El negocio de estas dos actividades representa ya el 16,42% del PIB español

El negocio de cesión y anticipo de cobros crece tras la crisis un 5,6 %

El “factoring” nacional alcanzó los 42.328 millones de euros, el 3,37 % más

El “confirming” alcanzó los 56.470 millones de euros en 2015, lo que supone un incremento del 6,92 %.

El negocio de cesión y anticipo de cobros crece tras la crisis un 5,6 %

El negocio de cesión y anticipo de cobros parece haberse sobrespuesto a la crisis económica tras dos años de continuas caídas. La actividad de las entidades de factoring creció un 5,6% en 2015, hasta los 115.220 millones de euros gracias a la mejora en la evolución de la economía española, la maduración de este negocio entre las pymes y el apoyo por parte de las entidades financieras y de crédito. Así lo ha explicado hoy el vicepresidente de la Asociación Española de Factoring (AEF), Carlos García Casas, quien ha señalado que este negocio supone actualmente dos tercios del volumen total de operaciones financiadas a corto plazo.

Del total de cesiones de facturas, el factoring –que permite a las empresas que conceden un aplazamiento de sus pagos a sus clientes obtener el importe por anticipado para pagar a sus proveedores– creció un 4,52%, hasta los 58.750 millones. De estos, 42.328 millones (+3,37%) fueron de factoring nacional, mientras que los 16.422 millones restantes (+7,6%) provenieron del internacional. Según ha explicado la AEF, dentro del negocio nacional, el factoring con recurso (no cubre el riesgo de insolvencia) se elevó un 18,98%, hasta los 12.991 millones, frente al factoring sin recurso (cubre el riesgo de insolvencia), que cayó un 1,12% debido a la Normativa Eurostat, que hace que las entidades sean más reacias a utilizar esta modalidad, dado que tienen que reclasificar la deuda.

Por su parte, el confirming –gestiona los pagos de las empresas y traslada a sus proveedores la facilidad de cobrar por anticipado sin consumir riesgo bancario– se incrementó un 6,92%, hasta los 56.470 millones.

“Las cifras obtenidas en este periodo apuntan a una clara recuperación de nuestra actividad”, ha señalado García Casas. No obstante, los datos de inversión viva –operaciones en curso independientemente de su fecha de inicio– crecieron un 3,15%, a un menor ritmo que el año pasado. Esto, según el vicepresidente de la AEF, se debió a una mejora en los plazos de cobro, ya que “la rotación media de la cartera ha mejorado en dos días aproximadamente”.

Según las previsiones de la AEF, el negocio de las cesiones de crédito, que ha representado en 2015 el 16,36% del PIB, volverá a crecer este año en torno al 2% o 3%, en línea con las estimaciones de crecimiento de la economía española. Aunque García Casas se ha mostrado optimista respecto a la actividad de este negocio en los próximos meses, también señaló que todavía “queda mucho por hacer”.

Entre los retos que el factoring deberá afrontar en el futuro, el vicepresidente de la AEFdestacó la era digital y su penetración en la pequeña y mediana empresa. En este sentido, abogó por la desaparición de las facturas en papel en detrimento de las digitales, además de abrirse hacia la multicanalidad para relacionarse con los clientes de una manera “más masiva”. Del mismo modo, García Casas aclaró que el otro gran reto será “bajar estos productos a las pymes” y ayudar a que estas utilicen este producto. “No hay mucha más capacidad en los grandes pagadores. Por eso el negocio tiene que bajar hasta las pequeñas y medianas empresas”, apuntó.