Perfil

Sol Daurella: el sabor español a Coca-Cola

Su abuelo logró la primera licencia para embotellar la bebida en España

Además de sus cargos en Coca-Cola, ha formado parte de los consejos de varias empresas

Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola European Partners.
Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola European Partners.

El sabor de Coca Cola ha estado presente en la vida de Sol Daurella (Barcelona, 1966) desde que nació. Su abuelo logró la primera licencia para embotellar esta bebida en España y desde entonces, el negocio familiar ha ido pasando de generación en generación. Por ello, no es de extrañar que esta empresaria vaya a ocupar el cargo de presidenta al frente de Coca-Cola European Partners en su desembarco en los parqués europeos y estadounidenses la próxima semana.

En 1951, Santiago Daurella Rull logró que Cobega fuera la primera compañía española en lograr el permiso para embotellar la bebida de la felicidad, como rezaba el anterior eslogan del refresco que acaba de celebrar su 130 cumpleaños. Tras él, se hicieron cargo del negocio sus hijos, Francisco y José Daurella, que en 1993 dejaron paso a Sol, su primo Alfonso Líbano y su primo político Mario Rotllán. En este trío, sin embargo, ha destacado ella, que hace tres años modernizó el sistema embotellador nacional al liderar la integración de las ocho embotelladoras de la Península en Coca-Cola Iberian Partners.

“Una trabajadora incansable”, así la definen los que conocen a esta ejecutiva, nombrada en 2015 por la edición española de la revista Forbes, la segunda mujer más rica del país (con una fortuna de 3.700 millones de euros), que también tiene tiempo para su familia. Casada y con dos hijos, hace unos años se postuló en defensa de la necesidad de una mayor presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35. “Muchas empiezan carreras profesionales, pero pocas alcanzan puestos de alta responsabilidad, lo que implica un hecho preocupante de desigualdad de oportunidades”, afirmó. Daurella no encaja, sin embargo, en estos ejemplos. En la actualidad, es miembro del consejo de administración del Banco Santander, entre 2009 y 2014, fue consejera del Banco Sabadell, y en el periodo comprendido entre 2010 y 2014, de Acciona y Ebro Foods. Además, en este momento es copresidenta de Cacaolat y consejera de varias compañías embotelladoras, incluida Equatorial Coca-Cola Bottling Company –la franquicia que opera en 12 países africanos–, North Africa Bottling Company y Algerian Fruital Coca-Cola Spa.

A pesar de haberse licenciado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Barcelona y haber cursado un MBA en la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (Esade), su formación comenzó y terminó en el extranjero. Estudió la secundaria en la escuela inglesa de Montreux, en Suiza, y realizó un máster en Finanzas en la Universidad de Berkeley. Un perfil internacional que ha impresionado en EE UU y ha sido clave para la dirección de Coca-Cola en Atlanta.

En 2015, la edición española de la revista ‘Forbes’ la nombró la segunda mujer más rica del país, con una fortuna de 3.700 millones

A pesar de que la popularidad de Daurella resida, sobre todo, en la gestión que ha hecho de Cobega y, posteriormente, de Coca-Cola Iberian Partners, su trayectoria va más allá. Esta ejecutiva “centrada en el cliente” supervisa también el primer negocio de los Daurella, una compañía que data de 1850 y que se encarga de la importación y venta en España de bacalao en salazón y salmón ahumado. Y es que esta familia de la alta burguesía catalana tiene una gran trayectoria en el sector de distribución de alimentación. En el siglo XIX, eran dueños de la fábrica de refrescos y gaseosas Bebidas Carbónicas D, que estaba presente en toda España a través de franquicias y concesiones a nivel estatal.

Sus ocupaciones como empresaria y madre de familia también le dejan tiempo para aficiones, entre las que se encuentran la vida al aire libre y hacer deporte. De hecho, es una habitual del golf, el esquí y el senderismo.

Los que la conocen afirman que su “máxima preocupación son las personas” y así lo demuestra con su activa colaboración en fundaciones dedicadas a la investigación contra el cáncer, el bienestar y la educación, además de ser es cónsul honoraria de Islandia.

A partir del próximo jueves, la barcelonesa estará pendiente de la cotización de los títulos de Coca-Cola European Partners en la Bolsa de Madrid, unas acciones que saldrán a los parqués de Nueva York, Amsterdam y Londres dos días antes. Se consolida así el proceso de fusión Coca-Cola Iberian Partners, Coca-Cola Enterprises y Coca-Cola Erfrischungsgetränke, iniciado hace un año y que da lugar a la mayor embotelladora de la bebida estadounidense, que supera con creces a la mexicana, hasta ahora la más grande. La nueva compañía tendrá una valoración cercana a los 20.000 millones de euros y una facturación de alrededor de 12.600 millones, cubrirá la demanda de 300 millones de clientes y alcanzará un ebitda de 2.100 millones.

Daurella, la directiva dentro del consejo de la empresa con mayor número de acciones (un 6,3%), ostentará la presidencia hasta 2019, aunque el cargo será prorrogado previsiblemente por dos periodos de tres años más. Junto a ella estarán otros cuatro consejeros procedentes de Coca-Cola Iberian Partners: José Ignacio Comenge Sánchez-Real, Alfonso Líbano Daurella, Mario Rotllant Solá y Francisco Ruiz de la Torre Esporrín.

Todos ellos tendrán que enfrentarse a retos como la posibilidad de que la empresa sea considerada estadounidense por parte de las autoridades de EE UU, lo que le obligaría a abonar los impuestos federales; el nuevo impuesto sobre el azúcar anunciado por Reino Unido o la crisis económica sufrida en los últimos años por el mercado en el que opera, Europa Occidental.

El tesón y esfuerzo de Daurella serán claves para que el Viejo Continente recuerde la “felicidad” y “sienta el sabor” de Coca Cola.