Autopistas

Abertis espera luz verde del consejo de Intesa para volver a Italia

El banco decide el día 21 la venta de su paquete en la concesionaria A4 Holding

Francisco Reynés, consejero delegado de Abertis, durante la junta de accionistas celebrada el pasado martes en Barcelona.
Francisco Reynés, consejero delegado de Abertis, durante la junta de accionistas celebrada el pasado martes en Barcelona.

La operadora de autopistas Abertis apura el plazo de exclusividad en la negociación para hacerse con el control de la concesionaria italiana A4 Holding. La fecha final está fijada el 22 abril y solo un día antes se celebrará la reunión del consejo de Intesa Sanpaolo, primer accionista de la italiana. En esa cita debería quedar bendecida la desinversión a la vista de que el banco pidió tiempo al grupo español para llevar la operación ante su órgano de decisión.

Abertis persigue desde agosto del año pasado el 51% de la empresa titular de las autopistas A4 y A31, la primera de ellas una de las más transitadas de Italia, con una media 250.000 vehículos diarios. El valor de ese paquete, según fuentes del mercado, se aproxima a los 600 millones de euros y su adquisición supondrá la vuelta de Abertis a Italia, donde intentó una fusión con el gigante de los peajes Atlantia.

Tanta dilación en la toma de A4 Holding se debe a que la transacción encierra notable complejidad. Todo el interés de la concesionaria reside en un proyecto de ampliación de la A31, por el que tanto esta autopista como la A4 ganarían plazo de explotación hasta 2026. De hecho, A4 Holding sigue operando ambas insfraestructuras, ya vencidas, gracias a un permiso de la Unión Europea que incluye estas carreteras en uno de los corredores estratégicos italianos. Sin obras no habrá prórroga y la empresa pierde todo atractivo.

De hecho, Abertis ha dejado atado un pacto con los vendedores por el que devolvería la compañía italiana si el Gobierno termina por rechazar el proyecto de ampliación. Un blindaje necesario a la vista de que administraciones regionales como el gobierno de la provincia de Trento, que ha venido oponiéndose a la actuación en la AP31, podrían tumbar los planes del grupo que dirige Francisco Reynés.

La A4 es una de las entrevistas más transitadas de Italia, con 250.000 vehículos diarios

Abertis pretende tomar el 44,5% de A4 Holding en manos de Re.Consult, vehículo que agrupa a Intesa, Astaldi y la familia Tabacchi, así como el 6,5% en poder del vehículo Equiter, también controlado por Intesa.

Además de dejar abierta la puerta de salida, Abertis ha acordado pagar la concesión a la vuelta de siete años. Lo que asumiría de inmediato es la deuda, en cuanto las autoridades de la competencia dieran luz verde a la adquisición. Al cierre de 2015, A4 Holding ha reconocido un endeudamiento de 610 millones, paquete que sería reestructurado por Abertis con el respaldo de un grupo de bancos españoles entre los que figuran Caixabank, BBVA, Santander, Popular, Bankinter, Sabadell y Unicaja.

La autopista A4, conocida como Serenissima, enlaza las ciudades de Brescia y Padua a lo largo de 146 kilómetros de pago, mientras la A31 o Valdastico, de 88 kilómetros, es el peaje entre Vicenza y Rocchete, con unos 40.000 vehículos diarios. El plan de expansión de esta última, cuyos trámites comenzaron a a gestionarse por parte de A4 Holding en 2011, pasaba por la construcción de un tramo denominado Valdastico Norte, de unos 50 kilómetros, con un túnel de 13 kilómetros entre Rovereto, en Venecia, y Trento. Presupuestado en más de 1.000 millones de euros, el proyecto parece descartado y comienzan a discutirse variantes con el fin de abaratar costes y reducir el impacto ambiental. Próximamente se reunirá el comité que integran representantes de los Gobiernos de Veneto, Trento y el Ministerio de Infraestructuras para tratar de avanzar en un nuevo diseño.