El plan de ayuda a las regiones, en cifras

El pago de la deuda absorbe el 60% del rescate autonómico

12.641 millones servirán para pagar vencimientos, sobre todo de Cataluña y Valencia.

Ayuda a las autonomías en cifras Ampliar foto

El Ejecutivo está dispuesto a aplicar con las comunidades autónomas la política del palo y de la zanahoria. Después de aportar 46.000 millones de euros en el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) en 2013 y 2014 a aquellas comunidades que necesitaban dinero para el pago de los vencimientos de deuda, la financiación del déficit y el abono de la deuda a proveedores, este año ya ha transferido 21.426 millones para el rescate de las comunidades autónomas. La contraprestación que va a exigir es que las comunidades se ajusten al objetivo de déficit marcado para este año (0,7%), algo poco probable, y a los techos de deuda marcados en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, celebrado en julio.

Un análisis detallado de las cifras de los fondos aportados por el Estado refleja que el verdadero causante del rescate a las autonomías es la borrachera de deuda que sufrieron algunas regiones en el inicio y el transcurso de la crisis y de la que todavía no se han recuperado. De los 21.426 millones que ha aportado el Estado al rescate autonómico entre marzo y julio de este año, 12.641 millones (un 60% del total) se destinan a los vencimientos de deuda. Y en este apartado sobresalen Cataluña y la Comunidad Valenciana, las dos comunidades que más se han sobreendeudado.

Especialmente significativo es el caso de la autonomía presidida por Artur Mas, que a finales de 2008 tenía un pasivo de 20.825 millones, el 10% del PIB regional, y que seis años después se multiplicó por tres hasta los 64.792 millones de euros, un 32% del PIB. Las dificultades para obtener financiación llevaron al Ejecutivo catalán a disparar su endeudamiento e incluso a emitir bonos para particulares en 2011. El recrudecimiento de la crisis, el desplome de los ingresos y las dificultades para devolver el dinero le obligaron a adherirse al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), que establecía condiciones a cambio de la ayuda ofrecida por el Estado. Desde esa fecha, las necesidades de financiación, lejos de caer, han subido y se han cerrado con un balance de 35.700 millones de euros recibidos del Estado entre 2012 y 2015. En este último ejercicio, Cataluña ha obtenido 5.698 millones de euros del FLA, de los que 4.210 millones (el 73,9%) se dedicarán al pago de vencimientos de deuda y 1.364 se destinarán al pago de la deuda con proveedores. La administración catalana cobrará 615.379 euros para liquidar deudas pendientes ligadas a conciertos sanitarios, 359.831 euros para impagos en contratos de obras y 327.945 euros para cubrir las deudas que tiene todavía con las oficinas de farmacia.

También sobresale sobre el resto el caso de la Comunidad Valenciana, que cerró 2008 con un pasivo de 13.696 millones de euros, que se ha multiplicado por tres seis años después hasta alcanzar los 37.615 millones, un 37,5% del PIB regional. En términos relativos es la autonomía con un mayor volumen de deuda.

Esa tendencia a engordar el pasivo ha tenido un efecto demoledor sobre el déficit público de ambas comunidades, que ha crecido para poder refinanciar esa deuda o devolver el dinero prestado por el Estado. En 2012 y 2013, la Comunidad Valenciana fue la autonomía que registró un mayor desfase fiscal entre ingresos y gastos (3,45% y 1,60% del PIB regional) y en 2014 cerró con un 2,39% frente al 1% exigido por Hacienda. Por su parte, Cataluña registró un desfase del 2,17% en 2012, del 1,58% en 2013 y del 2,58% en 2014, el segundo más alto tras Murcia.

Hacienda obliga a un ajuste adicional de 23.000 millones

La deuda pública de las comunidades autónomas cerró 2014 en un 22,4% del PIB regional (236.740 millones de euros). El objetivo marcado por Hacienda para este año es que descienda hasta el 21,5%, lo que supone que las autonomías tendrán que hacer un ajuste adicional del pasivo de 23.000 millones de euros.

Y entre las regiones que van a tener que seguir una senda de desapalancamiento más fuerte se encuentran Cataluña, con un objetivo del 30,4%, cuando en el primer trimestre de este año ya era del 32,2%, y la Comunidad Valenciana, con una meta del 33,5%, cuatro puntos de PIB regional por debajo de lo registrado entre enero y marzo de 2015.

Otras dos comunidades autónomas que van a tener que hacer importantes esfuerzos para reducir su pasivo son Baleares y Murcia. Del 29% del PIB regional con el que cerró la deuda balear el pasado ejercicio se tendrá que pasar al 26,1%, mientras que en el caso de Murcia, el recorte también será de tres puntos, al tener que rebajarlo desde el 25,2% al 22,3%. Madrid es la única que se puede permitir más endeudamiento.

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