Datos hasta noviembre

España compra más barriles de petróleo que nunca

Nigeria y México se convierten en los mayores vendedores de crudo

Un hombre observa un pozo de extracción de crudo en el rio Niger (Nigeria).
Un hombre observa un pozo de extracción de crudo en el rio Niger (Nigeria).

Desde que el PIB tocó suelo en 2012, el Ejecutivo gobernado por el PP siempre se ha fijado en las importaciones de petróleo como un indicador que revela con exactitud la mejor o peor salud de la economía española. Las compras de crudo al exterior han mostrado una tendencia errática hasta el pasado ejercicio, en el que las importaciones se dispararon como consecuencia de dos factores: el abaratamiento del barril de Brent, de referencia en Europa, y la aceleración del crecimiento.

Petroleo Brent 71,730 0,154%

Entre enero y noviembre, tal y como reveló ayer la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), las compras de petróleo se elevaron hasta los 59,1 millones de toneladas, lo que supone el nivel más alto de la serie histórica iniciada en 1996. En esa mayor demanda ha jugado un papel decisivo la rebaja del precio del crudo. El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizó entre enero y noviembre de 2014 a una media de 76 euros, mientras que en el mismo período de 2015, el precio ha caído hasta 49 euros. Un descenso de 27 euros por barril que ha supuesto una inyección cercana a los 13.000 millones de euros para la economía española, según los cálculos realizados por este periódico.

Un análisis de la serie histórica muestra que el precio medio del Brent medido en euros (elimina las distorsiones provocadas por la paridad entre la moneda única y el dólar, divisa en la que se comercializa el petróleo) ya estuvo más bajo en 2009. En concreto, el precio medio se situó en 44 euros, lo que no sirvió para ejercer de estímulo a la demanda de crudo, que cayó a finales de ese ejercicio. La clave para explicar esta aparente contradicción es el crecimiento económico. En 2009, el PIB retrocedió un 3,6% anual, la mayor caída de la serie histórica reciente, y ese desplome económico impidió aprovecharse de un precio tan bajo del petróleo. Todo lo contrario que lo sucedido el pasado ejercicio, en el que el crecimiento habría cerrado en el 3,2%, el avance más importante de la economía desde 2007. Y ese impulso ha sido determinante para que las importaciones de petróleo crecieron un 10% entre enero y noviembre y se situaran en máximos de la serie histórica.

El desglose por países vendedores también refleja la profunda transformación que ha sufrido la clasificación en los cuatro últimos años. En 2011, las compras a países de oriente medio llegaron al 40% del total y el pasado ejercicio no llegan al 15%. La cuota perdida por Arabia Saudí, Irán o Irak la han recuperado los países africanos y americanos. El primer proveedor de crudo es Nigeria, con un 16,5% del total, seguido por México, con un 14,02%. Entre ambos suman casi una tercera parte del petróleo que consume España, cuando en 2011 apenas superaban el 25%. Los crudos que proceden de ambos países son más pesados, más complejos de tratar y por lo tanto más baratos que los que se extraen de Oriente Medio o Europa.