Qué hacer si un programa antiguo no carga en Windows 10

Qué hacer si un programa antiguo no carga en Windows 10

El último sistema operativo de Microsoft, Windows 10, está cerca de cumplir ya su primer año de vida. Y si bien es cierto que la adopción está siendo muy positiva, y que se han mantenido los requisitos técnicos de la versión previa -Windows 8.1- y además se ha simplificado la migración de programas, en realidad sigue habiendo algunos que no son compatibles. Es algo que lleva ocurriendo años, y no es la primera vez que un 'cambio de versión' produce este tipo de fallos sobre los dispositivos de los usuarios.

Pero para resolverlo, la firma de Redmond incluye en sus sistemas operativos, desde versiones bastante anteriores a Windows 10, un sistema de compatibilidad con versiones anteriores. Es decir, si tenemos un programa que fue desarrollado para Windows Xp, y sin embargo queremos ejecutarlo en un ordenador con Windows 10, el sistema operativo lleva ya incorporado un sistema de compatibilidad para facilitar esta tarea, y que todo funcione de forma correcta en los ordenadores más actualizados por software.

Sencillamente hay que tomar el archivo '.exe' de la aplicación o programa en cuestión, y cuando lo tenemos localizado pulsar con el botón derecho del ratón sobre él para abrir el menú de Propiedades. Dentro de este, en la pestaña de Compatibilidad, encontraremos la opción Ejecutar este programa en modo de compatibilidad... aquí es donde tendremos que marcar la casilla y, por otro lado, escoger qué versión es la que queremos que se 'emule' para la ejecución del programa. Además, entre las opciones de Compatibilidad podremos forzar que se muestre el programa en una resolución y modo de color concreto, en caso de que sea un programa o videojuego especialmente antiguo.

No obstante, en ciertas ocasiones el modo de compatibilidad no funciona, y entonces hay que recurrir a una solución algo más drástica. El último paso consiste en 'emular' directamente un sistema operativo antiguo en nuestro ordenador, de forma que se pueda cargar el problema como si hubiéramos recuperado un ordenador antiguo, aunque con la potencia de uno nuevo. La cuestión es que una emulación requiere grandes recursos, pero podemos hacerlo siguiendo este sencillo tutorial y con la única diferencia de que necesitaremos una imagen de instalación de la versión de Windows que vayamos a utilizar.

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