Infraestructuras

Los proveedores de Isolux prefieren el arbitraje al concurso

El grupo cierra el traspaso de autopistas a PSP antes de refinanciar con la banca

Luis Delso, presidente de Isolux Corsan.
Luis Delso, presidente de Isolux Corsan.

El séptimo grupo español de infraestructuras por volumen de negocio, Isolux Corsan, se encuentra entre la espada de sus acreedores financieros y la pared de la deuda comercial. La amenaza del concurso pesa sobre la compañía que controlan Luis Delso y José Gomis, con el 55% del capital, pero ni los bancos ni los proveedores, según explican fuentes financieras, quieren dar el paso de meter a la empresa en situación concursal para eludir un largo proceso y, al final, la quita.

Ante este escenario, la banca se ha abierto a reestructurar una deuda que en su totalidad supera los 4.600 millones y los proveedores tratan de resolver sus diferencias con Isolux en la Corte Española de Arbitraje.

La Plataforma de Afectados por Isolux, creada el pasado septiembre y gestionada por el bufete leonés Gesico, representa ya a un centenar de empresas que reclama pagos a Isolux. Los primeros arbitrajes arrancaron a finales del año pasado y ya hay resoluciones en los que se ha llegado a aceptar el pago diferido, pero los proveedores se han negado a facilitar quitas al que antes de la crisis era un reputado cliente.

La deuda comercial al cierre de 2014 superaba los 500 millones de euros y los casos individuales que se acumulan ya en la citada plataforma, con numerosas pymes tocadas, alcanzan hasta los 400.00 euros, según apuntan algunos de los afectados. Antes de arrancar con sus reclamaciones, estos acreedores deben afrontar el pago de los aranceles arbitrales e incluso denuncian que deben pagar los que corresponden a Isolux si quieren que se abra el expediente.

T-Solar y las líneas de alta tensión se venden por unos 700 millones

Representantes del departamento jurídico de la constructora y de Gesico han mantenido recientes reuniones en la que la empresa habría pedido tiempo para sacar adelante su plan de desinversiones, así como un pacto con la banca.

  • Balón de oxígeno

Hasta una decena de bancos va a participar en la inyección de 200 millones a Isolux Corsan para que el grupo de infraestructuras atienda sus gastos corrientes y evite el concurso de acreedores. La crisis de Brasil ha impactado en su negocio de transmisión de energía; la caída en picado de la obra pública en España ha lastrado las cifras del área de construcción, y la bajada de los precios del petróleo tiene atenazada a Tecna, su división de servicios relacionados con el gas y petróleo. Una tormenta perfecta a la que se suma la fuerte devaluación de su deuda cotizada, 850 millones en bonos que han perdido un 80% de su valor.

En este contexto, la empresa que preside Luis Delso, hizo público la semana pasada la contratación de Rothschild y Houlihan Lokey en busca de reestructurar la deuda y “adaptarla a las actuales duras condiciones del mercado y a la operativa del grupo”.

El salvavidas a Isolux, con un anticipo inmediato de 50 millones, será lanzado por Caixabank, Bankia, Santander, Sabadell, Société Générale, Popular, Natixis, Liberbank, Bankinter y Unicaja. De la aportación total de 200 millones, CaixaBank responderá con 100 millones. De hecho, la entidad catalana es uno de los accionistas de referencia de Isolux, con el 28% del capital.

El grupo de infraestructuras cerró anoche una operación pactada con el fondo PSP el año pasado. Ambos son accionistas de Isolux Infrastructure y se trata de segregar, y repartir, los activos de esta filial en función del capital: Isolux Corsan, con el 80,7%, se queda con la firma de renovables T-Solar y los 6.000 kilómetros en líneas de transmisión en Brasil, mientras el 19,3% en manos de PSP se intercambia por el negocio de autopistas, con 1.643 kilómetros en operación. Los dos accionistas esperaban desde hace meses el permiso de las autoridades de la competencia de mercados como EE UU, Brasil, México, Peró o India.

A continuación, Isolux debe celebrar un consejo para aprobar el acuerdo de viabilidad con la banca, representada por KPMG. Además de una importante quita, el pacto pasa por la capitalización de deuda, con lo que la banca podría tomar el control de una compañía que seguiría adelgazando. Se busca comprador para los citados negocios de energía, por los que Isolux trata de captar hasta 700 millones de euros.

El relevo de Delso, condición de la banca

La banca parece dispuesta a sostener a Isolux, pero entre los acreedores hay quien exige cambios al frente de la compañía. Entre las propuestas del frente de acreedores figura el relevo del presidente y primer accionista, Luis Delso.

El candidato de los bancos para la sucesión, según avanzó ayer El Confidencial, es Nemesio Fernández-Cuesta, exdirector general de Repsol. Al grupo de acreedores, encabezados por CaixaBank y Santander, se suma un importante colectivo de bonistas.

El plan de reestructuración de Isolux debe pasar aún por el consejo del grupo constructor, lo que se espera para esta misma semana. Tras ello, la empresa presentará el 13 de mayo los resultados del ejercicio 2015. Al cierre de septiembre, los números rojos alcanzan los 20 millones de euros, con un empeoramiento del 18%.