Roma eterna y alternativa

La capital italiana está llena de tesoros y escenarios de cine

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Bulliciosa, alegre, bohemia y romántica; ruidosa y a veces caótica, siempre monumental y épica. La Ciudad Eterna, la ciudad abierta, la de las vacaciones de película. Roma, la capital de Italia, es uno de los mayores paseos por la historia de la civilización occidental. Si la visita por primera vez le enamorará y probablemente querrá volver. Es muy posible que en cada visita descubra nuevos viejos sitios, edificios, leyendas en las que no había reparado en anteriores viajes, pero allí estaban desde hace siglos.

Emocionantes los recovecos de un pasado de tres milenios que comienza con una leyenda, la de Rómulo y Remo, amamantados por una loba; se engrandece con el poderoso Imperio Romano y aumenta su epopeya como capital espiritual del catolicismo.

Al llegar a la ciudad y empezar a callejear comprobará como ciertos dos tópicos: que los romanos son escandalosos y conducen como si llevaran un Ferrari. No es leyenda urbana tampoco que los romanos son coquetos –ellos y ellas–, aunque no tanto como los de Milán; seductores y simpáticos, más que los milaneses. Roma no tiene las dimensiones de París o Londres, ni siquiera las de Madrid, aunque las opaca a todas ellas en restos arqueológicos, monumentalidad y peso histórico. Esas distancias manejables se convierten en un aliado para desplazarse. Lo mejor es utilizar la red de autobuses y el metro. La línea A tiene paradas muy cerca de los principales monumentos del centro de la ciudad delimitado por la muralla aureliana. La línea B le llevará hasta el Coliseo y el Panteón, pero le recomendamos recorrer la ciudad a pie.

Roma es una ciudad cara y sus monumentos, también. Dependiendo del tiempo que vaya a estar en la ciudad, puede comprar un Roma Pass turístico y reservar online las entradas a los monumentos, evitará las colas.

Coliseo de Roma.
El Coliseo es el mayor símbolo de Roma y las colas para acceder a él enormes.

Estas son algunas de nuestras visitas imprescindibles.

EL COLISEO 
O Anfiteatro Flavio. Imponente y grandioso. Es el monumento más legendario y el anfiteatro más grande del mundo. Fue construido por orden del emperador Vespasiano sobre la casa de su predecesor, Nerón, para borrar cualquier vestigio del mismo. Allí se celebraban los duelos a muerte entre gladiadores o con animales salvajes y otros espectáculos para deleite de patricios y plebeyos.
Merece la pena contratar una visita guiada para contemplar las galerías, gradas, escalinatas, la arena y los subterráneos al descubierto, para hacerse una mejor idea de su significado histórico. Muy cerca está el Arco de Constantino, el mejor conservado de los tres que aún resisten el paso de los siglos en la ciudad.

EL FORO 
El Foro es el corazón de la antigua Roma y donde se encuentran las principales ruinas de la ciudad antigua. En el Foro se desarrollaba toda la vida de la ciudad, era el centro de reunión social, de la política, la justicia y el culto a los dioses. Hoy solo se podrá hacer una idea de su dimensión histórica si prepara muy bien la visita u opta por un recorrido guiado para entender el protagonismo de cada monumento, los templos, la Curia del Senado, la Tribuna de Oradores o la Casa de las Vestales.
Dese un paseo por la Vía Sacra, la calle principal de la antigua Roma que conducía al Coliseo desde la cima del monte Capitolio, una de las siete colinas que rodean la ciudad.


SAN PEDRO DEL VATICANO 
Es, junto con el Coliseo, el monumento que más turistas recibe. Tardó 160 años en construirse y se erige sobre la tumba del apóstol. Gigantesca y sobrecogedora, en su construcción trabajaron artistas de la talla de Maderno (fachada), Miguel Ángel (cúpula) y Bernini (la imponente plaza). La Basílica es el edificio religioso más importante del catolicismo. En ella, el Papa celebra las liturgias más importantes y en su interior acoge a la Santa Sede. Allí se ubican también los Museos Vaticanos, que albergan una de las mayores colecciones de arte del mundo, y la Capilla Sixtina, considerada la obra maestra de Miguel Ángel y uno de los lugares más visitados del planeta. Allí está también la famosa Piedad de Miguel Ángel –le sorprenderá su pequeño tamaño– y la tumba de San Pedro –visita restringida a 250 personas al día, tiene que reservar–. No se pierda la impresionante cúpula y disfrute de una de las mejores vistas de la ciudad.


PLAZAS Y FUENTES 
La capital italiana está llena de plazas y fuentes con las que se topará queriendo o no al pasear por la ciudad.

La Piazza del Campidoglio (Miguel Ángel), la del Poppolo, considerada la puerta de entrada a Roma; la más ambientada y barroca es Plaza Navona (Bernini) o la de España, con sus famosas escalinatas o el animado Campo dei Fiori, son las más populares.

Entre las fuentes, la más famosa es la monumental Fontana de Trevi. La tradición manda lanzarle una moneda para volver a la Ciudad Eterna. No se pierda una visita al Trastevere, el barrio bohemio de Roma con su trazado medieval y sus calles empedradas, sus peculiares tiendas, restaurantes de moda, tabernas tradicionales y locales modernos.

CATACUMBAS 
Tendrá que coger un autobús y desplazarse hasta la Vía Apia para acceder a estos cementerios subterráneos, en su mayoría cristianos. Cientos de kilómetros de galerías y tumbas. La visita siempre es guiada y una experiencia sobrecogedora. San Calixto, San Sebastián y Domitila están en la misma zona.

Información para el viajero

Vista de San Pedro el Vaticano desde el Tíber.
Vista de San Pedro el Vaticano desde el Tíber.

Todos los caminos, en avión o en barco, conducen a Roma. Tiene dos aeropuertos internacionales: Fiumicino, el más grande, y Ciampino, el preferido por las low cost. Hay vuelos directos desde muchas ciudades españolas. Desde Madrid, 145 euros con Vueling. La mayoría de los cruceros que surcan el Mediterráneo occidental hacen escala en Civitavecchia. Casi todos ellos ofrecen excursiones guiadas a la ciudad. También puede contratar el transporte o ir por su cuenta. Si elige esta opción, tome un autobús en el puerto hasta la estación y allí el tren hasta Termini, una hora. Preste atención al comprar el billete, tendrá que validarlo dos veces.
ñcomer, ver y dormir. Roma está llena de restaurantes de todo tipo y para todos los bolsillos. Las trattorias suelen ser pequeños restaurantes familiares. Descubra las recetas tradicionales y autóctonas –más que pizza o ensalada caprese–. En la ciudad proliferan terrazas para comer, tomar un tentempié, disfrutar del café y sus famosos helados; de las vistas y el paisaje. Para alojarse también hay muchas opciones. Le proponemos el cinco estrellas Lord Byron. Este hotel art déco, en lo alto de una colina, es una antigua y suntuosa villa con columnas de mármol de Carrara. Desde 139 euros habitación y noche en Secretescapes.es.

Semana Santa. Miles y miles de peregrinos de todo el mundo llegan a Roma en estas fechas para asistir a las numerosas misas que ofrece el Papa. Todos los eventos, la mayoría dentro de Ciudad del Vaticano, son gratuitos, pero necesitará entrada para acceder. Lo mejor es reservar online. Uno de los actos más emocionantes es la procesión del Vía Crucis que se celebra al caer la noche del Viernes Santo, guiada por el Sumo Pontífice y que parte del interior del Coliseo hasta el monte Palatino, una de las siete colinas de la ciudad y origen de la capital italiana.