Cinco Sentidos

Tres mercadillos, pero de lujo

Algunas firmas, como Becara, Gastón y Daniela y Hanbel, repiten cada año

El Saldillo de Becara expone piezas de su colección permanente en una gran nave

Una de las naves de El saldillo de Becara, en Madrid.
Una de las naves de El saldillo de Becara, en Madrid.

Como ya es tradicional en estas fechas, el saldillo de Becara, un clásico dentro del circuito decorativo madrileño, abre sus puertas. Con la llegada del buen tiempo, año tras año, los mercadillos de primavera de las grandes firmas de decoración calientan motores, y son muchos quienes se preparan para revisar las ofertas que en ellos se pueden conseguir, así como anticiparse a las nuevas tendencias del año.

A las afueras de la capital, desde el pasado jueves, Becara tiene abierta la gran nave con la que cuenta en Valdemoro, Madrid. Una exposición inédita de más de 3.500 metros cuadrados, con varios fondos de la colección permanente de la firma, compuesta por antigüedades, muebles, vajillas, cuberterías, lámparas, telas y un sinfín de objetos. En la edición de este año se pueden encontrar piezas únicas de diferentes estilos y procedencias, que aportan calidad y originalidad a la decoración. Este año destacan en el saldillo los estilos colonial europeo, colonial autóctono, chino imperial, chino provincial, provenzal, gustaviano y el ya clásico industrial del siglo XX.

Varios de los elementos de decoración del mercadillo de Hanbel.
Varios de los elementos de decoración del mercadillo de Hanbel.

Otra de las citas ineludibles en Madrid es, desde hace siete años, el Mercadillo Hanbel, que repite con una ubicación privilegiada, en un palacete situado en la calle Fernando El Santo, en el centro de la ciudad. Abierto también desde el pasado jueves, el visitante puede encontrar grandes descuentos en muebles, piezas únicas, prototipos y complementos de decoración que actualmente se encuentran fuera de colección, destacando mobiliario, sillería, tapicería, iluminación, textil, menaje para el hogar y artículos de decoración.

Otro de los objetivos que la firma de decoración persigue con este mercadillo temporal es presentar la nueva colección, este año con la geometría como idea principal. Muebles y otros objetos decorativos se inspiran en esta premisa, con la sencillez y la pureza como elementos claves.

El baratillo de Gastón y Daniela es otro de los mercadillos tradicionales de primavera, con sede en esta época del año en Coslada, Madrid. Presentada en París en el mes de febrero, la colección Tierras está conformada por textiles de múltiples variedades y texturas que visitan las diferentes culturas, estilos y épocas del mundo, viajando desde la América precolombina hasta el Londres más sesentero. También deja un hueco a los tejidos bastos de culturas populares y pueblos ya extinguidos de los que apenas quedan retazos.