Se ha reducido el gasto en infraestructuras, educación, cultura, defensa y medio ambiente

Así fue el gran ajuste del gasto público

El presupuesto en desempleo y pensiones ha aumentado un 32% desde 2007

España dedica menos que la media de la UE a sanidad y más a pagar intereses de la deuda

El gasto público en la Unión Europea 2007-2014 Ampliar foto

El gasto público en la UE ha aumentado desde el inicio de la crisis económica un 16% hasta representar en 2014 el 48,2% de la economía de los 28 Estados miembros, según los últimos datos publicados por Eurostat. Un incremento que para algunos analistas refleja que la austeridad se ha quedado en meras palabras y que el Estado de bienestar europeo avanza hacia la insostenibilidad. Las cifras sí que reflejan la existencia de ajustes, que en el caso de España han afectado especialmente a las infraestructuras, la educación o la protección del medio ambiente. Sin embargo, esta reducción del gasto ha sido inferior al incremento de partidas como las pensiones, el desempleo o los intereses.

España gasta más que Alemania y recauda menos que Estonia

Con relación a la Unión Europea, España no presenta un volumen de gasto público excesivo, lo que no significa que no existan despilfarros, ineficiciencias y duplicidades dentro de la Administración. El principal problema es que los ingresos y gastos no cuadran.

Los últimos datos cerrados muestran que la Administración gastó 463.041 millones en 2014 e ingresó 401.722 millones, lo que equivale a un déficit público de 61.319 millones. España gasta ya más que Alemania, sin embargo, recauda menos que un país como Estonia. Los datos de Eurostat reflejan que el peso del sector público español alcanza el 44,5% del PIB frente al 44,3% de Alemania y la recaudación se queda en el 38,6%, uno de los niveles más bajos.

El próximo jueves, el Gobierno anunciará el dato de cierre del déficit público de 2015, que rebasará el objetivo del 4,2% exigido por Bruselas. Todo apunta que superará el 4,5%.

La estadística permite diferenciar dos períodos claros. Entre 2007 y 2009, los primeros años de la crisis económica, el peso del sector público en la UE pasó del 45,6% a superar por primera vez en la historia el 50% del PIB. Fue el reflejo de la activación de los estabilizadores automáticos y de las medidas expansivas que adoptaron los Estados en los primeros compases de la recesión. A partir de 2009, se imponen los recortes presupuestarios y el gasto público se redujo paulatinamente hasta situarse en el 48,2% del PIB en 2014, un nivel superior al registrado al inicio de la crisis. Grecia es el único país que, durante este período, ha reducido en términos nominales su presupuesto.

España ha seguido la tendencia de la mayoría. Entre 2007 y 2009, el gasto público aumentó en 73.000 millones hasta alcanzar el 45,6% del PIB con medidas como el Plan E que impulsó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. A partir de 2010, con el déficit fuera de control, la prima de riesgo disparada y la amenaza del rescate, se inician los recortes presupuestarios (reducción del sueldo de los funcionarios o congelación de las pensiones, entre otras medidas). Empieza así una lenta reducción del gasto público que se interrumpe bruscamente en 2012 con el rescate bancario que tuvo un coste de 40.000 millones ese año.

Hoy, el gasto público en España se sitúa en el 44,5% del PIB, por debajo de la media europea del 48,2%. Entre 2007 y 2014, la Administración ha elevado su presupuesto un 10% frente al 16% registrado en la UE. España gasta menos que la media en pensiones, educación o sanidad. En cambio, se encuentra por encima del promedio en desempleo, actividades recreativas, cultura y religión, orden público y seguridad o en intereses de la deuda pública. Estas son las principales partidas presupuestarias del sector público en España y la Unión Europea:

  • Protección social

Eurostat divide la clasificación funcional del gasto en diez epígrafes y la protección social es el más relevante. Cuatro de cada diez euros que gastan los Estados miembros se destina a protección social, que incluye las pensiones o las prestaciones por desempleo. De media, la UE gasta el equivalente 19,9% del PIB a estas funciones frente al 17,7% que dedica la Administración española. Sin embargo, si sólo se incluye la partida destinada a desempleo, España fue en 2014 el tercer país que más recursos destinó. Ello tiene cierta lógica si se tiene en cuenta que también lidera, junto a Grecia, el ranking de paro. Curiosamente, el país que más dinero reservó para desempleo fue Dinamarca, cuya tasa de paro se sitúa por debajo del 6%. La partida que destina el Gobierno español a desempleo se reducirá cuando se actualicen los datos de Eurostat en la medida en que se está creando empleo y muchos de los parados ya han agotado su prestación. Casi dos millones de los parados registrados no cobra ninguna ayuda.

