Administraciones Públicas

La deuda pública toca máximos, aunque el coste cae a mínimos históricos

El pasivo ya rebasó en el primer trimestre del año anterior el umbral del 100% del PIB

El Ejecutivo prevé que el gasto en intereses se reduzca este año

Deuda pública en España Ampliar foto

La deuda pública alcanzó los 1,095 billones de euros en marzo, lo que supone superar el umbral del 100% del PIB. A pesar de que el nivel de pasivo se mantiene en cotas nunca vistas en un siglo, el coste de la deuda pública se sitúa en mínimos históricos por el papel intervencionista del Banco Central Europeo (BCE). De hecho, Hacienda prevé que el gasto en intereses se reducirá este año.

El INE todavía no ha publicado la cifra oficial del PIB, sin embargo, teniendo en cuenta que el crecimiento de la economía en el primer trimestre fue del 0,8% y la evolución de los precios, la deuda se encuentra ligeramente por encima del PIB.

La información del Banco de España refleja que el pasivo rebasó ya el umbral del 100% en el primer trimestre de 2015, un hecho que se conoció recientemente y provocado por la inclusión de BFA, matriz de Bankia, dentro del perímetro de Administraciones Públicas.

Más allá del umbral psicológico del 100%, los datos de deuda pública son un fiel reflejo de lo sucedido durante la crisis. España inició la crisis económica con un pasivo que no llegaba al 40% del PIB, uno de los niveles más bajos de la UE. Sin embargo, el aumento del déficit público que siguió al pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el rescate bancario y los mecanismos de financiación como el FLA o el plan de pago a proveedores disparó el nivel de deuda pública hasta niveles nunca vistos en un siglo. Si España no corrió la misma suerte que Grecia o Irlanda, que sufrieron rescates totales, fue probablemente porque sus cuentas estaban saneadas cuando se inició la crisis global.

En el último año, el crecimiento de la deuda pública se ha atenuado. Hasta el punto que, en 2015, el pasivo se situó en el 99,2% del PIB frente al 99,3 registrado el año ejercicio anterior. Un descenso que fue posible porque la deuda creció menos que la economía. Para este año, el Gobierno se comprometió con Bruselas a que el pasivo seguiría cayendo hasta situarse en el 99,1% del PIB. Es probable que el Ejecutivo haya pecado de optimista. Aun así, Economía confía en que se repita lo sucedido el año pasado, cuando la deuda superó el 100% en el primer trimestre y finalmente acabó por debajo de ese límite. El ministro de Economía, Luis de Guindos, señaló que el repunte del primer trimestre “es consecuencia del calendario de emisiones” del Tesoro, que se concentran en los primeros meses del año, mientras que las amortizaciones de deuda se van produciendo a lo largo del ejercicio.

A pesar del elevado nivel de deuda, el Gobierno se beneficia de unas condiciones en el mercado muy buenas por las inyecciones de liquidez y la política expansiva del BCE. El coste medio de la deuda en circulación repuntó con fuerza al inicio de la crisis, pero hoy mantiene una senda a la baja. El tipo de interés promedio se sitúa en el 2,99%, un nivel históricamente muy bajo y que cabe esperar que se reduzca más en la medida en que las emisiones nuevas son más baratas que las deuda que se amortiza.

El Tesoro colocó el martes 1.966 millones de euros por letras a tres y nueve meses con tipos de interés negativos del 0,385% y del 0,196%, respectivamente. La semana pasada emitió también deuda a corto con tipos negativos.

El año pasado, el conjunto de la Administración Pública destinó 33.122 millones a pagar intereses de la deuda, un 3,1% del PIB. De cada 100 euros gastados, siete sirvieron para abonar el coste del endeudamiento. El Programa de Estabilidad remitido por el Gobierno a Bruselas el mes pasado contempla que el peso de los intereses se reduzca este año al 2,9% del PIB, porcentaje que seguirá minorándose hasta el 2,5% en 2019. El Gobierno sostiene que, a pesar de que el endeudamiento se encuentra en su nivel más elevado en un siglo, la situación se encuentra bajo control. En 1996, por ejemplo, el peso de los intereses sobre el PIB llegó a alcanzar el 5%, un porcentaje alejado de los guarismos actuales. En cualquier caso, el elevado volumen de deuda pública deja a España en una situación de vulnerabilidad ante hipotéticos shocks económicos.