Supervisión bancaria

El BCE cita a la banca en Fráncfort para que refuerce su modelo de gobierno

El Banco de España exige más implicación del consejo en la política de riesgo

Danièle Nouy, responsable de supervisión del BCE
Danièle Nouy, responsable de supervisión del BCE REUTERS

Modelo de negocio, rentabilidad y gobernanza, estos pueden ser los principales focos de preocupación del BCE sobre la banca. Ante ello, la responsable de supervisión, Danièle Nouy, ha convocado a las entidades en Fráncfort el próximo día 23 para darles las nuevas pautas para reforzar sus gobiernos corporativos y estrechar la vigilancia de los consejeros sobre el riesgo de su banco.

El Banco Central Europeo (BCE) ha fijado como una de sus prioridades para este año y los próximos es endurecer los controles internos de las entidades financieras, o lo que es lo mismo, reforzar sus gobiernos corporativos. Así lo comentó al sector a principios de año y lo incluyó en las cinco áreas prioritarias de supervisión para los próximos ejercicios: modelo de negocio, riesgo de crédito, adecuación de capital, gobernanza de los riesgos y calidad de los datos, y liquidez.

El objetivo es asimilar la composición de los consejos de administración de las entidades financieras de la euro zona con el modelo anglosajón de prácticas de gobierno corporativo. La responsable de supervisión del BCE, Danièle Nouy, de hecho, considera fundamental contar con consejos totalmente profesionales, con funciones muy definidas y repartidas, y cuya labor sea filtrar toda estrategia que pueda suponer un riesgo para la entidad.

Para ello, Nouy ha citado para el próximo 23 de junio a todos los bancos que supervisa el BCE (129), en Fráncfort. La reunión se desarrollará a lo largo de toda la mañana en la que el supervisor realizará una revisión del enfoque actual de la gobernanza de las entidades, así como mesas redondas diferenciadas por bloques temáticos.

Los deberes de los consejeros

La política de riesgos aprobada en la circular contable del Banco de España cubre la aprobación de políticas, metodologías y procedimientos. Fija que el consejo tenga un conocimiento actualizado de la información relevante sobre el riesgo de créditos asumido por la entidad, de los supuestos de las metodologías, sus limitaciones, la base de datos que las sustentan y su impacto en las cifras de cobertura resultantes. Los consejeros así deben ser conscientes con el apetito al riesgo del banco, y aprobar la política y procedimientos sobre la valoración de las garantías.

La pretensión del BCE es que las entidades financieras refuercen las revisiones de la gobernanza del conocido como apetito de riesgo en los consejos de administración del sector, y garantizar que los miembros de este organismo disponen siempre de la información necesaria para tomar las decisiones adecuadas. El reto es evitar que se produzca la situación del pasado, en la que los consejos de administración desconocían el riesgo que asumía su entidad y que llevó a varias firmas a contar con un exceso de riesgo que puso en peligro a más de una institución financiera.

El supervisor europeo ha decidido por primera vez incluir en esta revisión los análisis del riesgo informático.

A esta reunión le seguirá pocos días después otra también en el BCE en el que las autoridades de supervisión explicarán al sector los test de estrés a los que se están sometiendo nuevamente los bancos de la zona euro este año.

El Banco de España también ha querido alinearse con las prácticas de bueno gobierno corporativo anglosajón, y con las nuevas exigencias del BCE. Para ello, ha introducido en la circular contable sobre provisiones aprobada el pasado 6 de mayo una serie de normas entre la que varios directivos financieros destacan el endurecimiento del régimen de gobernanza.

“Esta circular es la primera norma que abre los ojos a los gobernantes de las entidades financieras. Los consejeros serán, tras la entrada en vigor de esta norma el próximo 1 de octubre, mucho más responsables de lo que eran hasta ahora ante lo que ocurra en la entidad financiera en la que se sientan, y mucho más de los que se creían”, declara un destacado el director general de un banco.

La nueva circular vincula las responsabilidades del consejo de administración de los bancos a las políticas de gestión del riesgo de crédito, algo que hasta ahora no era tan estricto, y que concuerda con las mayores exigencias que está realizando el BCE. Varias fuentes del sector aseguran que con esta norma y la mayor responsabilidad de los consejeros en el riesgo de sus respectivas entidades, “se da por seguro que en los próximos meses se produzcan cambios en los consejos de algunos bancos”.

El BCE ha puesto también especial atención en que las comisiones de nombramientos y retribución estén separadas y que los consejeros coordinadores evalúen exhaustivamente a sus homólogos independientes, explican fuentes financieras.

El supervisor europeo ha llamado en varias ocasiones la atención a la banca española por el elevado protagonismo de gran parte de sus presidentes y por la escasa presencia de mujeres en los consejos.