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Petroleras »

La fusión de Halliburton y Baker Hughes, cancelada

Sede de Halliburton en EE UU.

Iba camino de ser una de las mayores fusiones entre empresas petroleras del mundo en los últimos años, pero las autoridades de competencia aparecieron en su camino. Las estadounidenses Halliburton y Baker Hughes anunciaron ayer que destartan la operación por “las trabas para obtener las aprobaciones de las autoridades de competencia, que han dañado severamente el acuerdo”.

Ambas compañías de servicios petroleros, la segunda y la tercera por importancia a nivel mundial, acordaron en 2014 fusionarse en una operación valorada en 30.000 millones de euros en su día, aunque dicha valoración había caído hasta los 24.380 millones por los diversos problemas que se han encontrado.

Con motivo de este fracaso, Halliburton tendrá que acometer mañana el pago de 3.500 millones de dólares, unos 3.000 millones de euros, a Baker Hughes, como se contemplaba en el acuerdo de fusión firmado en 2014.

El principal problema regulatorio que se ha enconrado la operación ha sido en EE UU. Allí, el Departamento de Justicia pidió hace un mes que se frenara la operación. La administración estadounidense entendía que, de producirse, dejaría 20 líneas de negocio en el sector petrolero con tan solo dos competidores: la empres surgida de la fusión y Schlumberger, la compañía líder. Justicia defendió que esto supondría una subida de los precios.

“Victoria” de la economía de EE UU

Ambas empresas se habían dado de plazo hasta finales de abril para tomar una decisión definitiva. Halliburton había propuesto desinversiones mayores para lograr el visto bueno de los reguladores. Tras conocerse la cancelación del acuerdo la fiscal general de EE UU, Loretta E. Lynch, aseguró que “la decisión de abandonar la operación, que habría dejado al sector en manos de un duopolio, es una victoria para la economía estadounidense y para todos los americanos”.

Las compañías buscaban esta fusión con el objetivo de competir de manera más ventajosa frente al líder Schlumberger. Los analistas ya comenzaron a dudar del éxito del acuerdo cuando el mes pasado Halliburton anunció que retrasaba la presentación de resultados del primer trimestre hasta mayo.

Sin embargo, el fracaso de la operación no sería tan negativo para Baker Hughes. La compañía recibirá de Halliburton más de 3.000 millones, que podrá destinar al recorte de costes y para crear un portfolio energético que podría atraer a nuevos pretendientes, según el analista de Barclays, David Anderson. “No creemos que la ruptura del acuerdo vaya a ser un desastre para la empresa”, aseguró a la agencia Bloomberg.

El anuncio de la ruptura del acuerdo fue recibida de forma positiva por el mercado. Al comienzo de la sesión en Wall Street, Halliburton se apuntaba una subida del 2,74%, hasta los 42,50 dólares, y Baker Hughes un aumento del 1,84%, hasta los 49,24 euros.

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