Sector financiero

BBVA ya abre su tripas a las ‘fintech’

El banco permite a varias startups operar usando sus datos

Sede de BBVA
Sede de BBVA

"Vivimos en un momento de transformación del sector financiero. Vivimos una revolución”, ha sentenciado este lunes en Madrid Chris Skinner, uno de los mayores expertos en el emergente segmente de las empresas financieras y tecnológicas, las denominadas ‘fintech’.

Skinner es uno de los principales ponentes de ‘Fintech University’, organizado este lunes por BBVA en su Centro de Innovación de Madrid, con el objetivo de reunir a expertos y gurús tanto del mundo tecnológico como del financiero para compartir experiencias y analizar el futuro del sector.

“Fintech U reúne a empresarios experimentados, inversores y startups y les proporciona un foro en el que puedan interactuar y aprender unos de otros de manera distendida, muy parecido a cómo se aprende en la universidad”, explicaba minutos antes Shamir Karkal, responsable del equipo de plataforma abierta de BBVA

Karkal, cofundador de Simple, el banco digital que BBVA compró en Estados Unidos hace dos años, ha abandonado el cargo en su startups para ponerse manos a la obra en un proyecto más ambicioso: abrir a terceros las cuentas de BBVA para que otras empresas puedan nutrirse de sus datos y proporcionar nuevos servicios a los clientes del banco.

Una iniciativa que toda la banca europea deberá terminar acometiendo en virtud de la nueva directiva europea de servicios de pago (PSD2, por sus siglas en inglés), aprobada el pasado 13 de enero y que todos los socios comunitarios tienen dos años para transponer.

El objetivo de la norma es promover la competencia, la innovación y la seguridad en el sector financiero, lo que se traduce en la obligación para la banca de permitir que nuevas firmas puedan acceder a los datos financieros de sus clientes si estos lo consienten.

La medida abre la puerta a una nueva revolución del desarrollo de la humanidad, en palabras de Skinner, que considera que la actual interconexión global es un cambio de paradigma comparable al intercambio de información, la invención del dinero, la revolución industrial o la creación de la banca.

Durante el foro, se ha puesto en valor la apuesta de BBVA para dar respuesta a este reto: la creación del API Market, un portal que permite a las empresas compartir información en ambos sentidos con la entidad financiera, permitiendo ya de facto la aplicación de la directiva europea.

De momento, BBVA está seleccionando con cuidado a qué socios invita a participar de esta iniciativa, algunos de los cuales operan aún en el llamado ‘sandbox’, o cajón de pruebas, en el que experimenten cómo sería la interacción virtual para explorar las virtudes, carencias y potencialidades del sistema.

En las jornadas han compartido su experiencia varias de las ‘fintech’ que ya operan con las APIs de BBVA, en una versión preliminar en el caso de las firmas españolas. Es el caso de Chances, dirigida a quien busca abrir un nuevo negocio. Su aplicación calcula en qué zonas será más favorable abrirlo analizando el big data de BBVA y de otros proveedores para saber qué zonas tienen más competencia y cuales más demanda.

También aprovecha esta información Anfix, una solución de contabilidad y facturación en la nube para pymes y autónomos. Otra firma involucrada es la aplicación de pagos Bankast.

También han explicado su experiencia uno de los responsables de Geoblink, dirigida a proporcionar asesoramiento a los responsables de marketing o expansión de negocio de las compañías.

La parte más visible de este proyecto es el BBVA API Market, un portal donde se pueden acceder a estas APIs (que es el sistema que se usa que dos empresas se puedan conectar unas a otras).

También estaban presentes en el foro los responsables de Dwolla, una startups estadounidense de pagos en tiempo real, que ya opera en aquel país utilizando los APIs del banco.

Todos ellos han agradecido la apuesta de BBVA y han avanzado que este tipo de tecnología marcará el futuro del sector financiero y, más allá, abrirá la puerta a la creación de nuevos servicios y modelos de experiencia para el usuario.

Posicionarse en este campo de juego es clave para la banca pues compartir su información terminará suponiendo una fuente indispensable de ingresos –está por ver cómo se consolida este modelo de negocio- en un nuevo paradigma en el que miles de competidores ofrecerán sus propios servicios a través de la interfaz bancaria que mejor cumpla las expectativas del cliente.