Piden un Gobierno "en el marco legal" tras los comicios

Máxima preocupación entre los empresarios catalanes ante el 27S

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, con el presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, en un acto celebrado en junio.
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, con el presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, en un acto celebrado en junio.

La patronal catalana Fomento del Trabajo por fin ha hablado públicamente sobre lo que denominó un eventual “proceso secesionista” de cara a las próximas elecciones al Parlamento de Cataluña, y fue muy dura con la situación que consideran “de una dimensión política y extraordinaria excepcional”.

Los empresarios catalanes (que han incorporado estas consideraciones a un documento de propuestas económicas para que sean adoptadas por los partidos en sus programas electorales para el 27S) arremetieron ante “el hecho de que diversas candidaturas consideran que se trata de un proceso secesionista, circunstancia que genera tensión y máxima preocupación desde la perspectiva empresarial”. “Es obvia la incertidumbre empresarial ante este debate político, que pone en cuestión la pertenencia a la Unión Europea y a la Zona Euro con todas las consecuencias que tiene para el sistema financiero catalán, entre otros”, advierte el documento de la sucursal catalana de la gran patronal española CEOE.

La organización empresarial insiste en que estos comicios no se celebran para dilucidar la independencia catalana sino que recuerda que “se trata de unas elecciones autonómicas al parlamento catalán para constituir la nueva cámara autonómica y formar el próximo Gobierno de la Generalitat”. Dicho esto, son tajantes al pedir que el próximo Ejecutivo “tendrá la responsabilidad de gobernar para todos los ciudadanos y, por tanto, deberá crear y mantener las mejores políticas económicas, sociales y culturales que garanticen el progreso y bienestar de todos los ciudadanos”.

Para Fomento, y más allá de consideraciones políticas, el próximo Gobierno de la Generalitat “se ha de formar dentro del marco legal, en un entorno de seguridad jurídica de libertades, derechos y obligaciones y con la estabilidad necesaria para hacer posible alcanzar los principales objetivos del país”.

Hasta ahora, no había habido un claro posicionamiento de los empresarios catalanes ante la escalada independentista. Al menos, no tan rotundo como el de ayer y, sobre todo, nunca tan crítico con los que tienen aspiraciones secesionistas. Una de las pocas referencias recientes de este colectivo al proceso independentista las hizo hace unos días el presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, limitándose a decir que si ganaban los separatistas el proceso podría durar “entre 18 meses y 18 años” y, en cualquier caso, consideró que no afectaría a la economía al día siguiente.

De hecho, tampoco la cúpula empresarial española, de CEOE, liderada por el expresidente de Fomento del Trabajo, Juan Rosell, ha sido tan crítica de forma oficial y por escrito. Es más, uno de los principales reproches internos que se viene haciendo a Rosell desde el empresariado español en general es la tibieza con la que ha afrontado dicha situación como líder de la principal organización nacional de empresarios.

Bien es cierto, que ante las insistentes demandas de un posicionamiento claro a Rosell (sobre todo ante la celebración de la consulta en 2014) este llegó a decir que una Cataluña independiente sería “un destrozo humano y económico” y lamentó que en este asunto “solo se oye a los que más gritan”, en referencia a los separatistas.

En el texto de ocho páginas, que ha sido remitido a las partidos políticos, los empresarios recuerdan que el Gobierno catalán “es un motor económico de primera magnitud con capacidad para condicionar el transcurso de la economía y de la actividad empresarial” y ve necesario que éste garantice la “correcta gobernabilidad de todo el sector público catalán que depende de la Generalitat”. Y reclaman “políticas públicas prudentes.

Empresarios por el derecho a decidir

Pero la división de la sociedad catalana ante este proceso se reprodujo ayer en la clase empresarial. Así, tras el pronunciamiento de Fomento, otro colectivo formado por 17 patronales y entidades empresariales catalanas, junto a las 13 cámaras de comercio regionales, se mostraron partidarias del derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña. Y anunciaron que respaldarán públicamente esta postura durante un acto público que se celebrará en La Pedrera de Barcelona el próximo jueves, en plena precampaña del 27S. A este acto asistirán representantes de estas entidades, muchos de ellos firmantes del llamado Manifest del Far, un documento presentado en mayo de 2014 que daba apoyo al proceso soberanista en Cataluña.

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