Hoy comienza en programa de compra de deuda corporativa

Estas son las empresas más beneficiadas por Draghi

Tres meses han pasado desde que Mario Draghi sorprendiera al mercado con la aprobación del programa de compra de bonos corporativos. Aunque su simple anuncio sirvió para reavivar las emisiones de deuda, no será hasta hoy cuando comience a adquirir los bonos.

Presidente del BCE, Mario Draghi.
Presidente del BCE, Mario Draghi. REUTERS

Tres meses han pasado desde que Mario Draghi sorprendiera al mercado con la aprobación del programa de compra de bonos corporativos. Aunque su simple anuncio sirvió para reavivar las emisiones de deuda, no será hasta hoy cuando el BCE comience realmente a adquirir los bonos.

Y es que los primeros meses de año las colocaciones en Europa estuvieron congeladas, en contra de lo que suele sucede en los primeros meses de cada ejercicio. Hasta la fecha, las emisiones de deuda en el Viejo Continente se aproximan a los 147.500 millones de euros. La mayoría de ella se efectuaron en marzo (44.000 millones), mayo (39.500 millones) y abril (31.000 millones). Por su parte, las emisiones de dólares registraron en el quinto mes de 2016 su mayor volumen de la historia: 160.824 millones de dólares.

Pocos son los datos que se conocen hasta la fecha del programa que hoy entra en vigor. En la última reunión se desvelaron algunos detalles como que los bonos potencialmente adquiribles serán aquellos admitidos como garantía en las subastas de liquidez del BCE y que tengan una calificación de al menos BBB- o equivalente (grado de inversión). A esto se sumó el plazo de vencimiento, que oscilará entre los seis meses y los 30 años, y el límite de las compras del BCE, que no podrá exceder el 70% de cada emisión.

Más allá de esto, lo demás son incógnitas. No obstante, algunas casas de análisis comienzan a aventurar cuáles podrían ser los países más beneficiados por esta medida extraordinaria, así como las empresas que sacarán partido del Quantitavie Easing (QE) corporativo.

Una de estas firmas es JP Morgan, que dentro de Europa, con la excepción de Reino Unido, escoge a Francia como su mercado preferido. De entre la periferia sobrepondera a España frente a Italia, su elección hasta la fecha. Las razones que argumenta son varias: el mayor ritmo de crecimiento (las proyecciones de la firma para España elevan el crecimiento del PIB al 3% frente al 1% de Italia) y la estabilización de los precios en la región.

Esto tiene su réplica en la lista de compañías más favorecidas por la compra de deuda por parte del BCE. De las 41 empresas seleccionadas por el departamento de análisis de la entidad, cinco son españolas (Abertis, Gas Natural, Ferrovial, Dia y Amadeus). De hecho, las dos primeras consiguen colarse en el top 10, ocupando la quinta y octava posición, respectivamente.

La firma española que más partido podrían sacar de la medida sería Abertis. Según recoge JP Morgan en su informe, el cupón anual que la empresa paga por su deuda en circulación es del 3,8% frente a la rentabilidad del 0,9% con la que cotiza en la actualidad.Es decir, si en las circunstancias de mercado actuales, con los tipos de interés en mínimos históricos, la empresa optara por una refinanciación, el impacto sobre el ebit (resultado empresarial antes de intereses e impuestos) de 2015 sería del 9,4%.

Un ejemplo que ilustra muy bien esto es la caída experimentada por la deuda de Abertis en el mercado secundario en lo que va de año y especialmente, desde el 10 de marzo, sesión en la que el banquero italiano desplegó su abanico de medidas para impulsar la inflación y sostener la recuperación de la eurozona. Así, una emisión a ocho años de empresa de autopistas, efectuada en enero de 2012 y con vencimiento en febrero de 2020, que paga un cupón anual del 5,87%, ha pasado de cotizar un 1,18% a comienzos de 2016 a situarse en el 0,66% actual.

En la misma línea se sitúan las otras cuatro empresas españolas recogidas en la lista de JP Morgan. Gas Natural, con un cupón medio de 3,7% reporta una rentabilidad en el mercado secundario del 0,8%. A partir de esto, si la empresa decidiera emitir deuda para refinanciar la existente y conseguir unos precios menores, el impacto sobre el ebit sería del 7,8%. Por su parte, en Amadeus, que ocupa los últimos puestos de la tabla, la refinanciación tendría un efecto más limitado, del 0,3% sobre el ebit.

Ante este panorama, JP Morgan no descarta que en los próximos meses las empresas acudan al mercado para obtener recursos a precios inferiores y refinanciar sus balances, tendencia que se produjo con anterioridad en EE UU, durante el periodo de vigencia del QE. Al fin y al cabo, impera la idea de que existirá al menos un comprador.

Sin cambios en la próxima cita

Un día después de que entre en vigor el programa de compra de deuda corporativa, el Consejo de Gobierno del BCE celebrará su reunión. De la cita de este mes los expertos se muestran unánimes a la hora de señalar que no esperan nuevas medidas ni grandes novedades de la comparecencia de Mario Draghi. Con los tipos de interés en mínimos históricos desde el pasado 10 de marzo y la facilidad de depósito en el -0,4%, Estefanía Ponte, directora de Análisis y Asesoramiento de BNP Paribas Personal Investors, considera el banquero italiano podría insistir “en la idea de que el BCE tiene margen de maniobra si la situación lo requiere, pero que primero debe esperarse a ver el efecto de las últimas medidas”.

En sintonía con Ponte se muestra Bankinter que en su informe semanal señala como novedad la posibilidad de que se fije un objetivo de cantidad para la adquisición de bonos corporativos. La entidad estima unos 5.000 millones mensuales.

Por su parte, Miguel Paz, de Unicorp Patrimonio, cree que las claves de esta reunión pasarán por el análisis de los últimos datos macro y las declaraciones de índole más político. Es decir, el experto no descarta que Draghi vuelva a cargar contra Alemania e insista en la necesidad de mantener los tipos en mínimos históricos a pesar de las constantes quejas del Bundesbank. Y es que por mucha oposición que exista desde el gigante europeo, lo cierto es que los precios sigue sin recuperarse. El dato adelantado de IPC de la zona euro se sitúa en el -0,1% en mayo, mientras que la inflación subyacente alcanzaría el 0,8%, lejos todavía del 2%.