación pasa por obtener fondos para reducir deuda, situada en 50.300 millones de euros al cierre del primer trimestre. De igual forma, la venta supone el primer paso del denominado plan B, puesto en marcha por la teleco tras el veto de la venta de la filial británica O2 a Hutchison por parte de la Comisión Europea.

Así, ante este nuevo escenario, N+1 cree que aunque la transacción es pequeña, es una venta positiva dentro del compromiso de Telefónica de reducir deuda, que en opinión de la gestora, es demasiado alto. También JP Morgan indica que la transacción es una opción razonable dado que la participación de Telefónica en China Unicom, es un activo no estratégico.

A partir de aquí, el mercado empieza sus apuestas de cara a nuevos movimientos. Mirabaud señala que la operadora podría optar por nuevas ventas de activos no estratégicos, entre los que figuran el 1% restante del capital de China Unicom, el 0,69% de BBVA, el 3% de Indra, el 11% de Mediaset Premium, o el canal de televisión argentino Telefe. De esta manera, Telefónica podría obtener más de 700 millones de euros.

Ahora bien, Mirabaud cree que la principal alternativa de la empresa para reducir el apalancamiento y la amenaza de una bajada del rating es la emisión de nueva deuda híbrida. Así, estos analistas no descartan la colocación de este papel entre 3.000 y 4.000 millones de euros en los próximos meses. La compañía española tiene ya en su balance deuda híbrida por un importe de 5.500 millones.

De igual forma, el mercado no olvida los posibles movimientos en torno a la venta o salida a Bolsa de Telxius, la división de infraestructuras, y O2. Unas operaciones paralizadas por la fuerte sacudida y la volatilidad de las Bolsas, agravadas por el brexit. Fuentes del mercado señalan que la compañía sigue teniendo en mente estas opciones, que tendrán lugar cuando sea viable y se puedan hacer, porque los mercados financieros lo permiten.

En el caso de Telxius, Telefónica ya ha cumplimentado gran parte de las etapas y requisitos para dar el salto al mercado. De hecho, tiene aprobado hasta el reglamento de la junta de accionistas y ha configurado los títulos de cara a su posible salida a cotización. N+1 no descarta que la salida a Bolsa de la filial tenga lugar después del verano.

Con respecto a O2, que va a volver a ser consolidada en las cuentas del grupo a partir de este trimestre, Sabadell considera que su venta sería la mejor opción para rebajar la deuda. Para estos analistas, Telefónica reduciría su deuda un 25% con esta desinversión.

Tercera desinversión en la teleco asiática

Telefónica y China Unicom (con su antecesora China Netcom) empezaron su relación hace más de una década. En 2009, llegó un momento culminante, cuando ambos grupos firmaron una alianza estratégica y establecieron un acuerdo por la cual cada una de ellas se comprometió a invertir 1.000 millones de dólares en acciones.

En 2011, ambos grupos reforzaron los pactos y acordaron un nuevo intercambio accionarial por el que Telefónica llegó a tener cerca de un 10% del capital de China Unicom, mientras que esta última alcanzó el 1,37% del capital del grupo español. Además, acordaron un intercambio de consejeros. De hecho, César Alierta, ex presidente de Telefónica, continúa siendo consejero de la operadora asiático, y Wang Xiaochu, presidente de China Unicom, es miembro del consejo de Telefónica.

A partir de ahí, y con el agravamiento de la crisis financiera que forzó a Telefónica a poner en marcha una agresiva estrategia de desinversiones, la participación en China Unicom se ha convertido en una herramienta recurrente en la estrategia del grupo español para captar fondos.

El primer gran movimiento tuvo lugar en julio de 2012, cuando Telefónica vendió un 4,56% del capital de China Unicom por 1.142 millones de euros, si bien se mantenía como accionista de referencia. Posteriormente, en noviembre de 2014, Telefónica vendió un 2,5% del capital de la teleco asiática por cerca de 687 millones de euros.

Además, Telefónica no ha dejado de percibir fondos por los dividendos distribuidos por China Unicom. En este 2016 ha recibido casi 14 millones de euros, aunque en años anteriores, cuando la participación era mayor, percibió más de 20 millones anuales. En sentido contrario, China Unicom se ha visto favorecida por la política de retribución al accionista llevada a cabo por Telefónica durante los últimos años.

Tras estos movimientos, Telefónica mantiene un 1% del capital de China Unicom, con la que tiene una amplia relación estratégica en ámbitos como la compra de terminales, el big data y la inversión en startups. l salto al mercado. De hecho, tiene aprobado hasta el reglamento de la junta de accionistas y ha configurado los títulos de cara a su posible salida a cotización. N+1 no descarta que la salida a Bolsa de la filial tenga lugar después del verano. Con respecto a O2, que va a volver a ser consolidada en las cuentas del grupo a partir de este trimestre, Sabadell considera que su venta sería la mejor opción para rebajar la deuda. Para estos analistas, Telefónica reduciría su deuda un 25% con esta desinversión.

Seguimiento de la evolución de la deuda

El mercado sigue analizando la evolución de la deuda de Telefónica. Beka Finance recuerda que el objetivo de la compañía es el desapalancamiento a medio plazo, para situar el ratio de deuda neta frente a ebitda en 2,35 veces. Estos analistas, no obstante, no descartan que pueda ser revisado dada la reducción del coste medio de la deuda. Pese al freno de operaciones vinculadas a O2 y Telxius, la entidad cree que la deuda actual es manejable, si bien no descartan una revisión de la política de remuneración a los accionistas en el futuro.

UBS señala que la venta de O2 habría permitido a Telefónica reducir la deuda en 12.500 millones de euros. Estos analistas, no obstante, indican que al mantener O2 en sus cuentas, la operadora tiene capacidad para tener un endeudamiento adicional de 4.500 millones, y sitúan las necesidades de desapalancamiento en 8.000 millones. UBS apunta que Telefónica tiene opciones como la emisión de híbridos, la venta de las participaciones en China Unicom y BBVA, así como la posibilidad de recurrir al scrip dividend tanto en 2016 como 2017, lo que proporcionará un ahorró en los dos años de 3.400 millones. 

En cualquier caso, las Bolsas están pendientes de Telefónica. Las acciones de la operadora subieron ayer un 1,66% hasta 8,63 euros. La teleco se aleja del mínimo anual de 7,45 euros marcado el pasado 24 de junio, si bien desde principios de año, ceden un 15,6%.

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