Sucesos

Cinco policías asesinados en Dallas por un tiroteo en una protesta racial

Micah Xavier Johnson, un hombre negro de 25 años,, un exmilitar que estuvo en Afganistán.

Lo que en un principio fue confundido por fuegos artificiales por los manifestantes, pronto se tornó en el que ya es considerado como uno de los más graves ataques contra la policía desde el 11S. Durante una manifestación en Dallas en protesta por la muerte de dos afroamericanos que fueron disparados por la policía, un francotirador (inicialmente se pensó que eran cuatro, según las informaciones oficiales) disparó desde los tejados contra los agentes, abatiendo con sus rifles a cinco oficiales de la policía. Otros siete agentes y dos civiles resultaron heridos.

Micah Xavier Johnson, un hombre negro de 25 años, es el principal sospechoso de la matanza. Se trata de un militar que estuvo en Afganistán con el Ejército de EE UU entre noviembre de 2013 y julio de 2014, según medios locales. Johnson también formaba parte de la reserva del Ejército estadounidense, informó la cadena NBC. Según medios locales, el sospechoso, al que la policía mató mientras estaba atrincherado en un estacionamiento, parece haber sido el único agresor que disparó un arma. Durante el tiroteo, Johnson gritó que su objetivo era matar a “policías blancos” debido a los incidentes de violencia policial.

La marcha que acabó en tragedia fue convocada por la organización de activistas y especialistas en derechos civiles Next Generation Action Network, surgió a raíz de las muertes a manos de la policía de dos afroamericanos en los condados de Luisiana y Minnesota. Estados Unidos ha vivido repetidos episodios de tensión racial desde hace más de un año, especialmente tras la muerte en Ferguson (Misuri) en agosto de 2014 del joven negro Michael Brown a manos de un agente blanco que luego fue exonerado de todos los cargos

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama condenó lo que tildó de “ataque atroz, calculado y despreciable” y dejó claro que “no hay justificación posible” para “cualquier violencia contra los agentes de seguridad”. Obama declaró cuatro días de luto y el izado de las banderas a media asta en señal de duelo.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, expresó su solidaridad y condenó el “vil asesinato” de los cinco políticas. Ambos dirigentes se reunirán a los largo de este fin de semana y hasta el próximo lunes. La visita de Obama a España devolverá la relación bilateral hispano estadounidense a la normalidad tras la etapa de José Luis Rodríguez zapatero, cuando se produjo un desencuentro con la Administración de George W. Bush por la retirada de las tropas de Irak. El presidente de Estados Unidos se reunirá también con el rey Felipe VI y con el líder del PSOE, Pedro Sánchez.

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