Se abrirá un huerto urbano de 33.000 metros cuadrados

El Distrito Castellana Norte renuncia a construir un centro comercial

El plan urbanístico de la operación Chamartín en Madrid no prevé ninguna gran superficie en los 3,2 millones de metros cuadrados. Sin embargo, apostará por el comercio de proximidad y por un mercado tradicional y 'gourmet'

Recreación del área de negocios del plan de desarrollo del Distrito Castellana Norte.
Recreación del área de negocios del plan de desarrollo del Distrito Castellana Norte.

El plan urbanístico de la operación Chamartín en Madrid no prevé ningún centro comercial ni gran superficie en los 3,2 millones de metros cuadrados del desarrollo. Sin embargo, apostará por el comercio de proximidad y por un mercado tradicional, además de un gran huerto urbano. Esta promoción está sin aprobar y en revisión por el Ayuntamiento de Madrid.

A diferencia de otros planes urbanísticos donde los centros comerciales pivotan como un pilar básico en el modelo de desarrollo, los promotores de la conocida como operación Chamartín han renunciado a una gran superficie en el plan urbanístico presentado al Ayuntamiento de Madrid. A cambio, apuestan por el comercio de proximidad, un mercado y construirán el que consideran el huerto urbano más grande de Europa.

El plan que pretende urbanizar la prolongación de la Castellana por el norte, pendiente desde los años noventa, fue finiquitado por la empresa Distrito Castellana Norte y tuvo la luz verde de los técnicos municipales el pasado mayo. Pero la anterior junta de Gobierno de Ana Botella (PP) declinó aprobarlo en el último minuto de la legislatura.

Corresponde ahora al área de urbanismo de la alcaldesa Manuela Carmena (Ahora Madrid) llevarlo al pleno. Pero antes, el nuevo equipo quiere revisarlo y hacer las modificaciones que crea convenientes. La principal pega actual es el gran volumen de edificación, que prevé la construcción de 17.000 viviendas hasta el año 2020. A cambio, la empresa (controlada en un 72% por BBVA y el resto por Grupo San José) deberá hacer frente a infraestructuras, con una inversión total de 6.000 millones de euros.

En ese plan presentado en mayo, elaborado por la firma Rogers Stirk Harbour, junto a la ingeniería Arup, se propone un modelo de comercio de proximidad. En vez de un gran centro comercial, como por ejemplo existe en el vecino San Chinarro, donde se ubica un Hipercor.

Está previsto que la superficie destinada en ese área a zonas comerciales ocupe el 5,36% del suelo total. En barrios colindantes como Las Tablas es del 4,06%, en Tres Olivos un 7,27% o en San Chinarro un 1,59% (excluyendo El Corte Inglés), según cifras de la consultora Knight Frank. La media de las áreas cercanas se sitúa en el 4,04%.

Dentro de la operación, es en el área sur donde su ubicará una mayor polarización de comercios , cercana a la Estación de Chamartín (un 6% del total), en el distrito de negocios (6%) y en la prolongación del Paseo de la Castellana (8%).

El nuevo mercado se ubicará en la zona de negocios, prácticamente en el medio de esa prolongación. Conectará con recorridos peatonales entre Chamartín y el actual barrio de Fuencarral. Allí se promoverá el comercio tradicional, junto a otros locales más gourmet, a semejanza del Mercado de San Antón o el de San Miguel en la capital. Además, están planificadas zonas comerciales dentro de algunos de los edificios de oficinas.

Además, el plan con el que cuentan ya los técnicos municipales contempla un gran huerto urbano, de 33.232 m2. En las zonas adyacentes ya existen 12 de este tipo de pequeños cultivos de autoabastecimiento para los vecinos. Pero esas nuevas hectáreas proyectadas incluirán 800 parcelas que podrán ser atendidas por alrededor de 1.600 ciudadanos. Este área estará pegada al actual PAU de Las Tablas. Madrid se sumaría así a esta tendencia de otras ciudades como Berlín, que dispone del Prinzessinnengarten (6.000 m2) o de Nueva York, con el Brooklyn Grange Farm (10.000 m2).