Su entrada en vigor está prevista para el tercer trimestre del año

Cómo será el salto al euríbor ‘mejorado’ y cuál será su impacto en las hipotecas

La irrupción del nuevo euríbor se presenta justo en un momento en el que el tradicional euríbor a 12 meses se sitúa en niveles negativos.
La irrupción del nuevo euríbor se presenta justo en un momento en el que el tradicional euríbor a 12 meses se sitúa en niveles negativos.

El próximo índice al que estarán referenciadas la mayor parte de las hipotecas a tipo variable en España, y que sustituirá al euríbor actual previsiblemente en el tercer trimestre de este año, también se llamará euríbor (y no euríbor plus como se bautizó inicialmente) pero se calculará de otra manera. La diferencia radica en que no se basará en estimaciones del interés al que la banca está dispuesta a prestarse entre sí, sino en operaciones efectivamente realizadas en el mercado interbancario. Un cambio metodológico que pretende dotar al tipo hipotecario de más transparencia y fiabilidad, pudiendo evitar así manipulaciones como las llevadas a cabo por grandes entidades en 2009 y a raíz de las cuales se iniciaron los trabajos para crear un euríbor ‘mejorado’.

"Con esta referencia se busca una mayor transparencia y una mayor representatividad en los tipos de referencia para las operaciones hipotecarias. Será un reflejo más fiel de la situación real del mercado", asegura Victoria Torre, de Selfbank, que explica que ahora “el euríbor no tiene en cuenta los préstamos reales, sino las expectativas bancarias, siendo en este sentido más fácilmente manipulable”.

Las fórmulas de la banca para afrontar un euríbor en negativo

A la espera de que se implante definitivamente el nuevo sistema para calcular el euríbor, la banca sigue dándole vueltas a las posibles fórmulas que aplicaría en las hipotecas, especialmente en las vivas, en caso de que el euríbor en negativo llegase a absorber los diferenciales. Aunque en principio no se contempla este escenario, dado que el índice hipotecario tendría que profundicar su caída hasta niveles en torno al -0,20%, el sector financiero quiere estar preparado por si acaso. Así, a las cláusulas de tipos cero que varias entidades ya han empezado a incorporar en los nuevos contratos hipotecarios, y que impiden que el tipo de interés efectivo aplicado sea menor de cero en cualquier caso, para los préstamos ya constituidos se estudia la posibilidad de reducir la cuota mensual a pagar en la misma cuantía en la que se reduciría si se aplicara un interés negativo, pero deduciendo el importe del principal. Esto es, que el banco no pagaría intereses al cliente, sino que destinaría la parte negativa de los intereses a incrementar el principal a devolver mensualmente. De esta manero, se incrementaría la amortización.

El cambio de modelo del euríbor arrancará el próximo 4 de julio, que es la fecha que figura en el proyecto del EMMI (Instituto Europeo de Mercados Monetarios), organismo encargado de gestionar el renovado índice. Sin embargo, desde la patronal bancaria española sostienen que su definitiva entrada en vigor, que ya llega con dos años de retraso, podría demorarse de nuevo debido a que el nuevo sistema de cálculo estará en pruebas hasta finales de año, según aseguró ayer el propio ministro de Economía, Luis De Guindos.

Con todo, la irrupción del nuevo euríbor se presenta justo en un momento en el que el tradicional euríbor a 12 meses se sitúa en niveles negativos por primera vez en sus 17 años de historia. Tras cerrar febrero en el -0,008%, la media provisional de marzo se coloca en el -0,020%, y la previsión es que continúe bajando en los próximos meses. Es por eso que han surgido recelos sobre cómo se hará la permuta hacia el nuevo referente hipotecario y cómo afectará a las cuotas, precisamente cuando el clásico euríbor a 12 meses sigue dando alegrías a los hipotecados al haber caído incluso por debajo de la barrera del 0%.

Se estima que el salto al nuevo euríbor no se hará de un día para otro sino que será gradual. A juicio de Rodrígo García, analista de XTB, la transición se hará poco a poco de manera que “habrá un tiempo durante el cual convivan ambas modalidades”. La banca defiende que únicamente “cambia o mejora su base de cálculo, pero es el mismo índice”, y a la hora de ponerlo en marcha “lo importante es hacerlo bien y que sus efectos sean imperceptibles para el consumidor”.

El analista de XTB destaca que aunque es muy difícil saber qué valor dará el nuevo índice, “es de suponer que los cambios en la práctica serán mínimos”. De Guindos señaló ayer que según apuntan las primeras pruebas de cálculo daría un índice “incluso inferior” al actual.

Para la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) este nuevo modelo de cálculo "arroja aún muchos interrogantes" sobre su operativa. Así, demanda que se hagan públicos los resultados del nuevo euríbor durante los meses de pruebas, de julio a diciembre, y se calcule "el euríbor utilizando ambas metodologías, lo que permitiría comprobar si existen diferencias significativas entre ambos cálculos".