La digitalización y la caída del negocio factores que empujan al sector a más recortes

El nuevo ajuste en banca dejará la red a nivel de hace 36 años

La digitalización y la caída del negocio factores que empujan al sector a más recortes

Varios efectivos de la policía ante una manifestación por León para rechazar los despidos que planea el Banco Ceiss. EFEArchivo
Varios efectivos de la policía ante una manifestación por León para rechazar los despidos que planea el Banco Ceiss. EFE/Archivo EFE

Las declaraciones de ayer del consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, en las que afirmaba que “a muchos años vista” el banco podría funcionar con 1.000 oficinas, de las 3.800 actuales sonaron como un nuevo tsunami en el sector. El imparable avance de la banca digital y operar con tipos al 0% auguran nuevos cierres masivos de oficinas. En menos de un lustro el número de sucursales en España estarán por debajo de las existentes en 1980.

Es un asunto que ya en los últimos años se está volviendo un clásico. Cuando uno de los grandes bancos españoles anuncia un cambio de estrategia sorprendente, de una forma o de otra el resto del sector parece que se ve abocado a seguir sus pasos. Pero en este caso el imparable avance de la digitalización y de mejorar la eficiencia de la banca pese a operar con tipos de interés al 0% han vuelto a poner sobre la mesa una nueva oleada de ajustes.

Santander anunció el jueves pasado el próximo cierre de 425 a 450 oficinas en España, lo que supone alrededor del 13% de su red. Cuando aún colean algunos ajustes derivados de la reestructuración del sistema financiero en España, el sector ha iniciado otro recorte de plantilla y oficinas.

El banco que preside Ana Botín fue el primero en dar el primer paso del nuevo ajuste. Y cinco días después las declaraciones del consejero delegado de BBVA volvieron a alertar al sector. Torres Vila advirtió ayer sobre el cambio de hábitos sin precedentes que en poco más de tres años está provocando la tecnología en los clientes, que prefieren relacionarse con el banco “cada vez más” a través del móvil.

Según datos del banco, solo desde 2009 a 2015 la operativa en oficinas ha disminuido un 41% de 2009 a 2015, en favor de otros canales alternativos, como el móvil, la web, o los denominados gestores remotos. De hecho, en 2015 los clientes realizaron 40 millones de transacciones, mientras que en los canales online se llevaron a cabo 187 millones de operaciones, con un crecimiento estanco del 83%.

Con estos datos, y a modo de reflexión Torres aseguró que BBVA podría acabar funcionando con unas 1.000 oficinas en España cuando los clientes usen más la banca digital. “Tenemos 3.800 oficinas en España. ¿Tiene eso sentido?”, se preguntó el número dos de BBVA, experto en banca digital, en una entrevista realizada con motivo de una conferencia celebrada en Copenhague (Dinamarca) sobre tecnología financiera en Europa, durante un encuentro con la agencia Bloomberg. Y su respuesta fue: “No. ¿Podemos reducir eso? Sí”.

Explicó que el banco, el segundo mayor de España por red de oficinas, puede reducir su número continuamente en los próximos cinco años, y podría trabajar solo con 1.000 de ellas, “en un largo plazo indeterminado, dentro de muchos años”, matizó, según Bloomberg.

Su respuesta teórica provocó no solo que recursos humanos del banco negara tajantemente a los sindicatos planes para realizar este duro ajusto, sino que Torres también decidió dirigir una explicación a las redes sociales internas del banco. En ellas apuesta por la oficina como medio de contacto con los clientes, aunque “como planteamiento teórico de visión de la industria a largo plazo es previsible que el número vaya disminuyendo, y su papel vaya evolucionando y sea complementado con otros canales”.

Los expertos consideran que aún sobran en España más de 5.000 oficinas. Al cierre de 2015, el número de sucursales ascendía a 31.155, es decir, 15.143 agencias menos que en 2008. La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) estima que tan solo con las fusiones entre bancos para afrontar la reducción del negocio acentuarán los ajustes sufridos por el sector financiero durante la crisis. Los recortes adicionales ante el nuevo panorama bancario implicarán el cierre de unas 3.000 oficinas y a una reducción de plantilla de otros 14.688 empleados hasta 2019.

Estas cifras no tienen en cuenta aún los cierres anunciados por Santander, que hoy, precisamente se reúne con los sindicatos para explicar su plan de ajuste y las condiciones de las prejubilaciones. La idea, según fuentes sindicales, es prescindir de unos 1.500 empleados. De ellos, 1.000 provendrían de la red en España, incluidos los servicios centrales, y otros 500 de la corporación global del banco.

El grueso de estas salidas (unas 1.200 a 1.250) se llevarían a cabo a través de prejubilaciones establecidas para mayores de 55 años, que recibirían el 70% de su salario. El resto se llevaría a cabo a través de bajas voluntarias incentivadas. Si se suman estos cierres, el número de sucursales operativas el próximo lustro ascendería a unas 25.500, cifra similar a la que sumaba el sector en septiembre de 1980, fecha en la que cajas, bancos y cooperativas tenían en conjunto 25.357 agencias, según datos del Banco de España. En Italia, país pendiente de la reestructuración de su banca, hay 30.723 sucursales.

Otra entidad que está en estos días en pleno ajuste es Banco Ceiss, filial de Unicaja. Banco Ceiss abrió ayer con la representación legal de los trabajadores un proceso de negociación previo a la reestructuración de la plantilla, que, ha anunciado, afectará a un máximo de 1.120 puestos de trabajo, de un total de 3.351 empleados, lo que supone prescindir de un tercio de la plantilla.

Los servicios centrales de la entidad serán los que sufran un mayor recorte. De los 708 empleados que trabajan en la actualidad, Ceiss anunció ayer que pretende prescindir de 550. El resto de los despidos, todos a través de un expediente de regulación de empleo (ERE) ya que no habrá prejubilaciones, saldrá de la red de sucursales. El ajuste de Ceiss es el segundo que se lleva en apenas dos años. En 2013 el banco realizó otro ERE que afectó a 1.230 empleados de los 4.550 que tenía entonces.

Según ha afirmado la entidad financiera en un comunicado, con este proceso se pretende garantizar la competitividad de la entidad a largo plazo. Ceiss ha precisado que esta medida es consecuencia tanto de los requerimientos de la Comisión Europea como del contexto económico en que se encuentra el sector financiero, que hacen necesarias medidas adicionales de eficiencia. El ajuste de Ceiss también llevará consigo cierre de oficinas, aún sin precisar. El responsable de la agrupación del sector financiero de Servicios CCOO, Juan José Giner, critica la “falta de gestión de Unicaja (matriz de Ceiss), a la que ha sometido a una sangría”. La filial española de Novo Banco también ha anunciado un ajuste de plantilla. Ha planteado un ERE para el 34% de sus empleados, (afecta a 145 trabajadores).