A fondo

Operación de audacia de MásMóvil frente al ninguneo de Zegona

Tienda de Yoigo.
Tienda de Yoigo.

MásMóvil se ha impuesto a Zegona en la larga pugna por Yoigo. Un triunfo que se ha basado en una operación diseñada por su consejero delegado, Meinrad Spenger, de la mano de Carlos Tejera, responsable de Gala Capital, primer socio de Neo-Sky 2002 (uno de los accionistas de referencia de MásMóvil), y en el ninguneo de Zegona. Los responsables del grupo británico (liderados por Eamon O’Hare, ex director financiero de Virgin Media) siempre presumieron del apoyo de gestoras como Fidelity, Invesco, Axa o Capital Group, e infravaloraron la capacidad de MásMóvil y sus socios.

Los acontecimientos parecían favorecer a Zegona, especialmente cuando anunció el 18 de marzo un acuerdo de exclusividad para negociar con Telia, principal accionista. En el mercado y distintos medios de comunicación se veía a Zegona como gran favorita o incluso que ya perfilaba la compra de Yoigo.

Alejada momentáneamente del escenario, esta situación fue útil para MásMóvil, que pudo medir cuál podía ser el impacto que en sus acciones tendría el hecho de quedarse fuera de la pugna por Yoigo.

Esta sensación de casi victoria para Zegona se reafirmó cuando MásMóvil anunció el 28 de abril su acuerdo para comprar Pepephone. La adquisición, valorada en 158 millones de euros, incluía una ampliación de capital de 90 millones junto con una nueva emisión de deuda. “Zegona pensó que con Pepephone, MásMóvil tendría que llevar a cabo un esfuerzo financiero que le impediría cualquier ofensiva sobre Yoigo. Pensaban que era una renuncia, pero era un señuelo”, señalan fuentes del mercado.

Además, algunas voces en el mercado ponían en duda la supervivencia de MásMóvil, que quedaría encajonada en la complicada posición de operador móvil virtual.

Pero en MásMóvil estaban agazapados. A la espera de su oportunidad. Zegona trató de jugar sus cartas durante el periodo negociación exclusiva establecido con Telia. Pero ese plazo terminó y no hubo acuerdo. Aun así, los directivos de Yoigo señalaron en la presentación de las cuentas del primer trimestre que por la complejidad de la operación no sería descartable una prolongación de los plazos, asegurando que el proceso tenía “muy buena pinta”.

Sin embargo, no hubo fumata blanca. Zegona dijo posteriormente que había llegado a tener un acuerdo con Telia, aunque otras fuentes aseguran que no fue así. “Ni cerraron los términos de la compra ni la financiación, y los suecos llamaron a MásMóvil”, dicen.

Zegona sí reconoció que con los minoritarios, ACS, FCC y Abengoa, no hubo acuerdo. Los accionistas españoles querían una oferta mejor a la de los británicos. Y MásMóvil se lo hizo saber. Tejera siempre ha mantenido una buena relación con los responsables de grandes grupos españoles, Florentino Pérez, la familia Koplowitz, la familia Del Pino, Manuel Jové… Zegona no midió la confianza que ACS y FCC podían llegar a tener en Tejera así como su capacidad para diseñar adquisiciones de capital riesgo. La prueba es MásMóvil, que en los últimos dos años ha llevado a cabo una imparable carrera de adquisiciones.

De forma paralela, MásMóvil aceleró los trabajos para lograr la financiación de su proyecto industrial. El objetivo era atractivo: ser el cuarto operador. Reuniones con inversores, negociaciones, viajes a Londres... El 23 de mayo, la empresa publicó el orden del día de la junta de accionistas del 23 de junio y solo incluía una ampliación de capital de 90 millones de euros, destinada a financiar la compra de Pepephone. Suspense. El primer zarpazo vino el 8 de junio, cuando la teleco envió un hecho relevante con un punto complementario para el orden del día de la junta, solicitado por un accionista con más de un 5% del capital, que incluía un aumento de capital de 230 millones, con exclusión del derecho de suscripción preferente.

El golpe definitivo vino el 14 de junio. MásMóvil, en otro hecho relevante, publicaba un nuevo complemento para la junta de accionistas en el que aseguraba que inversores institucionales habían mostrado su interés por entrar en el capital. Además, desvelaba que el accionista que había solicitado la inclusión de la nueva ampliación era Neo-Sky 2002.

En los últimos días, Zegona ha tratado de frenar el proceso. Este lunes todavía presumía en una nota de prensa de mantener su oferta por Yoigo, si bien reconocía que era menor. Según fuentes del sector, Zegona ha lanzado advertencias de que en la oferta de MásMóvil con la citada ampliación de capital había defectos de forma y tiempo. Además, trató de poner en duda la capacidad financiera de MásMóvil, mientras que insistía en que su oferta estaba garantizada por Goldman Sachs.

Eso sí, todo con notas de prensa o filtraciones interesadas, como la que apuntaba que tenía ya un acuerdo con Telefónica por la complicada cuestión del roaming. En este tiempo, Zegona no ha publicado ningún hecho relevante, al contrario que MásMóvil, que ha ido comunicando al regulador bursátil cada uno de sus movimientos. Además, lleva suspendida de cotización desde el 18 de marzo.

Ahora, las miradas se centran en MásMóvil. Spenger podrá presentarse ante la junta con un acuerdo real y lograr así el apoyo de los inversores.