Los márgenes mejoran en el cuarto trimestre

Indra pierde 641 millones en 2015 por los saneamientos

Las provisiones no recurrentes ascienden a 718 millones

Las ventas caen un 3% por el impacto de Latinoamérica

Reduce la deuda neta un 16% entre octubre y diciembre hasta 700 millones

Logotipo de Indra.
Logotipo de Indra.

Indra registró unas pérdidas de 641 millones de euros en 2015 a causa de los saneamientos y provisiones no recurrentes, que ascendieron a 718 millones. En 2014, los números rojos rondaron los 92 millones.

La empresa contabilizó 371 millones de euros por provisiones, deterioros y sobrecostes de proyectos, 104 millones por el deterioro de fondos de comercio, 36 millones por optimización de recursos y 160 millones por la provisión del plan de ajuste de plantilla. Asimismo, los costes no recurrentes en Brasil ascendieron a 321 millones.

En términos globales, las ventas cayeron un 3% en términos reportados y un 2% en moneda local hasta 2.850 millones de euros, impactados por Latinoamérica y el negocio TI. De no incluirse el factor de estacionalidad en el negocio de elecciones, habrían permanecido estables en moneda local. En este sentido, Indra precisó que en el cuarto trimestre los ingresos bajaron un 6% en moneda local.

La empresa, no obstante, precisa que esta ralentización de las ventas se justifica en el cambio de modelo, que le ha llevado a apostar por contratos más basados en la rentabilidad que en el volumen.

La contratación bajó un 12% (un 11% en moneda local) hasta 2.651 millones de euros por la ralentización de la contratación en Brasil y los retrasos en zonas dependientes del petróleo y en las administraciones públicas.

En su hecho relevante remitido a la CNMV, Indra señala que los márgenes comenzaron a mejorar en el cuarto trimestre, debido en gran medida a la contribución positiva de los planes de eficiencia puestos en marcha. De esta forma, el margen de ebit recurrente se situó en el 6% entre octubre y diciembre, frente al 3,5% del tercer trimestre y el 5,7% del cuarto trimestre. El ebit total del ejercicio alcanzó los 45 millones de euros, con un margen del 1,6%.

Asimismo, el free cash flow del cuarto trimestre superó los 137 millones de euros por la mejora de la rentabilidad y la gestión activa del circulante. En el conjunto del ejercicio, dicha magnitud sería negativa en 50 millones de euros, si bien, si se excluyesen los costes de reestructuración de personal, habría sido positivo en 28 millones de euros.

La deuda neta se reduce en el trimestre un 16% hasta 700 millones de euros, frente a los 837 millones registrados a la conclusión de septiembre. El coste medio de la financiación se situó en el 4,2%, con una mejora de 0,3 puntos porcentuales con respecto al año anterior. De no incluirse los costes de reestructuración de plantilla, la deuda habría sido de 622 millones de euros, inferior a la de diciembre de 2014.