Programa para mejorar la seguridad del suministro

La CE pide el derecho de veto sobre los acuerdos para importar gas

Instalaciones de un gasoducto
Instalaciones de un gasoducto

La Comisión Europea tiene previsto aprobar hoy un programa legislativo para mejorar la seguridad del suministro energético en el que se incluye el derecho de Bruselas a vetar los acuerdos que los socios de la UE firmen con países terceros.

El organismo comunitario, según la propuesta, revisará por adelantado no solo los acuerdos intergubernamentales, sino también todo tipo de compromiso político o memorándum de entendimiento que se alcance en materia de suministro energético.

El departamento de Energía de la CE, dirigido por el comisario Miguel Arias Cañete, quiere evitar así que se incluyan en los acuerdos cláusulas que parcelan o dañan al mercado interior europeo.

Bruselas, sobre todo, tiene en el punto de mira a Rusia, que a menudo impone condiciones que limitan o impiden la reexportación dentro de Europa de su gas. Pero el derecho de veto, si llega a aprobarse, afectará a todos los acuerdos, incluidos los que España firme con países como Argelia.

El plan de Cañete también incorpora un proyecto de reglamento que permitirá a todas las capitales europeas solicitar a cualquier empresa del continente información sobre los contratos de suministro energético de más de un año de duración.

En caso de emergencia, el nuevo reglamento también impondrá obligaciones de solidaridad de unos países con otros. La prioridad, según la propuesta, será garantizar en el país afectado el suministro de los hogares y los servicios esenciales (como sanidad) aunque sea a costa de los clientes industriales en un país vecino.

Para facilitar esa ayuda, la CE quiere aumentar la interconexión de los mercados e imponer la obligación de que los gasoductos puedan fluir en ambos sentidos, aunque algunos operadores se resistan por razones comerciales.