La Administración española destina menos dinero que la media europea a pensiones, educación o sanidad

En pensiones de vejez, España gastó en 2014 el equivalente al 9,2% del PIB frente el 10,3% de la UE o el 10,9% de la eurozona. Si bien el gasto social en España es inferior a la media, el ritmo de crecimiento es claramente superior. En 2014, España destinó a protección social 183.443 millones, un 32% más que en 2007. En el mismo período, el incremento en la media europea fue del 22,6%. La mayor esperanza de vida, unido a la baja natalidad, ha encendido las alarmas sobre la viabilidad del actual sistema de pensiones y ha abierto el debate sobre la búsqueda de fuentes alternativas a las cotizaciones para financiar el sistema.

  • Servicios públicos generales

Los servicios públicos generales son la segunda partida de gasto más importante en España. Incluyen el coste de los principales organismos del Estado como el Congreso, la Casa Real, el poder ejecutivo o las embajadas. Aunque su importancia deriva en que también se integran bajo este epígrafe los intereses de la deuda pública. El gasto en servicios generales alcanzó los 72.000 millones en 2014, un 35% más que antes de la crisis. Es el reflejo del incremento de la deuda pública, que actualmente roza el 100% del PIB. De cada 100 euros que gasta la Administración, ocho se destinan a pagar intereses. Afortunadamente, el coste de colocación de deuda se ha reducido a niveles históricamente bajos.

  • Sanidad

España destinó en 2014 algo más de 63.300 millones a sanidad, un 3,4% más que en 2007. En este mismo período, el gasto sanitario se incrementó casi un 20% de medida en la UE. España es el quinto país que menos ha incrementado esta partida. El gasto sanitario supone un 6,1% del PIB frente al 7,2% de la media. Dinamarca, Finlandia y Francia son los países que más recursos destinan a su sistema de salud.

  • Educación

España, Portugal, Grecia, Irlanda e Italia son los únicos países que han recortado en educación

En términos nominales, cinco países han recortado su gasto en educación desde el inicio de la crisis (España, Portugal, Grecia, Irlanda e Italia). La Administración española destinó a esta partida 42.298 millones, un 2,4% menos que en 2007. En relación con el PIB, el gasto en educación se ha mantenido estable en torno al 4%, por debajo de la media europea. Dinamarca, Suecia y Finlandia son los países con mayor gasto educativo. Si se tiene en cuenta el gasto público por estudiante, España acorta diferencias, aunque sigue por debajo de la media.

  • Asuntos económicos

La partida de asuntos económicos incluye el gasto del Estado en infraestructuras o en subvenciones para sectores como la agricultura o la pesca. En este ámbito es donde España ha aplicado los mayores recortes. La Administración pasó de gastar 55.955 millones en 2007 a 46.000 millones en 2016, un retroceso del 17,8%. Sólo Irlanda y Grecia, dos países rescatados, han aplicado ajustes mayores. Aun así, España destina hoy el 4,4% del PIB a actividades económicas, el mismo nivel que la eurozona y dos décimas por encima de la UE. Las inversiones en la red ferroviaria del AVE o la construcción de aeropuertos se incluyen en este epígrafe. Antes de la crisis, España era uno de los países de la UEque más gastaba en infraestructuras.

  •  Ocio, cultura y religión

España es el país de la UEque más ha recortado el gasto en ocio, cultura y religión. Actos como la conmemoración de la IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, los gastos de las televisiones públicas, los festejos regionales o las subvenciones a confesiones religiosas se incluyen bajo este epígrafe que, en 2014, alcanzó los 11.992 millones, un 29,2% menos que antes de la crisis. Aun así, España gasta en ocio, cultura y religión un 1,2% del PIB, una décima más que la media europea.

Grecia es el Estado de la UE que más dinero destina a defensa

  • Medio ambiente

La protección del medio ambiente es otra de las grandes partidas que han sufrido los ajustes presupuestarios. España destinó a esta función 8.701 millones, un 19% menos que en 2007. En cambio, en el mismo período, la UE gastó un 13,4% más en gestión de residuos, en reducir la contaminación y proteger el paisaje. España aporta menos que la media en estas funciones.

  • Orden público y seguridad

Entre 2007 y 2014, España gastó en policías, tribunales y prisiones un 4,6% más hasta los 21.000 millones. En el mismo período, la UE elevó el gasto en esta partida un 8,6%. Aun así, el presupuesto de España en orden público y seguridad supera a la media. Es junto a los servicios generales, el único epígrafe en el que se encuentra por encima del promedio de la Unión Europea. Dinamarca y Luxemburgo, son los países que menos recursos destinan a estas funciones.

  • Defensa

Grecia y Reino Unido son, por este orden los países que más gastan en defensa y superan el 2% del PIB. España ha recortado un 16% el gasto militar y dedica el equivalente al 0,9% del PIB, por debajo de la media.

  •  Servicios comunitarios

El gasto en urbanismo, el alumbrado público o el abastecimiento de agua se ha reducido un 47% desde 2007 en España. Es el reflejo del fin del boom inmobiliario.