Los analistas estiman que solo subirá levemente su morosidad

La crisis de Abengoa será “manejable” para la banca

Los analistas critican una política de riesgos demasiado laxa

Se descarta que haya bancos que tengan que ampliar capital para asumir pérdidas

Planta de energía solar de Abengoa, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla).
Planta de energía solar de Abengoa, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla).

En los cinco últimos años el sector bancario español se ha convertido en un gran especialista en quiebras empresariales. A su pesar. El alto nivel de endeudamiento ha conducido a muchas empresas a solicitar el concurso de acreedores, convirtiendo en muchos casos a los bancos en accionistas que deben decidir qué hacer con la entidad.

En el caso de Abengoa, que ayer solicitó formalmente el preconcurso de acreedores, también el alto apalancamiento es el problema más señalado como desencadenante de la crisis de la ingeniería sevillana.

Una decena de bancos españoles y buen puñado de entidades internacionales están directamente implicados en el devenir de Abengoa, ya que debe más de 4.300 millones de euros al sector, de acuerdo con una entidad implicada.

Detrás de las grandes cifras del dinero que el grupo andaluz debe al sector financiero aún existen muchas duda, que impiden delimitar exactamente el impacto que tendría una quiebra definitiva en el balance de las distintas entidades.

“Llevamos más de un año preguntando a cada banco qué exposición directa tiene en Abengoa, pero nadie quiere revelar sus cartas”, explica un analista especializado en el sector financiero europeo. “Están apareciendo cifras muy diversas, pero es muy difícil hacerse una idea clara, puesto que hay deuda con garantía y sin ella, deuda de filiales, deuda circulante que está ligada a determinadas líneas de financiación. Sumar todo no tiene mucho sentido”.

  • Provisiones

Así pues, ni está claro el reparto del pasivo de Abengoa, ni la tipología de la deuda, ni mucho menos el nivel de provisiones. “Es muy probable que se haya provisionado muy pocos de los créditos”, explica el experto. “Si hasta hace nada han estado refinanciado al grupo, a pesar de los graves problemas que presentaba, difícilmente podemos pensar que se dedicaran a provisionar su deuda”.

En cualquier caso, las pérdidas potenciales que los bancos españoles pudieran sufrir por el caso Abengoa “serían manejables desde una perspectiva del capital”, apunta en una nota para inversores la firma de inversión británica KBW.

La primera reacción del Mercado cargó hacia las acciones bancarias. Cuando el miércoles se conoció la intención del grupo de presentar un preconcurso de acreedores, los títulos de Santander –señalado como el mayor acreedor del grupo, con una deuda en balance de 1.500 millones de euros– cayeron un 2%. Banco Sabadell cedió un 2%, CaixaBank un 2,24% y Popular un 2,51%. Sin embargo, durante la jornada bursátil de ayer la mayoría recuperó buena parte del terreno perdido en el día anterior.

Los expertos del banco de inversión N+1 apuntan en una nota para clientes que banco Santander podría ver incrementado su tasa de morosidad en tan solo 30 puntos básicos. A septiembre, tenía un nivel del 10,7%.

Una de las bazas que valoran los analistas es que la banca tiene una importante capacidad para manejar los tiempos de este concurso. De acuerdo con fuentes de mercado, el concurso definitivo de acreedores no se presentaría ante los juzgados antes de marzo de 2016. De acuerdo con la normativa sobre provisiones de empresas en concurso, la banca tendría un año para empezar a contabilizar como pérdidas los préstamos concedidos a Abengoa, lo que le permitiría tener hasta el primer trimestre de 2017 para manejar la situación.

Todos los analistas consultados consideran que Abengoa no es en absoluto un problema prioritario para el sector bancario. El gran desafío que debe afrontar la industria es la caída de márgenes financieros que consiguen al dar préstamos, debido a los bajos tipos de interés impuestos por los bancos centrales.

“La rentabilidad de los bancos ha caído mucho, y eso es lo que debe preocupar a los accionistas. Además, las últimas pruebas de resistencia llevadas a cabo por la Autoridad Bancaria Europea [EBA, en sus siglas en inglés], han vuelto a demostrar que la banca española tiene un déficit de capital”, apunta un analista. “Sin embargo, las potenciales pérdidas que puedan surgir del caso Abengoa no requerirán en ningún caso que la banca tenga que realizar una ampliación de capital”.

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