El mejor jugador del mundo en 2015

Messi, un líder silencioso que colecciona balones de oro

Lionel Messi se hace con la máxima distinción individual del mundo del fútbol por quinta vez

Leo Messi, con el Balón de Oro que le distingue como mejor jugador del mundo en 2015
Leo Messi, con el Balón de Oro que le distingue como mejor jugador del mundo en 2015 FIFA via Getty Images

Las apuestas y los títulos logrados en 2015 le daban como favorito, y los pronósticos no han hecho otra cosa que cumplirse. El jugador del FCBarcelona y de la selección argentina, Lionel Messi, se ha hecho con el título del Balón de Oro que entrega la FIFA, y que le distingue como mejor jugador del mundo en 2015, algo que no sucedía desde 2013. Es la quinta vez que logra esta distinción, la mayor que puede recibir un futbolista profesional a título individual.

Vestido con un clásico esmoquin de Armani, alejado del estilo atrevido de los últimos años con los modelos de Dolce &Gabbana, el argentino ha afirmado que esos cinco balones de oro “son mucho más de lo que imaginaba cuando era niño”, y agradeció al fútbol “todo lo que me ha hecho vivir, en lo bueno como en lo malo”.

Un reconocimiento individual que se suma a un palmarés en el que se cuentan hasta siete títulos de la Liga española o cuatro Ligas de Campeones. Messi es el símbolo de la mejor década de la historia del Barcelona, alguien con una forma muy particular de ejercer un liderazgo que él no tiene intención de perseguir. “El liderazgo abarca tres áreas: la dirección, la motivación, y el desarrollo. Messi se ubicaría en el segundo de ellos. Cuando el equipo no juega bien, es motivador para los demás saber que él puede solucionar un partido con una jugada. Los que tiene alrededor le miran en los momentos de dificultad, y eso no es fácil de conseguir”, afirma Juan Carlos Pastor, experto en liderazgo del IE Business School.

Para muchos, Messi se disputa con Maradona el ser recordado como el mejor futbolista de todos los tiempos. Pastor también los compara, pero en otro ámbito:“Maradona era un todo en uno: tenía dirección, motivación y desarrollo, con esa personalidad tan fuerte. AMessi le basta con el aspecto motivacional”.

Y es que, quienes han compartido equipo con Messi coinciden al confirmar que, bajo la figura de uno de los mejores futbolistas de la historia se esconde una personalidad introvertida, que no dice una palabra más alta que otra en el vestuario. Su papel en la caseta está lejos de la autoridad y la responsabilidad que asume en el césped:“Hay casos en los que podemos hablar de un liderazgo compartido, y Messi se encarga de ejercerlo en el campo, donde los demás le dan esa responsabilidad y le tienen como inspiración”, explica Pastor.

Caso excepcional

Y no solo entre sus compañeros. Tanto su entrenador como su presidente se han encargado en distintas ocasiones de señalar el papel de Messi como gran referente del Barcelona, pese a que, por ejemplo, aún no ha sido primer capitán del equipo en sus diez años en el club. “Nuestro líder es Leo Messi, y a partir de ahí todos tienen que ayudar”, afirmaba en octubre Luis Enrique. “Messi ejerce el liderazgo de la plantilla, y queremos que lo siga haciendo”, ha aseverado también su presidente, Josep María Bartomeu. “Es una presión que en un caso normal no sería una buena estrategia, viniendo de dos superiores. Pero hablamos de alguien excepcional, como lo era, por ejemplo, Steve Jobs. Gente que hace cosas fuera de lo normal y a quienes es difícil aplicar las normas que son atribuibles para los demás”.

Messi, el cuarto deportista mejor pagado del mundo según la revista Forbes, vuelve a brillar en el césped, aunque fuera de los campos aún debe resolver la acusación por fraude fiscal de 4,1 millones de euros efectuada por Hacienda, quien pide para él 22 meses de cárcel. El futbolista deberá sentarse en el banquillo en un juicio en el que también está acusado su padre, Jorge Messi. Aunque hasta entonces, puede volver a disfrutar de ser el número uno del fútbol.

Luis Enrique, de un despido inminente a mejor entrenador del mundo en un año

Luis Enrique, durante un partido del FC Barcelona
Luis Enrique, durante un partido del FC Barcelona

El siete de enero de 2015, el presidente del FCBarcelona, Josep María Bartomeu, comparecía en rueda de prensa en el Camp Nou para confirmar en el cargo a su entrenador, Luis Enrique. Tres días antes, el equipo había perdido por 1-0 contra la Real Sociedad, en un encuentro marcado por las suplencias de Messi y Neymar. Las dudas sobre el juego que desplegaban los de Luis Enrique eran constantes, y aquel partido puso en evidencia una ruptura total entre la estrella argentina y el entrenador. La comparecencia de Bartomeu fue interpretada entonces como la última oportunidad para el proyecto del técnico asturiano.

En la gala de hoy, celebrada un año y tres días después de aquel episodio, la FIFA ha premiado a Luis Enrique como mejor entrenador del mundo en el año 2015. El técnico, que no acudió al evento, llevó a su equipo a ganar todos los títulos posibles, salvo la supercopa de España. Algo que ni el más optimista, presagiaba en enero del año pasado. Los capitanes tuvieron que mediar entre Luis Enrique y Messi, para que dejaran de lado sus diferencias por el bien común del grupo. Messi volvió a su mejor nivel, y Luis Enrique apostó por una alineación estable y un trío inamovible:Messi, Neymar y Suárez. El resto, ya es historia.