La plataforma gestionará el cobro y lo entregará al Ayuntamiento

Airbnb recaudará la tasa turística en París

Apartamento parisino disponible en la ‘app’ de Airbnb.
Apartamento parisino disponible en la ‘app’ de Airbnb.

Desde febrero, París es la ciudad con mayor número de ofertas de alojamiento en la plataforma estadounidense Airbnb. Según los datos de la compañía, habría más de 50.000 viviendas disponibles. Para calmar los ánimos del sector hotelero y acercarse al Gobierno francés, el portal ha anunciado que se encargará de administrar el pago de la tasa turística de los usuarios que viajen a la capital francesa.

Hasta ahora, eran los dueños de las viviendas los encargados de cobrar el impuesto (0,83 euros por persona y noche) a sus huéspedes y entregarlo a la Administración. Sin embargo, a principios de mes, el Gobierno francés publicó un decreto por el cual autorizaba a plataformas como Airbnb a recaudar estos impuestos, simplificando el proceso. 

A partir del uno de octubre, el portal recibirá el pago y lo entregará al Ayuntamiento parisino. Según Nicolas Ferrary, director de la compañía en Francia, esto servirá para que la ciudad “reciba más beneficio de nuestra comunidad”.

Por el momento, este sistema solo se aplicará en los alquileres de la capital, pero la plataforma quiere extenderlo progresivamente al resto de ciudades francesas.

La nueva medida es un paso más hacia la regularización de los alojamientos a través de esta plataforma, que han sido tan criticados en los últimos meses. En marzo del año pasado, el Ayuntamiento parisino aprobó la ley Alur, por la que se permitía a los ciudadanos alquilar sus viviendas sin tener que pedir un permiso al Ayuntamiento o a la autoridad local, siempre y cuando se tratase de su primera residencia. En el caso de otras viviendas, podrían hacerlo para estancias cortas y según el criterio de la administración local.

En diciembre, el portal de alojamiento firmó el primer acuerdo en Europa para el cobro de la tasa turística. Airbnb anunció su alianza con el Ayuntamiento de Ámsterdam para mejorar la regulación de estos alquileres y recaudar el impuesto, un 5% del importe del alojamiento.

Barcelona, donde hay hasta 16.000 ofertas de alojamiento a través de Airbnb, podría ser una de las siguientes ciudades en unirse a este sistema, después de que la Generalitat sancionara a la plataforma con 30.000 euros por ofrecer pisos turísticos ilegales, pero le ofreciera, al mismo tiempo, un marco legal al que acoger los arrendamientos. Según la normativa, se pueden alquilar viviendas con fines turísticos siempre que no sea durante más de cuatro meses al año.

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