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Venezuela y sus tardías reformas

El torpe Gobierno de Venezuela intenta desesperadamente mantener unidas la nación andina y su maltrecha economía. Presiona para que se congele la producción de petróleo junto con Arabia Saudí, Rusia y Catar, con la esperanza de incrementar los ingresos que recibe gracias al crudo y ha nombrado a un nuevo zar de la economía. Pero como dijo una vez el fundador del país Simón Bolívar sobre sus esfuerzos revolucionarios, Venezuela está arando en el mar.

El Fondo Monetario Internacional cree que la inflación venezolana se elevará por encima de un 700% este año. La moneda, el bolívar, se ha debilitado por debajo de los 1.000 cada dólar en el mercado negro a principios de este mes, cayendo un 81% en un año. El tipo oficial, para alimentos y medicinas, es de 6,3 bolívares por dólar. La tasa de homicidios el año pasado fue una de las más elevadas del mundo en 58 por cada 100.000 habitantes, según el Gobierno. Las largas colas de 2014 para conseguir productos básicos se han convertido en habituales.

El presidente Nicolás Maduro, sucesor del fallecido Hugo Chávez a la cabeza del Gobierno socialista del país, anunció el lunes que reemplazaría a Luis Salas –un pensador económico radical que parecía dudar de la realidad de la inflación– por Miguel Pérez –un líder empresarial más moderado que ha buscado el diálogo con el sector privado–. Eso puede indicar la llegada de medidas económicas muy esperadas, como la reducción de las subvenciones a la gasolina y la combinación de algunos de los varios tipos de cambio estatales para reflejar mejor el verdadero valor del bolívar.

Sin embargo, un pacto entre el gobierno y la oposición, que se hizo el año pasado con el control de la Asamblea Nacional unicameral podría evitar una quiebra desordenada de la economía, que el FMI calcula que caerá un 8% este año. Aún podría haber un milagro que fusionara responsabilidad civil, cambios en política económica y un aumento de los precios del petróleo. Pero dado que el precio de los CDS del país a cinco y 10 años indica una probabilidad de impago cercana al 100%, parece una posibilidad muy remota.