El cambio político de Colau y Carmena no afecta la inversión

Los inversores eligen a Barcelona y Madrid como los mejores destinos hoteleros

El capital internacional percibe a las dos ciudades españolas como las más atractivas para desembarcar en el sector hotelero. Solo Londres las supera, según un informe de Deloitte

Hotel Ritz de Madrid
Hotel Ritz de Madrid

Tras Londres, las ciudades españolas de Madrid y Barcelona son las más atractivas para la inversión hotelera en Europa en 2016, según los resultados de la encuesta European Hotel Investment Survey, realizada por la consultora Deloitte a inversores, propietarios, operadores y entidades de crédito del sector.

Las dos ciudades españolas comparten el segundo puesto, con un 27% de los votos, tras la capital británica, que está clasificada como destino número uno de inversión para 2016 por casi un tercio (31%) de los encuestados. El cuarto puesto lo ocupa Amsterdam, con un 26%, mientras que París cae a la quinta posición.

Respecto a la procedencia de esas inversiones, la mitad de los consultados ven como principal fuente para Europa en los próximos 12 meses a China (51%) y América del Norte (49%), en gran parte impulsadas por la debilidad del euro, una rentabilidad atractiva, tasas de interés favorables y la recuperación económica. “La inversión en Europa continúa a ritmo constante, con el Reino Unido a la cabeza en términos de volumen, y el capital privado sigue siendo muy activo, pero la atención ahora parece estar centrada en Europa meridional, especialmente en España”, asegura Nick Van Marken, responsable mundial de hoteles de Deloitte. “El mercado europeo de resorts está viendo una actividad de inversión considerable, con España y Portugal liderando el crecimiento”, añade.

Un panorama que podría cambiar en 2017

Más de la mitad de los inversores (54%) perciben a la deflación como una de las amenzas claras para las transacciones en el sector hotelero, además del lento crecimiento económico en el continente. También un 34% de los consultados considera a la desaceleración de la economía china como una preocupación para captar posibles inversiones.

Por lo que respecta a los retos para la inversión en Europa, un 61% de los encuestados considera que el principal desafío serán los márgenes de rentabilidad, y un 49% la posible falta de proyectos de inversión.

El estudio también indica que más de la mitad de los encuestados (54%) cree que la industria hotelera europea se encuentra a menos de 18 meses de alcanzar el máximo del ciclo de inversión actual, lo que podría indicar un panorama cambiante de inversión para 2017 y en adelante.

En el caso de España, Jordi Schoenenberger, socio director de viajes, hospitality y ocio de Deloitte, indica que el pasado año fue un excelente ejercicio. “La inversión en 2015 ha superado los 2.000 millones de euros, con un crecimiento del 47% respecto a 2014”.

Riesgo, la inestabilidad política

A pesar del optimismo, los datos de la encuesta también destacan varios riesgos a los que se enfrenta la industria en 2016. Más de la mitad (54%) identifica la inestabilidad geopolítica en algunas zonas de Europa como un riesgo clave. Respecto a Madrid y Barcelona, en los últimos meses, el capital extranjero ha puesto el foco en los nuevos equipos municipales surgidos de las elecciones.

En la capital catalana, la alcaldesa Ada Colau (Barcelona en Comú) propuso una moratoria hotelera, que afectó en principio a 35 establecimientos previstos, aunque en los últimos meses se han ido negociando algunas nuevas licencias. El que sí sufrió esta decisión de controlar el crecimiento de las plazas hoteleras fue el fondo KKH, que decidió en octubre cambiar el uso de un futuro hotel de cinco estrellas en la antigua torre de Deutsche Bank por un proyecto de viviendas de lujo.

En el caso de Madrid, el mayor contratiempo se ha producido en el Edificio España, que el grupo chino Wanda compró en 2014 al Santander por 265 millones y sobre el que no ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Manuela Carmena (Ahora Madrid) para rehabilitar el emblemático rascacielos.

Deloitte avanza que los grandes protagonistas como compradores fueron las socimi (sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria) con cerca del 60% de la inversión. Es el caso de Hispania –participada por el fondo del inversor George Soros–, especialmente activa en las transacciones de establecimientos gracias a su acuerdo con Barceló a través de la socimi Bay. También la cotizada Merlin se quedó con la cartera hotelera tras comprar Testa a Sacyr.

La otra vía de entrada de capital a España a través de fondos internaciones y operadores hoteleros, con cerca del 32% de los recursos El mejor ejemplo del pasado año fue el Ritz de Madrid, donde la familia saudí Olayan se acompañó del grupo Mandarin. También el fondo soberano de Omán compró el Hilton de Barcelona. Una tendencia que no parece que vaya a concluir. Algunas de las más lujosas enseñas hoteleras sin presencia en estas dos urbes buscan oportunidades para instalarse.

“Barcelona y Madrid son atractivas por tratarse de ciudad de alto nivel en cuanto a visitantes de ocio y negocio. Madrid específicamente por tener elevado potencial en recuperación de precios y en proyectos en segmento premium y Barcelona por su buen resultado sostenido en los últimos años”, afirma Schoenenberger. En general, las grandes “ciudades son y serán cada vez en mayor medida el gran polo de atracción de visitantes en el mundo”, añade.